En la villa de Legazpia, del partido de Tolosa (Guipúzcoa), donde hubo dos casas, una llamada de Suso y otra de Yuso. De la casa de Urtaza de Suso fue Pedro (García de Urtaza, Señor de la mencionada casa, que casó con doña María Pérez de Olavarría, y fueron padres de María Pérez de Urtaza y Olavarría, Señora de la casa de Urtaza de Suso, que contrajo matrimonio con Pedro López de Yarza, y fue su hijo y sucesor Martín de Urtaza y Yarza, que antepuso el apellido materno al paterno y celebró su enlace con doña María de Areizti, en la que tuvo a Pedro López de Urtaza y Areizti, esposo de doña Magdalena de Urtaza y ambos padres de Pedro García y Aztiria Urtaza y Urtaza, que comenzó a llamarse Aztiria sin que sepamos por qué. Casó en Legazpia con doña Magdalena de Zabaleta, a la que hizo madre de Domingo de Aztiria Urtaza y Zabaleta, que se unió en matrimonio con doña María Pérez de Echevarría y procrearon a José de Aztiria Urtaza y Echevarría, que tuvo por esposa a doña Magdalena de Urquiola, y fue su hijo Tomás de Aztiria Urtaza y Urquiola. Con sucesión. En la montaña de Legazpia hubo otra casa solar con coto redondo, llamada de Urtaza-Zarra, de la que procedió una larga sucesión que no reproducimos por falta de espacio. Emparentaron también los Urtaza con los Larraguibel, formando la rama de Urtaza-Larraguibel, y con los Otaduy, apellidándose Urtaza-Otaduy. Esta última rama fue muy extensa. rocede de la villa de Legazpia, del partido judicial de Tolosa (Guipúzcoa), donde hubo tres casas, una llamada "garaikoa" (la de suso), otra "azpikoa" (la de yuso) y "Urtaza-zaarra" (Urtaza la vieja). Pasaron a Argentina y a Chile. Emparentaron también los Urtaza con los Larraguibel, formando la rama de Urtaza Larraguibel, y con los Otaduy, apellidándose sus descendientes Urtaza Otaduy. Juan de Urtaza, era vecino de Legazpia, en 1483; Antón y Francisco de Ürtaza, vecinos de Mondragón, en 1566, y Pascual de Urtaza, vecino de Villarreal, en 1565. Las Juntas Generales de Guipúzcoa y sus Justicias ordinarias calificaron la hidalguía de Domingo de Urtaza y Echevarría, en Mondragón, en 1589; Francisco y Andrés de Urtaza, en Zumaya, en 1602; Martín de Urtaza-Larraguibel, en Eibar, en 1613; Domingo y Pedro de Urtaza y Larraguibel Romeo, descendientes de la casa solar de Urtaza en Legazpia, en Elgueta, en 1617; Juan Domingo y Pedro de Urtaza, originarios de Legazpia, en Legazpia, en 1623; Domingo de Urtaza, y su mujer María de Araño, vecinos Villarreal, padres de Martín, Domingo, Joan y Andrés de Urtaza-Arano, en Legazpia, en 1657; José de Urtaza, en Escoriaza, en 1706, y Esteban de Urtaza, en Escoriaza, en 1772. Pasaron a Aramayona (Alava), donde su Justicia ordinaria calificó la hidalguía de Pedro de Urtaza, en 1653; Domingo de Urtaza y Areisti, en 1607; Juan de Urtaza, en 1740, y Felipe de Urtazar (Urtaza), en 1672. María García de Urtaza, mujer legítima de Martín de Urrutia, vecina de Elorrio (Vizcaya), obtuvo reconocimiento de su nobleza ante la Justicia ordinaria de Elorrio, en 1624. Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, en los años que se indican: Lucas y Melchor de Urtaza, vecinos de Haro (La Rioja), en 1675; Juan de Urtaza, vecino de Alfaro (La Rioja), en 1577, y Juan de Urtaza, vecino de Alfaro, en 1590. De este linaje procedió el Doctor Miguel de Urtaza y Hernani, Corregidor de la ciudad de Guadalajara, en 1629. Fueron elegidos por la Junta General de Guernica para ejercer honoríficos cargos, en los años que se indican: Agustín de Urtaza, Síndico oñacino, para los bienios 1794-1796 y 1804-1806, y Agustín de Urtaza e Ibargoitia, Síndico oñacino, para el bienio de 1790 y 1793. EN GUIPUZCOA De la primitiva casa solar de Urtaza, sita en la villa de Legazpia, y llamada Urtaza Zarra, fue: I. Martín de Urtaza, dueño, señor, poseedor y pariente mayor de la casa, casado con María García de Aldaola, de la que tuvo a II. Pedro de Urtaza y Aldaola, que seguramente no sería el primogénito, puesto que no siguió en la casa y vivió en Ibarra, en el valle de Aramayona. Contrajo matrimonio con María de Mendiola, de cuyo matrimonio nació III. Juan de Urtaza y Mendiola, natural y vecino de Ibarra, que contrajo matrimonio con María de Antipara, de quienes fue hijo IV. Martín de Urtaza y Antipara, natural de Ibarra, marido de Marina de Zumaran, y ambos padres de V. Martín de Urtaza y Zumaran, natural también de Ibarra, que casó con María de Leguía, de quienes fueron estos dos hijos: 1.° Lucas de Urtaza y Leguía, que sigue la línea, y 2.° Melchor de Urtaza y Leguía, vecino de Haro (La Rioja). VI. Lucas de Urtaza y Leguía, también fue vecino de Haro, y con su hermano Melchor sostuvo pleito sobre su hidalguía y ganaron sentencias, la última en 12 de Junio de 1675. Casó con Catalina de Palacios, de la que tuvo a 1.º Diego de Urtaza y Palacios, Licenciado, y 2.º Francisco de Urtaza y Palacios, vecino de Haro. Estos hermanos probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Cnancillería de Valladolid, en 1671, y se les expidió una certificación de armas en 7 de Diciembre de 1671 por Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre, Rey de Armas de Su Majestad Católica. * * * De los Urtaza de Suso, linaje legazpiano, se derivó el de Aztiria Urtaza, mediante la filiación que sigue: I. Pedro García de Urtaza, Señor del solar de Urtaza de Suso, casado con María Pérez de Olabarria, vecinos de Legazpia, en 1509. Tuvieron por hija a II. María Pérez de Urtaza, sucesora, casada con Pedro López de Yarza. De este enlace nacieron: 1.° Martín de Urtaza e Yarza, que sigue la línea. 2.° Dominga de Urtaza e Yarza, y 3.º Elena de Urtaza e Yarza, mujer de Miguel de Urtazaola. III. Martín de Urtaza e Yarza, casado con María de Areizti. Fue su hijo y sucesor IV. Pedro López de Aztiria-Urtaza, casado con Magdalena de Urtaza, y fueron padres de 1.° Pedro García de Aztiria-Urtaza, que sigue la línea. 2.° Domingo de Aztiria-Urtaza, y 3.° Miguel de Aztiria-Urtaza. V. Pedro García de Aztiria-Urtaza, casó en Legazpia con Magdalena de Zabaleta y Aeta (hija de Miguel de Zabaleta-Laquidiola y de Domenja de Aeta Egusquiza, Señores del solar de Laquidiola). Cuyos descendientes se apellidaron Aztiria. * * * Descendiente de la casa de Urtaza, de Legazpia, fue: I. Domingo de Urtaza, que casó con Magdalena de Oria, descendiente de la casa de Oria sita en Ichaso. Fueron padres de II. María de Urtaza y Oria, natural de Gaviria, donde casó el 10 de Mayo de 1666 con Domingo Pérez de Azaróla y Jáuregui, natural de Gaviria, donde falleció el 6 de Mayo de 1711 (hijo de Domingo de Azaróla, descendiente de la casa de Azaróla en Olaberría, y de María López de Jáuregui, descendiente de la casa de Jáuregui-barrena, sita en Ichaso). Fueron padres, entre otros hijos, de III. Domingo de Azaróla y Urtaza, bautizado en Gaviria el 26 de Octubre de 1667. Fue Teniente de colector de las bulas de la Santa Cruzada de Gaviria, donde casó el 14 de Setiembre de 1688 con Luisa de Legorburu y Gorosabel (hija de Domingo de Legorburu y de Luisa de Gorosabel), con amplia sucesión. Vecinos de la villa de Oñate, del partido de Vergara, fueron: I. Domingo de Urtaza, que contrajo matrimonio con María Asensio de Hernani, y fueron padres de II. Miguel de Urtaza y Hernani, Doctor, que casó con Magdalena de Otaduy, y procrearon a III. Asensio de Urtaza y Otaduy, natural de Oñate, quien probó su nobleza ante la Justicia ordinaria de Oñate, en 1652, y para ingresar en la Orden de Santiago, en el mismo año. Contrajo matrimonio con Ana María de Unzueta. * * * Vecino de Villarreal de Urrechu fue: I. Martín de Urtaza, que contrajo matrimonio con María de Biciola, y fueron padres de II. Juan de Urtaza y Biciola, vecino de Villarreal, que casó con Catalina de Romeo, vecina de Elgueta, y procrearon a III. Juan de Urtaza y Romeo, que casó con María Echebarría, de la que tuvo a IV. Domingo de Urtaza y Echebarría, quien probó su nobleza ante la Justicia ordinaria de Mondragón, en 1589. EN ALAVA Vecinos del valle de Aramayona, fueron: I. Baltasar de Urtaza, que contrajo matrimonio con Ana Fernández de Carranza, de la que tuvo a II. Pedro de Urtaza y Carranza, que casó con Catalina Echevarría y Zubieta (hija de Martín García de Echevarría y de Marina de Zubieta), y fueron padres de III. Baltasar de Urtaza y Echevarría, nacido en Aramayona el 23 de Agosto de 1645, fue Mayordomo Mayor de fábrica en 1687, y morador de Ceánuri (Vizcaya), quien hizo información genealógica y probanza de hidalguía para poder avecindarse en dicha anteiglesia, ante el Señor Corregidor del Señorío de Vizcaya, en 22 de Diciembre de 1667. Casó en Ceánuri el 4 de Octubre de 1666 con María de Añibarro y Urquijo, nacida en Ceánuri el 27 de Diciembre de 1643 (hija de Martín de Añibarro y de María García de Urquijo). De este enlace nació IV. Ana María de Urtaza y Añibarro, nacida en Ceánuri el 22 de Enero de 1673, donde casó el 2 de Octubre de 1702 con Juan de Avendaño Ubirichaga, nacido en Villaro el 19 de Febrero de 1645, quien fue primer Alcalde en Villaro en 1673 y 1689, Segundo Alcalde en 1684 y Mayordomo de fábrica en 1688 (hijo de Juan de Avendaño, nacido en Yurre el 2 de Diciembre de 1607, y de Lucía de Villarreal, nacida en Villaro el 12 de Diciembre de 1624). De este matrimonio nació V. Lucía Ignacia de Avendaño y Urtaza, nacida en Villaro el 12 de Diciembre de 1706, quien testó en Bilbao el 13 de Mayo de 1785, ante José Domingo de Arrien. Contrajo matrimonio en Villaro el 26 de Julio de 1731 con Domingo de Acha y Luja, nacido en Bilbao el 5 de Agosto de 1705, quien fue Fiel de la Renta de Lanas en 1759, y Mayordomo de San Nicolás de Bari en 1749 (hijo de Domingo de Acha y Aguirre, nacido en Deusto el 11 de Mayo de 1676, y de Ana María de Luja, nacida en Bilbao el 8 de Abril de 1684). Fueron padres de VI. Domingo Romualdo de Acha Avendaño Luja y Urtaza, nacido en Bilbao el 6 de Febrero de 1739. Fue Tesorero principal de Cruzada, y Oficial de Secretaría del Consejo de Hacienda por Real Orden de 20 de Noviembre de 1757. Probó su nobleza para ingresar en la Orden de Carlos III, en 23 de Junio de 1788.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas de la casa de Urtaza-Zarra fueron: De azur, con un castillo de oro de tres torres. Después, por alianzas, usaron los individuos de este apellido este escudo cuartelado: 1º, las armas anteriores; 2º, de gules, con dos bandas de oro; 3º, de sinople, con cinco veneras de plata, puestas en sotuer, y 4º, de oro, con un árbol de sinople, y un león, de su color natural, empinado al tronco. Ejecutoria de 1671, que cita don Alfredo Basanta en el tomo IV de su obra "Archivo de la Chancillería de Valladolid. Sala de los Hijosdalgo". Las primitivas de la casa de Urtaza-Zarra, sita en la villa de Legazpia, según Juan Carlos de Guerra, fueron: De azur, con un castillo de oro, de tres torres. Después, por alianzas, usaron los individuos de este apellido, según Gerónimo de Villa, este escudo cuartelado: 1°, las armas anteriores; 2°, en campo de gules, con dos bandas de oro; 3°, en campo de sinople, con cinco veneras de plata, puestas en sotuer, y 4°, en campo de plata, un árbol de sinople, y un oso, de su color, empinado al tronco. Este escudo fue expedido a favor de Diego y Francisco de Urtaza y Palacios, en 7 de Diciembre de 1671, por el Cronista y Rey de Armas Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre. Otros usaron el anterior escudo cuartelado, cambiando el cuarto cuartel, en la forma siguiente: En campo de oro, un árbol de sinople, y un león, de su color natural, empinado al tronco. Según Juan Carlos de Guerra otros Urtaza-Zarra de Legazpia traían el anterior escudo variando el león por un lobo empinado, en el cuarto cuartel. Los Urtaza de Legazpia, según Juan Carlos de Guerra, usan: En campo de oro, dos palos de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
