Tienda online de heráldica en diversos materiales

Se dice en un Real despacho confirmatorio de nobleza e hidalguía a favor de don Diego Salort y Salort, expedido en Madrid, el 12 de septiembre de 1864, que la familia Salort, en el Principado de Cataluña, fue una de las que gozaron de mayores privilegios, exenciones y grandezas. El primitivo solar de los Salort radicó en el lugar catalán de Monfort y que algunos de sus descendientes ayudaron a los monarcas aragoneses en sus empresas contra los moros, ya que tales noticias las corrobora el autorizado testimonio de mosén Jaime Febrer, que sucedió a su padre, mosén Guillén Febrer, en el cargo de veedor del ejército de don Jaime I de Aragón, llevando la nómina de todos los nobles y sujetos de distinción que de los dominios de dicho monarca y de otros extraños, acudían para servir a don Jaime en la conquista del reino de Valencia. El citado cronista menciona en sus Trovas a Pedro Salort, de quien afirma que salió de Monfort, cerca de Barcelona, con gente pagada a su costa, y se halló entre los ricohombres que pasaron al Puig para ayudar al rey don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia, siendo recompensada su ayuda con abundantes bienes que repartió entre los suyos. Del mismo solar de Monfort salió también Bernardo Salort que, en 1287, sirvió como capitán en la conquista de la isla de Menorca y fue premiado en el reparto general por el monarca aragonés don Alfonso III, con las heredades de Benicaubell y Torret, que aún poseía en 1409 sus descendiente Antonio Salort, bayle general de la villa de Mercadal, en la que radicó la casa de esta rama hasta que la trasladó a Alayor, siendo muchos los varones ilustres que de esa casa procedieron. Entre otros, figuran los siguientes : Jaime Salort, doctor en Teología, beneficiado de la catedral de Palma y notable escritor. Juan Salort, que peleó valerosamente contra los turcos en el asedio de la ciudadela de Menorca, en,1558, y fue hecho cautivo. Felipe II recompensó sus servicios concediéndole privilegio perpetuo de nobleza de sangre, extensiva a sus descendientes de ambos sexos, en 16 de mayo de 1560. Y Bernardino Salort Arquinbau, señor de la casa de Alayor, conceller de esta villa, mayordomo mayor y fundador, en 1664, de un beneficio eclesiástico en la capilla de la Concepción, con derecho de enterramiento en sepulcro, «majorum» para todos los descendientes de la línea primogénita.

Escudos de Armas del apellido:
Pedro Salort, mencionado por mosén Jaime Febrer, traía: Cortado: 1.º, de oro, con un huerto o jardín al natural, y 2.º, de plata, con unas salinas de mar. Según Domenech y Roura, unos Salort o Zalort traían estas: Una flor de lis, ignorándose su color o esmalte, y el del campo.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.