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Este apellido procede de Vizcaya donde se apellidaron Urtiz de Villaluenga. Juan Urtiz de Villaluenga, natural de Vizcaya, se avecindó en Foncea, villa del partido de Haro (Rioja), y casó con doña Catalina López Angulo, a la que hizo madre de Pedro Urtiz de Villaluenga y Angulo, marido de doña Catalina de Urruño, y ambos padres de Juan Urtiz de Villaluenga y Urruño, que contrajo matrimonio con doña María Hernández Manero, naciendo de esta unión Juan Urtiz de Villaluenga y Manero, que celebró su enlace con doña María de Baruña y procrearon a Juan Miguel Urtiz de Villaluenga y Baruña, que en su mujer doña María de Villaluenga, tuvo a Juan Félix Urtiz de Villaluenga y Villaluenga, casado con doña María Marfil de Lagos, que le hizo padre de Juan José Urtiz de Villaluenga y Marfil, del Consejo Real, Regente de la Real Audiencia de Quito, Intendente y Superintendente de la Real Hacienda y Comandante político y militar de aquella plaza de Quito. El 17 de Julio de 1787, ganó Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid. En el lugar de Apricano, en Álava, hubo otra casa de este apellido, llamada de Robredo. Sus individuos se apellidaron Urtiz de Luna. Apellido de origen patronímico, derivado del nombre propio de Ortiz, y como tal usado desde tiempos immemorial, y generalmente unido a un topónimo. Procede del Señorío de Vizcaya donde se apellidaron Urtiz de Villaluenga, y de donde procedió: I. Juan Urtiz de Villaluenga, natural de Vizcaya, quien se avecindó en Foncea, villa del partido de Haro (La Rioja), y casó con Catalina López Ángulo, a la que hizo madre de II. Pedro Urtiz de Villaluenga y Angulo, marido de Catalina de Urruño, y ambos padres de III. Juan Urtiz de Villaluenga y Urruño, que contrajo matrimonio con María Hernández Mañero, naciendo de esta unión: IV. Juan Urtiz de Villaluenga y Mañero, que celebró su enlace con María de Baruña, y procrearon a V. Juan Miguel Urtiz de Villaluenga y Baruña, que en su mujer María de Villaluenga, tuvo a VI. Juan Félix Urtiz de Villaluenga y Villaluenga, casado con María Marfil de Lagos, que le hizo padre de VII. Juan José Urtiz de Villaluenga y Marfil, del Consejo Real, Regente de la Real Audiencia de Quito, Intendente y Superintendente de la Real Hacienda y Comandante político y militar de aquella plaza de Quito. El 17 de Julio de 1787, ganó Real Provisión de Vizcainía en la Sala de Vizcaya de la Real Chancillería de Valladolid. * * * En el lugar de Apricano, en Alava, hubo otra casa de este apellido, llamada de Robredo. Sus individuos se apellidaron Urtiz de Luna. Posiblemente de esta casa procedía, por su proximidad, la familia asentada en la ciudad de Miranda de Ebro, documentada en los libros de bautizados en 1521. También tuvo casa en Mondragón (Guipúzcoa), documentada en 1446. En el rol de oñacinos y gamboínos se citan a Ochoa Urtiz de Guecho y sus hermanos bastardos, que concurrieron a la pelea de los Zurbaran contra los Arbolancha, en el año 1441, en la cual murió uno de sus hermanos bastardos llamado también Ochoa.

Escudos de Armas del apellido:
Esta última casa ostentó: Cuartelado: 1º, un castillo; 2º, una banda engolada en cabezas de dragones y acompañada de veinte panelas, diez a cada lado, puestas de tres en tres, y una en punta 3º, un árbol, acompañado de dos veneras, y 4º, una cruz flordelisada. Bordura, general, con diez y seis sotueres. Así las describe Juan Carlos de Guerra, pero omite los esmaltes. La casa de Mondragón usaba: Cuartelado: 1°, un castillo; 2°, una banda engolada en cabezas de dragones y acompañada de veinte panelas, diez a cada lado, puestas de tres en tres, y una en punta 3°, un árbol, acompañado de dos veneras, y 4°; una cruz flordelisada. Bordura, general, con dieciséis sotueres. Así las describe Juan Carlos de Guerra, pero omite los esmaltes. Según el Cronista y Rey de Armas, Juan Francisco de Hita, usan los de este linaje: En campo de azur, un árbol de sinople, perfilado de oro, a la diestra del árbol una flor de lis de oro, y a la siniestra un brazo armado, de plata, que sale del lado del escudo y que va armado con una daga de plata, con la guarnición de oro y punta arriba. Por timbre un cordero de plata con banderita. Estas armas aparecen en una capilla de Zarag.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. Y el representarla con cabezas de sierpes o de dragones, que la tragan (esto es la banda engolada), es simbolo de fortaleza, y denota caballeros guerreros, usandose en España por la batalla del Salado, que ganó contra los moros el Rey Don Alfonso en los campos junto a Tarifa el día 30 de Octubre de 1340. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.