Este noble y antiguo linaje tuvo su casa solar infanzona en la villa de Azcóitia, del partido de Azpéitia (Guipúzcoa). De ella fue I. Ignacio de Zubizarreta, vecino concejante de Azcóitia en 1600, que contrajo matrimonio con doña Josefa de Aristi, y fueron padres de 1º Sebastián de Zubizarreta y Aristi, que sigue, y 2º Francisco de Zubizarreta y Aristi, que casó con doña Jacinta de Eguibar, a la que hizo madre de a) Domingo de Zubizarreta y Eguibar, esposo de doña María de Odriozola y Amenabar, natural de Azpéitia, y ambos padres de Javier y Santiago de Zubizarreta y Odriozola. II. Sebastián de Zubizarreta y Aristi, natural y vecino de Azcóitia, se unió en matrimonio con doña Catalina de Mendizábal, naciendo de este enlace: 1º Pedro de Zubizarreta y Mendizábal, que sigue 2º Sebastián de Zubizarreta y Mendizábal, que en su mujer, doña Ana María de Oloriaga y Gurruchaga tuvo estos hijos: Ignacio, Ascensio, Sebastián, Andrés y José de Zubizarreta y Oloriaga, y 3º Andrés de Zubizarreta y Mendizábal, que celebró su enlace con doña Teresa de Elgarresta y Lecabe, natural Zumárraga, y procrearon a Ignacio Martín y José de Zubizarreta y Elgarresta. III. Pedro de Zubizarreta y Mendizábal, natural y vecino de Azcóitia, casó con doña Brígida de Larrañaga y Larrañaga, natural de Azcóitia, y fueron padres de Esteban y de José de Zubizarreta y Larrañaga, que probaron su hidalguía en Azcóitia, en 1762. De la misma casa procedió José de Zubizarreta, marido de doña Catalina de Larrinaga, y ambos padres de José de Zubizarreta y Larrinaga, casado con doña Margarita de Gastiasoro, en la que tuvo a José de Zubizarreta y Gastiasoro, bautizado en Bolíbar de Agazúa (Guipúzcoa), el 6 de Marzo de 1716, y esposo de doña Josefa de Achaga. Fue su hijo Martín Asensio de Zubizarreta y Achaga, bautizado en la misma parroquia el 11 de Mayo de 1730, que contrajo matrimonio con doña Rosa de Bengoa, naciendo de esta unión José de Zubizarreta y Bengoa, bautizado en Bolíbar de Agazúa el 4 de Noviembre de 1764, que residió en el Valle de Aramayona (Álava). El 28 de Septiembre de 1789 ganó Real provisión de nobleza en la Chancillería de Valladolid. Otra rama de la misma casa de Zubizarreta, de Azcóitia, fue originada por Juan López de de Zubizarreta, vecino de Azcóitia en 1484, que fue padre de Juan de Zubizarreta, notorio hijodalgo, en 1540. Éste casó con doña María de Acotegui, y tuvo a Domingo de Zubizarreta y Acotegui, que celebró su enlace con doña Marina de Ansola, naciendo de esta unión Pedro de Zubizarreta y Ansola, esposo de doña Magdalena Azorín, y ambos padres de Domingo de Zubizarreta y Azorín, que desde Azcóitia pasó a establecerse en la anteiglesia de Jemein, del partido de Marquina, donde se unió en matrimonio con doña Ana de Zamora Gallistegui y Unanunsaga, de la casa solar de Zamora, en la mencionada anteiglesia. Nacieron de esta unión: Esteban, Marcos, Juan Bautista y Domingo de Zubizarreta y Zamora. Juan Bautista se avecindó en Oñate, y fue admitido como noble vecino concejante, previa la oportuna hidalguía, en 1659.
Escudos de Armas del apellido:
Cuartelado: 1º, de sinople, con un castillo de oro; 2º, de plata, con un árbol de sinople, surmontado de un águila, que tiene un conejo en el pico; 3º, de azur, con cinco hojas de trébol de su color natural, puestas en sotuer, y 4º, también de azur, con dos sotueres de oro, uno sobre otro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
