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Tuvo casas este apellido en la villa de Bilbao, en otros lugares del Señorío de Vizcaya y en las villas de Idiazábal, del partido de Tolosa, y de Azcóitia y Zumaya, del de Azpéitia, en Guipúzcoa. Tuvo casas este apellido en la villa de Bilbao; en la anteiglesia de Murueta, del Ayuntamiento de Orozco; tres en Guerricaiz; Gordejuela; Bérriz; Ceberio, y en la ciudad de Orduña; y en otros lugares del Señorío de Vizcaya. En la Fogueración de 1704 se citan siete casas en las anteiglesias de Orozco, dos en Ceberio, Santo Tomás de Olavarrieta, y tres en Guerricaiz. También radicaron en Sojo (Alava), en 1720. En Guipúzcoa hubo casas en las villas de Ichaso e Idiazábal, del partido de Tolosa, y dos en Azcoitia, Régil y Zumaya, del partido de Azpeitia, y en Oñate, del partido de Vergara. Pasaron a Colombia, Cuba, Chile y México. Juan de Urteaga era vecino de Azcoitia en 1319; Ochoa de Urteaga, vecino de Azcoitia, en 1484; Sancho Luce de Urteaga, vecino de Oñate, en 1461; Sancho Abad de Urteaga, vecino de Oñate, en 1539, y Martín de Urteaga, vecino de Mondragón, en 1530. Las Juntas Generales de Guipúzcoa y sus Justicias ordinarias calificaron la hidalguía de Juan de Urteaga, en Azpeitia, en 1589; Juan de Urteaga y Hormazábal, en Villarreal, en 10 de Setiembre de 1620; Joanes de Urteaga, natural de Idiazábal y vecino de Villarreal, en San Sebastián, en 1621; Juan de Urteaga y Zuola, en Azpeitia, en 8 de Setiembre de 1623; Juan de Urteaga, en Segura, en 1623; Francisco de Urteaga, originario de Vizcaya, en Eibar, en 5 de Julio de 1767; Juan de Urteaga y Mújica, en Idiazábal, en 1773; Martín Ignacio de Urteaga y hermanos, vecinos de Idiazábal, en 1773, y Juan Antonio de Urteaga y Unzummzaga, en Lazcano, en 1801. Sancho, Roque y Juan de Urteaga, vecinos de Almendros (Cuenca) y originarios de Gordejuela (Vizcaya), probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada, en 1576. En el rol de oñacinos y gamboínos se citan a Juan de Urteaga, fiador de Leguizamón, en escrituras de 1392, y Franco de Urteaga, vecino de Bilbao, en 1482. EN VIZCAYA Natural de la anteiglesia de Ceberio, del partido de Bilbao, fue: I. Tomás de Urteaga, que contrajo matrimonio con María de Azúa, natural de Zoilo (Vizcaya), y fueron padres de II. Prudencio de Urteaga y Azúa, natural de Ceberio, que casó con Josefa de Arandia y Aperribay, natural de Zarátamo (hija de Juan de Arandia y de Magdalena de Aperribay, ambos naturales de Zarátamo). De este enlace nació III. José de Urteaga y Arandia, nacido en Ceberio el 7 de Agosto de 1752, y residente en Bilbao, quien hizo información de nobleza, Vizcainía y limpieza de sangre ante el Señor Corregidor del Señorío de Vizcaya, para examinarse de cirujano sangrador, en 12 de Mayo de 1775. EN GUIPUZCOA Originario de la casa solar de Urteaga, sita en la villa de Azcoitia, del partido judicial de Azpeitia, fue: I. Juan de Urteaga, que contrajo matrimonio con Teresa de Astiazarán, dueños de la casería de Cerain-Sugasti, sita en la villa de Segura, del partido judicial de Tolosa (Guipúzcoa). De este matrimonio nació II. José Antonio de Urteaga y Astiazarán, nacido en Segura el 15 de Enero de 1731, y casado en Beasain el 16 de Agosto de 1773 con María Josefa de Apaolaza y Aramburu, nacida en Beasain el 8 de Febrero de 1755 (hija de Juan de Apaolaza y de María Bautista de Aramburu). De este enlace nació III. Martín Manuel de Urteaga y Apaolaza, nacido en Beasain el 14 de Setiembre de 1792, y residente en San Miguel de Basauri (Vizcaya), quien obtuvo Sello Mayor de hidalguía en Bilbao, en 2 de Abril de 1830. * * * Originario del solar de Urteaga, en la villa de Idiazábal, del partido de Tolosa, fue: I. Juan de Urteaga, natural de Idiazábal, y dueño de la casa solar de Urteaga en la citada villa de Idiazábal. Casó con Domenja de Echevarría, natural de Idiazábal, de la que tuvo a II. Domingo de Urteaga y Echevarría, natural de Idiazábal, quien contrajo matrimonio con María Juanes de Aguirre, y fueron padres de III. Juan de Urteaga y Aguirre, natural de Idiazábal, que casó con Lucía de Hormazábal. De este enlace nació IV. Juan de Urteaga y Hormazábal, vecino de Villarreal de Urrechua, quien probó su nobleza ante su Justicia ordinaria, en 10 de Setiembre de 1620. También originario de la villa de Idiazábal, fue: I. Domingo de Urteaga, que contrajo matrimonio con María Joaniz de Aguirre, de la que tuvo a II. Joan de Urteaga y Aguirre, que casó con Domenja de Aguirre. De este enlace nació III. Jacue de Urteaga y Aguirre, casado con Francisca de Zuola, y fueron padres de IV. Juan de Urteaga y Zuola, vecino de Azpeitia, quien probó su nobleza ante la Justicia ordinaria de la villa de Azpeitia, en 8 de Setiembre de 1623. * * * Naturales de la villa de Idiazábal fueron: I. José de Urteaga, que contrajo matrimonio con Tomása de Mújica, de la que tuvo a II. Juan Antonio de Urteaga y Mújica, natural de Idiazábal, donde casó el 19 de Junio de 1786 con Josefa Ignacia de Aldanondo y Esnaola, natural de Idiazábal (hija de Juan de Aldanondo y de María Josefa de Esnaola, ambos naturales de Idiazábal). De este enlace nació III. Joaquín Ignacio de Urteaga y Aldanondo, nacido en Idiazábal el 30 de Agosto de 1802, y residente en Lemóniz (Vizcaya), quien obtuvo Sello Mayor de hidalguía en Bilbao, en 14 de Enero de 1830. * * * Originario de la casa solar de la villa de Ichaso, del partido judicial de Tolosa, fue: I. Domingo de Urteaga, natural de Olaverría, del partido de Tolosa, que contrajo matrimonio con Gracia de Berasategui, natural de Olaverría. De este matrimonio nació II. Juan Domingo de Urteaga y Berasategui, natural de Olaverría. Contrajo matrimonio con Joaquina de Unzurrunzaga y Mújica (hija de Gregorio de Unzurrunzaga, natural de la villa de Segura, y de María Esteban de Mújica, natural de Olaverría). Fueron padres de III. Juan Antonio de Urteaga y Unzurrunzaga, natural de Olaverría, y residente en la ciudad de Málaga, quien probó su nobleza y limpieza de sangre ante la Justicia ordinaria de la villa de Lazcano,en 1801.       

Escudos de Armas del apellido:
De oro, con un árbol de sinople, y dos lobos de su color natural, armados y lampasados de gules, empinados al tronco. De una de las ramás pende una cadena de hierro con una caldera de sable. Las casas de Azcoitia, Zumaya e Idiazábal, según Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre, Juan de Mendoza y Miguel de Salazar, usan por armas: En campo de oro, un árbol de sinople, y dos lobos de su color natural, armados y lampasados de gules, empinados al tronco. De una de las ramás pende una cadena de hierro con una caldera de sable. Estas mismás armas usan los apellidados Urtiaga. Los de la villa de Tolosa traen: En campo de azur, una brújula, de oro. Otros: En campo de oro, un árbol de sinople, con dos lobos de sable, alzados a su copa. Otros: En campo de sinople, dos fajas de plata, ondeadas. Otros: En campo de gules, un puente de plata, de cinco ojos. 

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.