Noble y antiguo apellido, y, en frase de algún autor, «muy sonado», no sólo en los Valles de la vieja tierra de Ayala, sino también en las montañas vizcaínas, Guipúzcoa y Navarra. Son numerosas las casas solares de este apellido; por lo tanto, para su mejor estudio, las dividiremos por provincias. En Vizcaya radicaron casas de Urrutia, en la villa de Gordejuela, del partido de Valmaseda, en esta misma villa y en la anteiglesia de Arrázola, del partido de Durango. Entre los numerosos expedientes que se guardan en la Chancillería de Valladolid promovidos por individuos de este linaje, figuran algunos referentes a los Urrutia de la casa vizcaína de Gordejuela, «que ha criado los más valientes militares, particularmente el último, General José de Urrutia, de eterna memoria». Dicha casa de Urrutia, en la villa de Gordejuela, dicen los testigos de uno de los expedientes de nobleza aludidos, era de mucha nombradía, y «se señala y denota su gran antigüedad e principalidad por ser, como es, casa torre antiquísima y de armas y apellido y aver andado siempre de mayor en mayor por vía de mayorazgo y por aver tenido y tener los dueños e señores della, sus sepulturas y enterrorios en la iglesia parroquial antigua de dicho valle de Gordejuela en lugar muy preeminente». De la misma casa procedieron Juan Ortiz de Urrutia, llamado el de la Plaza, que casó can doña María Díaz de la Plaza, a la que hizo madre de Juan Ortiz de Urrutia y de la Plaza, que contrajo matrimonio con dona Catalina Díaz de Guinea, naciendo de esta unión Juan de Urrutia y Guinea, que celebró su enlace con doña Francisca de Zabala y fueron padres de Juan de Urrutia y Zabala, que en 1569 hizo información de nobleza ad perpetuarn rei memoriam en la Chancillería de Valladolid. Los testigos del aludido expediente declaran: «que al presente tiene y posee la dicha casa (de Urrutia en Gordejuela), una hija de Juan de Velasco de Urrutia, por falta de varón é la vio tener a su padre Juan de Velasco de Urrutia, é a su abuelo Juan de Velasco de Urrutia, é al bisabuelo que también se llamaba Velasco de Urrutia, é oyó decir que el bisabuelo del que litiga y el bisabuelo de la poseedora que agora posee la dicha casa, eran primos, hijos de hermanos». Blas de Urrutia, vecino de Bilbao y originario de la casa de su apellido en Gordejuela, obtuvo ejecutoria de nobleza en la que constan las armas que después describiremos. Otra casa vizcaína, muy antigua, radicó en el Concejo de Sopuerta, del mismo partido de Valmaseda, y era solariega e infanzona. Los testigos del expediente incoado por uno de sus individuos dicen que tenía una gran torre de cuatro esquinas, toda de piedra, y las esquinas labradas. En Guipúzcoa hallamos casas del mismo apellido en el Valle Real de Léniz y en la villa de Zumárraga, ambos del partido de Vergara; en esta villa, en la de Albistur, del partido de Tolosa, y en la de Ezquioga, del de Azpéitia. En Álava es donde principalmente floreció este linaje, que tuvo casas en el caserío de Zuaza, del Ayuntamiento de Ayala y partido de Amurrio; en esta misma villa; en el lugar de Echegoyan, o Echegoyen, del mismo Concejo de Ayala, y en la anteiglesia de Uncella, del Ayuntamiento de Aramayona y partido de Vitoria. Hablando de esta última casa afirma un autor, «que por ser tan calificados y notorios hijosdalgo los señores de dicho solar, no han pagado, ni pagan al Señor de dicho valle, el florín, ni la avena, ni martiniega», ni los demás tributos a que estaban sujetos los habitantes del Valle de Aramayona. Mediado el siglo XVI no había menos de ocho familias del apellido Urrutia en Amurrio. Sus individuos más destacados fueron: Iñigo de Urrutia, casado con doña María Ortes, de la familia Ortes de Velasco, de Orduña, y otro Iñigo de Urrutia, Escribano y esposo de doña Mari López de Aguirre. Una rama de los Urrutia alaveses moró en la ciudad de Vitoria, y de ella fue Mateo López de Urrutia, esposo de doña Ana Martínez, y ambos padres de Francisco López de Urrutia y Martínez, que casó con doña Catalina de Landa, y procrearon a Mateo López de Urrutia y Landa, que contrajo matrimonio con doña María Pérez de Trespalacios, naciendo de esta unión Mateo López de Urrutia y Trespalacios, que trasladó su residencia a Villadiego (Burgos), donde se unió en matrimonio con doña Catalina de Tapia y Ceballos y tuvieron a Antonio y Francisco López de Urrutia y Tapia, naturales y vecinos de Villadiego, que ganaron Real provisión de nobleza en la Chancillería de Valladolid el 27 de Mayo de 1748. En 1641 ingresó como Caballero en la Orden de Santiago, Gabriel de Urrutia y Larrarte, natural de Echegoyan de Amurrio. En su expediente de pruebas se dice que fue Señor de la casa solar de Arriaga, en Echegoyan, y aunque de padres y abuelos naturales de Amurrio, se afirma en el mencionado expediente que descendía de la casa solar de Urrutia, en el Valle de Gordejuela. El abuelo paterno de este caballero era primo hermano del Doctor Urrutia, Magistral de la Colegiata de Logroño y Calificador del Santo Oficio. Está enterrado en Santa María, de Amurrio. En el Catálogo de la Sala de Hijosdalgo de la Chancillería de Valladolid figuran varios Urrutia de Amurrio, que vivieron en las postrimerías de 1700, y en el de la Nobleza de Madrid figuran, también, por esa época, José, Domingo y Pablo de Urrutia Echevarría Munibe y Berganza, naturales de Amurrio. Alcanzó gran renombre Juan de Urrutia y Zulueta, Ingeniero, Senador del Reino, creador de la Hidroeléctrica Ibérica y Española, hijo de la misma villa de Amurrio, cuya plaza principal lleva su nombre. Citaremos, por último, a Iñigo de Urrutia, jefe de los oñacinos del Valle de Ayala, que casó con doña Mari Sáez de Venero, dama bilbaína, y fue su hija Casilda de Urrutia, que celebró su enlace en 1601 con Pedro de Sojo, también bilbaíno. Fueron dueños y señores de la casa llamada Palacio o Torre de Urrutia y también Torre del Plazaco de Urrutia. En ausencia de sus dueños, la habitaron más de una vez los gobernadores del Estado de Ayala. De dicha torre era Señor en el siglo XVIII Jerónimo de Gazeta Avendaño y Sojo Urrutia, Caballero de Calatrava. En Navarra poseyeron también casas solares los Urrutia. Una de ellas, originaria del solar noble y Palacio de Verama, radicó en el lugar de Urdanoz, del Ayuntamiento de Goñi y partido de Estella. De ella procedieron Martín y Gracián de Urrutia, hermanos, vecinos de Santa Cruz de Campezo, en Álava, que en 1574 fueron reconocidos en su nobleza por la Real Audiencia de Pamplona. Otra casa hubo en el lugar de Añoa, en Francia, y de ella era originario Martín de Urrutia, vecino de Elizondo, también en Navarra, amparado en su nobleza por el mismo Tribunal en 1661. Se trata de un apellido que responde a un topónimo vasco con cuyo nombre se individualiza a buen número de casas y caseríos e incluso algunas Torres radicantes en el País Vasco, y que por tanto, ha dado origen a distintos solares del apellido que nos ocupa. Entendemos que la traducción castellana más acertada de Urrutía es "lejos", "lejano" o "lejanía". Esta última acepción etimológica es la más aprobada por los diferentes filólogos vascos. En general, con este nombre se señala la casa o caserío más alejado o al más distante de los que forman un grupo, de los muchos esparcidos en las húmedas tierras vascongadas. Y como los nombres primitivos de la casa servían para formar los apellidos de sus moradores no es de extrañar que sean muchos y diferentes los solares que se han ido formando con el topónimo de Urrutia. Sin embargo, en el transcurso de los años, encontraremos algunos casos en que se ha operado una transformación en onomástico. Según veremos, el área de los solares de este apellido ocupa los antiguos territorios históricos del País Vasco de ambas vertientes del Pirineo. Como antecedente previo que no debe omitirse en trabajos de esta índole relacionados con el Señorío de Vizcaya, hemos examinado la obra titulada "Bienandanzas e Fortunas", escrita por el viejo Cronista Lope García de Salazar en la Torre de San Martín de Muñatones (Somorrostro), en el año 1471, de cuyos libros XXI a XXIV hemos tomado los datos de los que llevaron en esa época el apellido de Urrutia. También hemos examinado los Anales de Vizcaya, de Mendieta, y las Memorias de Garibay. Según el primer autor, por el año 1417, los Zamudianos y los Gordejanos?vecinos de Gordejuela? pelearon bajo la casa de Montehermoso de Salcedo, en Güeñes, matando con una saeta a Sancho de Urrutia, hermano del Alcalde de Urrutia. Por esta narración y otras que veremos, se localiza ya el lugar de Urrutia de Gordejuela en las Encartaciones, y conocemos el nombre del Alcalde de ese lugar en aquellos lejanos tiempos. Este Alcalde figura varias veces en la citada obra. Después se refieren otras acciones transcurridas en Ibargüen, barrio de Gordejuela. En una de ellas, Iñigo Sánchez, que tuvo muchos hijos legítimos y bastardos, que dieron importancia a su linaje, se cita una hija suya que casó con el Alcalde de Urrutia, de donde procede su linaje. El Cronista citado se ocupa de los linajes que poblaron en Somorrostro, y al hacerlo vemos citado a Juan de Urrutia. Por los años 1455 los hombres de Zamudio mataron al hijo del Alcalde de Urrutia, entre otros muchos que se les pusieron por delante. También sabemos por una partida de 25 hombres que llegaron a la Plaza de Valmaseda y desafiaron a los de Maruri, barrio de la cercana población de Zalla, donde se levanta la torre de ese nombre, pidieron treguas por ser poca gente y se enteraron que los hijos de Iñigo Ortiz, ya conocido antes, fueron muertos, y volvieron a pelear en el puente de Zalla, y los Marroquines mataron, entre otros, a Juan de Urrutia y a Sancho de Urrutia, su hermano, que eran de Maruri, y después mató Rodrigo de Urrutia, hijo de Juan, a dos hijos del Abad de Amézaga, en Baracaldo. Por último, hubo en La Quadra, barrio de la anteiglesia de Güeñes, una gran pelea entre Lope García y sus hijos y deudos que desbarataron a Mendoza y todo el Concejo de Bilbao, habiendo de nuevo muchas muertes por ambas partes. En este mismo día pelearon en el Nocedal de Sodupe varios hijos de Lope García y los Ospines, entre otros, con los Marroquines de Salcedo y de Ybargüen, y con los Vélaseos del valle de Mena, y hubo muchos heridos y murió de una saeta "el hijo del Alcalde de Urrutia de Ybargüen", ya citado. Con estos datos terminan los que nos facilitan la obra del Cronista Pedro García de Salazar. Estos banderizos vascos son recogidos igualmente por Juan Carlos de Guerra en su obra "Oñacinos y Gamboínos", en la que incluye también linajes recogidos a otros autores antiguos. Otra fuente de información son los Catálogos de las Ordenes Militares así como los de la Real Chancillería de Valladolid y Granada, y que en su respectivo lugar irán los que alcanzaron esas dignidades, así como los que litigaron por el reconocimiento y posesión de sus hidalguías. Merece la pena un comentario previo a lo que afirmaba Juan de Mendoza en su Minutario, que se conserva en la Biblioteca Nacional, en que se ocupa de este apellido de una manera general. En dicho texto se inclina a pensar que se trata de un linaje único con tronco común, del cual fueron saliendo todas las sucesivas casas, lo cual deduce por la semejanza de la mayoría de sus escudos. Aun cuando esto sea exacto, como en su lugar veremos, y sin que pueda asegurar a qué se daba, disentimos de este criterio de Juan de Mendoza y de otros que le siguen, por las pruebas al contrario que hemos visto al comienzo de este trabajo y otras que irán después, que convencerán de que los apellidos toponímicos proceden del lugar respectivo, sin relación familiar entre sí. Como se verá, en esta investigación sólo aparecen quienes proceden de los solares que llevan el apellido de Urrutia, sin incluir, por el contrario, los que, ostentándolo, no se conoce su origen. En alguna ocasión, sobre todo respecto a los que emigraron a los países americanos, queda constancia sin ese requisito. Siendo, por tanto numerosas las casas solares de este apellido, y para su mejor estudio, las dividiremos por provincias. EN VIZCAYA En Vizcaya radicó una casa de Urrutia, en el valle de Gordejuela, del partido de Valmaseda. También muy cercana al antedicho valle de Gordejuela existió otra casa palacio de Urrutia, sita en la barriada de La Mella, perteneciente al Ayuntamiento de Zalla, la cual tenía enfrente una ermita con la advocación de San Antonio, y en la cual se hallan esculpidas las armas de esta familia que anotamos en su lugar. En esta capilla se halla el enterramiento de Antonio de Urrutia y Salazar, Caballero del hábito de Santiago, sobre cuyo sepulcro está su estatua orante. En la iglesia parroquial de San Severino, en la villa de Valmaseda, hay una capilla fundada en el siglo XVI por Juan de Urrutia, que pasó después a ser propiedad de Domingo de Urrutia y los Llanos, Caballero de Santiago, en 1625, Almirante y Señor de la casa de Urrutia en Valmaseda, a finales del siglo XVI. En el solar donde estuvo la torre de esta familia, situado en la calle de la Correría, se halla hoy la de Ahedo, que pasó a este apellido por enlace. Dicha casa se encuentra documentada en las pruebas de la Orden de Alcántara de Juan de Hurtado de Salcedo, que fueron aprobadas el 28 de Mayo de 1628, señalando los testigos que dicha casa ostentaba notable antigüedad y que sus armas se hallaban en la referida parroquial de San Severino. También en Valmaseda vivía Pedro de Urrutia y Machón de Ahedo, que en 1636 recibió el hábito de Santiago. Otra casa de notables hijosdalgo radicó en la barriada de Aldape, en la villa de Elorrio, del partido judicial de Durango, situada en la falda del monte Inchorta. De esta casa salió para la villa de Anguiano, en las montañas de La Rioja, Martín de Urrutia, y otra tomó asiento en Arechavaleta (Guipúzcoa). Otros descendientes de esta casa fueron Juan Bautista de Goicoechea Urrutia Irusta y Azula, Caballero de Carlos III, desde 1816, y sus hermanos José y Gaspar, también Caballeros de Santiago. Igualmente la casa de Gomendio Urrutia estaba situada en la cofradía de San Juan de Murgoitio, de la anteiglesia de San Juan de Bérriz, junto a Durango. Es la más alejada de otras dos caserías situadas en el barrio de las cercanías de la carretera que de esa anteiglesia va a Elorrio. Es casa infanzonada de reconocida nobleza, y su escudo difiere del que usan la mayoría de las familias del apellido de Urrutia. El Cronista Juan de Mendoza, en su Minutario, recoge el expediente tramitado a petición de Domingo Gomendio Urrutia, hijo legítimo de Juan Gomendio Urrutia y de María de Aresti, señores de esta casa solar, ultimado el 13 de Noviembre de 1680. En Zoilo, anteiglesia de Arrancudiaga (del partido judicial de Bilbao), y al lado de la carretera que llega a Miravalles, está la casa de Urrutia nueva, separada de otra llamada Urrutia mayor, ambas no lejos de la iglesia de San Martín de Zoilo. En el expediente de hidalguía presentado por Simón Gorordo Ansoleaga Larrauri y Urrutia, en la villa de Bilbao, año 1736, se cita otra casa de Urrutia en la anteiglesia de Urdúliz, del partido judicial de Bilbao. En este Señorío radicaron también casas en las anteiglesias de Ajánguiz. En la Fogueración de 1704 se citan ocho casas radicadas en las anteiglesias de Echano, Ibárruri, Ajánguiz, Amoroto, Arrázola, Arrigorriaga y dos en Ereño. Pasaron a Colombia y Cuba. Entre los numerosos expedientes que se guardan en la Chancillería de Valladolid promovidos por individuos de este linaje, figuran algunos referentes a los Urrutia de la casa vizcaína de Gordejuela,"que ha criado los más valientes militares, particularmente el último, General José de Urrutia, de eterna memoria". Dicha casa de Urrutia, en la villa de Gordejuela, dicen los testigos de uno de los expedientes de nobleza aludidos, era de mucha nombradía, y "se señala y denota su gran antigüedad e principalidad por ser, como es, casa torre antiquísima y de armas y apellido y aver andado siempre de mayor en mayor por vía de mayorazgo y por aver tenido y tener los dueños e señores della, sus sepulturas y enterrónos en la iglesia parroquial antigua de dicho valle de Gordejuela en lugar muy preeminente". Con relación a este solar de Urrutia en Gordejuela, es obligación volver al cronista Lope García de Salazar, por los acontecimientos ocurridos en el siglo XV en los barrios de dicho municipio, en los que fueron protagonistas banderizos del linaje de Urrutia, primera época en que este apellido aparece en la historia. La torre de Urrutia, que se levantaba en el barrio de Zubiate, estaba ya derruida a mediados del siglo XVI. Descendiente de ella fue Antonio de Urrutia, Regidor perpetuo de la isla de Tenerife, y Domingo Antonio de Vitorica y Urrutia, Caballero de la distinguida Orden de Carlos III, Gobernador de Cuemavaca, y Virrey de México. También puede asegurarse que de esta torre salieron los que poblaron en la de la Mella y Valmaseda, que anteriormente hemos detallado. De esta misma torre de Gordejuela procede también Domingo de Urieta Urrutia, escribano natural de Amurrio, en la provincia de Alava. Así dice el expediente de limpieza de sangre que se conserva en la Sección de Genealogías del Ayuntamiento de Bilbao, fechado en 28 de Agosto de 1600. Blas de Urrutia, vecino de Bilbao y originario de la casa de su apellido en Gordejuela, obtuvo ejecutoria de nobleza en la que constan las armas que después describiremos. Otra casa vizcaína, muy antigua, radicó en la barriada de Avellaneda, del Concejo de Sopuerta, del mismo partido de Valmaseda, y muy cercana a la carretera se levanta la torre de Urrutia, que era solariega e infanzona. Aunque algo reformada, es hoy una de las de mayor prestancia en Vizcaya, y en sus muros campean dos escudos de este apellido, cuyos blasones coinciden con los que ostentan los del linaje que estamos estudiando. En el expediente de Santiago de Antonio Ortes de Velasco y Urrutia, del año 1646, se da su genealogía y la descripción de la citada casa torre. Según estos datos, el citado era hijo de Antonio de Velasco y de María de Urrutia y Villa y Montellano, natural de Sopuerta. Esta era hija de Pedro de Urrutia, natural de Avellaneda, señor de la casa torre de Urrutia. La descripción de la torre que vemos en dicho expediente es: "Hallaron una casa y torre alta, cuadrada y almenada, los tres lienzos por lo alto y el lienzo que más combaten las aguas y vientos cerradas las almenas, y parece casa fuerte que denota antigüedad. Y sobre una ventana que cae sobre la puerta principal de dicha casa, al lado derecho, está puesto un escudo de armas, que son: Una cruz canalada con cinco corazones, uno en medio de la cruz y otros cuatro en los campos vacíos que hace dicha cruz. Y al otro lienzo, sobre una ventana, la más alta de tres que hay, está otro escudo de armas de la misma suerte que el referido, sin otra cosa alguna". Estas torres encartadas posiblemente proceden del solar de Urrutia de Gordejuela, que a principios del siglo XVI las vinculó en el apellido que les dio nombre y lustre al lado de esta torre y separada de una calzada se halla la iglesia de San Bartolomé, cercana a esta torre está la de Avellaneda, ya desaparecida, y en su lugar se encuentran el conjunto de edificaciones que se hallan al lado de su Casa de Juntas, que recientemente fue mejorada por la Diputación de Vizcaya, a fin de mantener este recuerdo foral del pasado. En la villa de Bilbao encontramos dos linajes de Urrutia, que son citados por el historiador Teófilo Guiard y Larrauri. El primero radicaba en la torre de Juan de Urrutia, que se levantaba en la calle Barrencalle la Susera. La otra tenía su asiento en la esquina de la Ribera con Santa María, la cual ostentaba un escudo cuartelado que hoy se custodia en el Museo Arqueológico. En la anteiglesia de San Miguel de Arrázola, del partido de Durango, se halla la casería Urrutia, cercana a la parroquia. Es de buena construcción, y luce en su fachada una piedra armera. La descripción de esta casa se halla en el expediente del caballero de la Orden de Santiago y Capitán Pedro de Urrutia Uribelarrea, bautizado en Arrázola el 18 de Noviembre de 1652, cuyas pruebas fueron aprobadas el 2 de Junio de 1698. En ese documento se describe esta casa: "Está como a un tiro de mosquete de la iglesia de San Miguel, a la parte de abajo, junto al arroyo que llaman Ubao, la cual casa tiene su fachada principal de piedra sillería con cuatro ventanas y un arco grande, donde está la puerta de entrada, y sobre el arco, un escudo de armas..., y en lo restante de la casa observamos denota mucha antigüedad y lustre". Esta casa que aparece en el mapa de Coello, se levanta hoy día al pie de los conocidos montes Amboto y Besaide, que forman la cadena de cumbres del Duranguesado, y está en medio de un valle. La genealogía de esta familia del citado Caballero de Santiago puede verse en el Minutario de Juan de Mendoza. Ante el Teniente Corregidor de Valmaseda probaron su nobleza: Antonio, José, Juan, Nicolás y Joaquín de Urmtía Casas Zamitiz y Cuadra, en 1756, y Andrés de Urrutia Llano Escobal y Villa originario de Sopuerta, en 1818. Presentaron información de Vizcainía, nobleza y genealogía ante el Señor Corregidor del Señorío de Vizcaya: Manuel, Diego y Andrés de Urrutia Salazar y Salcedo, originarios del valle de Gordejuela en 17 de Setiembre de 1668; Feliciano Antonio de Urrutia Zamitiz y Achuriaga, vecino de Zalla, en 29 de Noviembre de 1722- Martín Diego de Urrutia Izarza Martínez de León y Padura, natural de Briviesca, en su nombre Nicolasa de Izarra y Padura, su madre, natural de Bilbao y vecina de Briviesca, en 2 de Setiembre de 1769 y José Antonio de Urrutia Urcullu Yonarte y Umaran, viudo de Ventura de la Torre, originario y vecino de Galdames, en nombre de su hijo Ambrosio de Urrutia y de la Torre, para trasladarse a La Habana requerido por su hermano Pedro, residente en Villa Clara en 9 de Setiembre de 1830. Obtuvieron Sello Mayor de hidalguía en la villa de Bilbao: Domingo de Urrutia Goiri Eraña y Aldecoa, natural de Elorrio y residente en Axpe, en la Merindad de Durango, originario de Arechavaleta, en 16 de Julio de 1736; José Agustín de Urrutia Sarasti Olazábal y Arrieta, natural de Irún, residente en Lequeitio y originario de Alquiza (Guipúzcoa), en 27 de Febrero de 1755- Juan Emiliano de Urrutia Rivas Isasi y Echevarría, natural de Bilbao y originario de Llodio, en 3 de Marzo de 1784; Juan Bautista, María Josefa, María Rita, María Margarita, María Micaela y José Ignacio de Urrutia Azula Joaristi y Zabarte, hermanos, naturales de Elorrio y origínanos de Arechavaleta, en 21 de Junio de 1785; Juan Martín de Urrutia Oscoz Lanz e Ilarregui, natural de Lizaso (Navarra) y residente en Bilbao, en 22 de Marzo de 1786; Pablo de Urrutia Echevarría Munibe y Berganza, natural de Amurrio y residente en Orduna, en 24 de Diciembre de 1799, y Tomás Víctor de Urrutia López de Sosoaga Lermanda y Salazar, natural de Ali, residente en Llodio y originario de Alava, en 11 de Setiembre de 1817. En el rol de oñacinos y gamboínos se citan a Juan y Sancho de Urrutia, hermanos, escuderos del bando de Maruri, que murieron en pelea con los de Plaza y Arteaga, y después Rodrigo de Urrutia, hijo de dicho Juan, mató a dos hijos del abad de Amézaga, en dos veces él solo, tuviéndolos desafiados como hombre que lo valía, por la muerte de su padre; Sancho de Urrutia, hermano del Alcalde de Urrutia, peleando con los zamudianos y gordejanos, murió al pie de la casa de Montehermoso, en 1417; Juan Urrutia de Cordillas, murió de saeta en la pelea de Zalla, en 1446, y Juan Ochoa de Urrutia, tendero de Bilbao, hijo de Toda, en 1402. Fueron elegidos por la Junta General de Guernica para ejercer los cargos siguientes, en los años que se indican: Alonso de Urrutia, Secretario del bando gamboíno, en los bienios 1668-1670, 1708-1710 y 1716-1718; Andrés de Urrutia, Regidor oñacino, para el bienio 1652-1654; Andrés de Urrutia, Regidor oñacino, para el bienio 1827-1829; Blas de Urrutia, Síndico gamboíno, para el bienio 1864-1866, y Diputado oñacino, para el bienio 1870-1872; Juan de Urrutia, Diputado gamboíno, para el bienio de 1686-1688; Sancho de Urrutia, Regidor oñacino, en 1559; Manuel de Urrutia y Beltrán, Diputado oñacino, para el bienio de 1864-1866; Manuel de Urrutia y Bengoechea, Regidor gamboíno, para el bienio de 1829-1831; Robustiano de Urrutia y Bengoechea, Regidor gamboíno, para el bienio de 1831-1833, y Hurtado de Urrutia y Salcedo, Diputado oñacino, para el bienio 1638-1640. EN GUIPÚZCOA En esta provincia vemos muchas casas solares de Urrutia de las cuales vamos a dar noticias documentadas en diferentes pleitos de hidalguía y documentación consultada. En primer lugar nos ocuparemos de la de Urrutia-Espilla, en Vergara, que edificaron el capitán Ignacio de Urrutia e Irazábal y su mujer. Ana de Espilla y Ganchegui Loyola y Ondarra, la cual vincularon mediante testamento otorgado el año 1692. Esta casa recayó en las buenas manos de Joaquín de Irizar, ilustre arquitecto que la ha mejorado con su gusto. Poseía esta casa en 1668 Antonio de Urrutia, que la heredó de su abuelo paterno, otro Antonio, según hemos visto en la obra "Los Americanos en las Ordenes Militares". Otro antiguo solar guipuzcoano de este apellido de Urrutia se encuentra en la localidad de Ichaso, que comprende las barriadas de Madurca, Arriarán y Eztala, donde está el solar que vamos a citar, por lo que se antepuso a éste el nombre de la barriada, conforme se acostumbraba por entonces. Al efecto, hemos tenido a la vista el pleito promovido por Diego de Eztala y Urrutia, vecino de Santo Domingo de la Calzada y originario de Olazagutia, que casó con Magdalena de Urrutia y Gamarra, de la rama Urrutia de Elorrio, que fue a Anguiano, y que en su lugar consta, en el cual se demanda al concejo de Ichaso y al de Maiztegui para que se declare que el solicitante y su ascendencia eran hijosdalgos notorios de la casa solar de Eztala Urrutia. Esta ejecutoria está fechada el 29 de Setiembre de 1691, y la sentencia se pronunció en el citado Ichaso el 29 de Octubre del año siguiente. Al frente de la hidalguía aparecen las armas de las casas solares de Eztala Urrutia, Ondarra, Albizu y Marquiarán. En la información de Santo Domingo de la Calzada del año 1659 dice uno de los testigos que la citada casa solar se había quemado hacía unos cuarenta y cinco años. Estaba junto a las de Beitia e Ibur, y era una de las principales de Ichaso-Leorra, como aun se denomina. En la villa de Idiazábal se encuentra una casería que se llama Urrutia y que es citada por diversos genealogistas y heraldistas de esta provincia. Dos nuevos solares aparecen también en Guipúzcoa, uno de ellos tuvo su origen en el palacio de Zumárraga, del cual era dependiente la ferrería de Mendiazar. En 1502 era señor de esta casa Martín García y su hijo también Martín, en 1552. El segundo de ellos se hallaba en Alquiza, cerca de Tolosa, donde se cita a Juan de Urrutia, descendiente y señor de la casa de su apellido, que era vecino de San Sebastián, en 1566, y que se había hallado en la fabricación de la iglesia de San Vicente de San Sebastián, en 1507. En la actualidad puede verse en ese pueblo guipuzcoano el caserío de Urruticoeche, que quizás sea el mismo que las citas precedentes. Importante fue la casa de Urrutia en el Real Valle de Léniz, a la cual dieron prestancia los hermanos Urrutia Joaristi Azula y Zabarte, de cuyo linaje ya nos hemos ocupado con los de la villa de Elorrio, de donde es originaria esta familia que floreció en el siglo XVIII. Siguiendo en Guipúzcoa hallamos casas del mismo apellido en las villas de Zumárraga, Arechavaleta, Anzuola y Elgueta, todas del partido de Vergara; en esta villa, en la de Albiztur, Alquiza, Hemialde y en el lugar de Berrobi, del partido de Tolosa, y en las de Ezquioga y Gaviria, del de Azpeitia. La antigüedad de este linaje se halla documentada en los siguientes miembros de este linaje: Martín Ibáñez de Urrutia, vecino de Léniz, en 1390; Juan y García de Urrutia, vecinos de Atáun, en 1399; Martín de Urrutia, vecino de Alzaga, en 1399; Ochoa de Urrutia, vecino de Arama, en 1399; Domingo de Urrutia, vecino de Aozaraza (Léniz), en 1497; Martín García de Urrutia, fue Señor del palacio de Urrutia en Zumárraga y de la ferrería de Mendiaraz en Villarreal, en 1582, y Martín de Urrutia, su hijo, en 1552; Martín de Urrutia, descendiente de Berástegui, Santiago de Urrutia, menor, descendiente de Vizcaya, y Juan de Urrutia, descendiente y Señor de la casa de Urrutia en Alquiza, eran vecinos de San Sebastián, en 1566, e Ignacio de Urrutia, Capitán, hijo de Pedro de Urrutia y descendiente de Ezquioga, vecino de Vergara, en 1655. Probaron su hidalguía ante las Juntas Generales de Guipúzcoa y sus Justicias ordinarias, los siguientes caballeros de este linaje: Martín de Urrutia, vecino de Mondragón, en 1583; Martín de Urrutia y Gamboa, vecino de Mondragón, en 1590; Gregorio de Urrutia, vecino de Mondragón, en 1613; Baltasar de Urrutia, vecino de Azpeitia, en 1629; Blas de Urrutia-Sacona, vecino de Escoriaza, en 1646; Ignacio de Urrutia, originario de Ezquioga y vecino de Vergara, en Abril de 1655; Domingo de Urrutia, originario de Navarra, vecino de Mondragón, en 1664; Vicente de Urrutia, vecino de Zarauz, en 1665; Domingo de Urrutia, por sí y en nombre de Martín, Luis y Domingo de Urrutia, sus hijos, vecinos de Zarauz, en 20 de Noviembre de 1666; Joanes de Urrutia, vecino de San Sebastián, en 1675; Juan de Urrutia, vecino de San Sebastián, en 1676; Juan Martínez de Urrutia y otros, vecinos de Villafranca, en 1685; Francisco de Urrutia, originario de Alquiza y vecino de Gaztelu (Tolosa), en 7 de Agosto de 1705; José, Manuel, Francisco y Miguel de Urrutia, hermanos, vecinos de Tolosa, en 1723; el licenciado Juan Antonio de Urrutia, Abogado (hijo de José de Urrutia, vecino que fue de Berrobi, que litigó en Tolosa, en 1723, y de Catalina de Arillaga), vecino de Mondragón, en 1747; Joaquín de Urrutia, vecino de San Sebastián, en 1758; Esteban de Urrutia, vecino de San Sebastián, en 1764; José Santiago y Santos Ignacio de Urrutia, vecinos de Tolosa, en 3 de Octubre de 1766; José Santiago de Urrutia, por sí y por su hijo Ignacio de Urrutia, vecinos de Tolosa, en 16 de Setiembre de 1767, y Domingo de Urrutia, vecino de Escoriaza, en 1772. EN ALAVA Son varios los linajes de este apellido arraigados en esta provincia. Empezaremos por Amurrio, en cuya plaza principal y frente a su iglesia parroquial se encuentra una casa palacio de bella fachada, en cuya planta baja se ven unas airosas arcadas, que hoy se hallan tapiadas, observándose que las fachadas se hallan muy deteriodadas. En la parte alta, bajo el tejado, campean dos escudos. En el de la derecha vemos el de Urrutia que se ha llevado más corrientemente, y que comentaremos en su lugar correspondiente. Esta casa la poseía Juan de Urrutia en el año 1569, que probó su hidalguía en Valladolid, siendo vizcaíno y originario de la casa solar de Urrutia en Gordejuela. Muchos datos podrían aportarse a los poseedores de esta casa, pero solamente haremos mención a un pleito realizado en 1684 por su posesión entre el apoderado de la capellanía fundada por Francisca de Soxo y Urrutia, contra María Catalina de Avendaño Soxo y Urrutia. Probablemente procederían de esta casa Domingo y José de Urrutia, que probaron su hidalguía en la citada Chancillería de Valladolid, en 1797, y Pablo de Urrutia, en 1739. También probó su nobleza en aquella Chancillería, en 1580, Martín de Urrutia. Mediado el siglo XVI no había menos de ocho familias del apellido Urrutia en Amurrio. Sus individuos más destacados fueron: Iñigo de Urrutia, casado con María Ortes, de la familia Ortes de Velasco, de Orduña, y otro Iñigo de Urrutia, Escribano y esposo de Mari López de Aguirre. En el Catálogo de la Sala de Hijosdalgo de la Chancillería de Valladolid figuran varios Urrutia de Amurrio, que vivieron en las postrimerías de 1700, y en el de la Nobleza de Madrid figuran, también, por esa época, José, Domingo y Pablo de Urrutia Echevarría Munibe y Berganza, naturales de Amurrio. En nuestros días alcanzó gran renombre Juan de Urrutia y Zulueta, Ingeniero, Senador del Reino, creador de la Hidroeléctrica Ibérica y Española, hijo de la misma villa de Amurrio, cuya plaza principal lleva su nombre. En el Ayuntamiento de Lezama se encontraba el palacio solar de Urrutia, que perteneció a Lucas de Careaga y Urrutia, Capitán de Milicias de México, bautizado en Bilbao (parroquia de Santiago), el 15 de Octubre de 1671, Fiel Regidor de Abando en 1705; residente en México y Caballero de la Orden de Santiago, en 1707. En dicho expediente puede verse la genealogía de este Caballero, y la descripción del solar que en aquel entonces era a saber: "Una torre de un cañón alto, de piedra de mampostería, excepto las esquinas de la puerta principal y ventanas, como también algunas troneras esbeltas y rasgadas de arriba para abajo, que son de piedra sillar y a los cuatro ángulos rematada la casa con cubos redondos que reciben el tejado, corriendo alrededor una comisa llana en que se asienta el tejado, y en una de las esquinas que miran al mediodía se vé un escudo de piedra parda con una hojas que lo adornan y en el centro dos cadenas y una cruz". Había un escudo igual en la cerca de una pared grande que cierra una era como huerta, y este escudo no tenía semejanza con los que llevan los de Urrutia, y lo estimamos de otra familia. Hoy no existe esta torre que sin duda desapareció en el tiempo. En el barrio de Larrimbe, del mismo Ayuntamiento, hay un caserío llamado Urrutia. A él puede referirse el solar que se documenta en el pleito de hidalguía presentado en Bilbao, en 1691, por Diego de Ugarte Aguirre Urrutia y Orue, natural de Larrimbe. En el valle de Aramayona se encuentra una casa antigua que ha dado gran descendencia, y que tuvo siempre gran preponderancia. Dicha casa infanzonada se hallaba en el barrio de San Pedro de Uncella, y se encuentra relacionada con la rama que pasó a la villa de Anguiano (La Rioja). Hablando de la casa de Uncella afirma un autor, que por ser tan calificados y notorios hijosdalgo los señores de dicho solar, no han pagado, ni pagan al Señor de dicho valle, el florín, ni la avena, ni martiniega, ni los demás tributos a que estaban sujetos los habitantes del valle de Aramayona. También procede de esta casa Martín de Ondategui y Urrutia, que en 1602 hizo información para probar su estirpe y oriundez de esta casa. De esta casa es igualmente Blas de Urrutia y Licona, que probó su hidalguía. Asimismo de Aramayona procede Francisco de Urrutia y Murua, que aparece entre los que probaron su nobleza en la Inquisición, siendo nombrado Ministro Oficial, en Logroño, año 1814. Del solar de Urrutia, en el valle de Gordejuela (Vizcaya), desciende Juan de Urrutia, que pasó a vivir al lugar de Llanteno (Alava), donde casó con Casilda de Retes el 15 de Setiembre de 1612. Hijo de éstos fue Domingo de Urrutia, que matrimonió con María Pérez de Inoriza. Entre otros hijos tuvieron a Juan, Capitán de Caballos, que pasó a México, donde desempeñó distintos cargos. En 1686 se le nombró Caballero de Santiago, y por Real Orden del Rey Don Carlos II, se le concedió en 6 de Julio de 1689 el Marquesado de la Villa de Villar del Águila. De esta misma familia procede María de Urrutia y Aguirre, que casó con Fulgencio de Urquijo y Landaluce, con descendencia. Su hermano Estanislao fue creado Primer Marqués de Urquijo. Tuvo otras casas en el lugar de Zuaza, del Ayuntamiento de Ayala y partido de Amurrio; torre en el valle de Ayala, en el siglo XVIII; en esta misma villa; en el lugar de Echegoyan o Echegoyen, del mismo valle de Ayala, y en los lugares de Urcabustaiz, Hermandad de Cigoitia, Astobiza, Llodio, y en la ciudad de Vitoria. Citaremos, por último, a Iñigo de Urrutia, jefe de los oñacinos del valle de Ayala, que casó con Mari Sáez de Venero, dama bilbaína, y fue su hija Casilda de Urrutia, que celebró su enlace en 1601 con Pedro de Sojo, también bilbaíno. Fueron dueños y señores de la casa llamada actualmente Palacio o Torre de Urrutia y también Torre del Palacio de Urrutia. En ausencia de sus dueños la habitaron más de una vez los gobernadores del Estado de Ayala. De dicha torre era Señor en el siglo XVIII Jerónimo de Gazeta Avendaño y Sojo Urrutia, Caballero de Calatrava. Juan de Urrutia probó su nobleza ante la Justicia de Aramayona (Alava), en 1636. Juan de Urrutia hizo expediente de genealogía en el lugar de Letona (Alava), el 27 de Agosto de 1584, por testimonio de Juan López de Letona, Escribano de Su Majestad. EN NAVARRA En Navarra poseyeron también casas solares los Urrutia. Una de ellas, originaria del solar noble y Palacio de Verama, radicó en el lugar de Urdanoz, del Ayuntamiento de Goñi y partido de Estella. De ella procedieron Martín y Gracián de Urrutia, hermanos (hijos de Martín de Urrutia), vecinos de Santa Cruz de Campezo, en Alava, que en 1547 fueron reconocidos en su nobleza por la Real Audiencia de Navarra. De la misma casa procedió Miguel de Urrutia, vecino de Guirguillano, que obtuvo reconocimiento de su nobleza por la Real Audiencia de Navarra, en 1660. Estos datos figuran igualmente en el Apéndice del "índice de pruebas de hidalguía de la Real Chancillería de Valladolid", de Alfredo Basanta de la Riva, y también en el "Nobiliario del Reino de Navarra", de los Señores Huarte y Rújula. Nueva casa fue creada en el lugar de Elizondo, del valle del Baztán, según la información presentada para probar su nobleza de Martín de Urrutia, vecino de Elizondo y originario de la casa solar de Urrutia en el lugar de Ainhoa, en el País Vasco francés, quien fue amparado en su nobleza por el mismo Tribunal en 1661. Descendiente de este solar fue otro Martín de Urrutia, bienhechor en ese valle, a quien se le ha dado el nombre a una calle en el barrio de Oronoz-Mugaire. En otro expediente instado en el año 1665 se alude otro solar Urrutia en el lugar de Olio, del palacio del lugar de Juarbe, en Ulzama. Nuevo solar es citado en una filiación correspondiente al Caballero Guardia Marina Pedro Felipe de Urrutia Aldecoa y Sáenz de Musquiz, fechada en el lugar de Garzain, del valle del Baztán, año 1755, descendiente de las casas solares de Aldecoa y de Urrutia en el citado lugar. EN LA RIOJA En la villa de Anguiano, ya referida anteriormente, se asentó una familia originaria del Señorío de Vizcaya, a mediados del siglo XVI, siendo originaria de la casa de Aldape, en la villa de Elorrio, y siendo Martín de Urrutia el primer vastago que se estableció en la citada villa de Anguiano, donde fue Jefe de la segunda rama Urrutia, que como luego veremos tuvo larga descendencia y dio muchos prestigiosos varones a la Iglesia y a la Milicia. En la época que salió de Elorrio el citado Martín de Urrutia hubo en Vizcaya, sobre todo en el Duranguesado, fuerte emigración hacia La Rioja, que duró varios siglos, en la que abundaban principalmente artífices de varios oficios. De ahí que las grandes Iglesias de La Rioja situadas en los valles del Oja y del Najerilla, y las construidas en la parte llana del río Ebro, hasta más abajo de Calahorra, desde ese siglo hasta bien entrado el siglo XVIII, las trazaron y construyeron "Maestros Arquitectos", como entonces se llamaba al que las dirigía, canteros y carpinteros procedentes de la citada merindad vizcaína y de otras partes del País Vasco. Hijo del citado Martín fue Pedro de Urrutia, nacido ya en Anguiano, donde se casó, teniendo necesidad de probar su Vizcainía ya que en dicha villa riojana no se le tenía las consideraciones que esa hidalguía otorgaba, por desconocer que era descendiente por línea recta de varón de la casa infanzona vizcaína de Urrutia, en el barrio de Aldape, de la villa de Elorrio. Al efecto, se trasladó a esta villa en el año 1581 para solicitar de la Justicia de dicha villa que se le abriera la información oportuna al arreglo del Fuero de Vizcaya. En otra información posterior también de Vizcainía solicitada por Andrés de Urrutia, en 1663, biznieto de Pedro, ya citado, con objeto de convalidar la primera información, porque sin duda la letra estaba anticuada, y se habían quemado los papeles de Domingo de Gaceta, en el incendio de la calle del Campo en Elorrio. Se observan los mismos datos de la anterior información. Gerónimo de Urrutia y Soto, descendiente de esta línea riojana, probó hidalguía en la Chancillería de Valladolid, en el año 1730. También ramás de esta familia se establecieron en el cercano pueblo de Ventrosa de la Sierra, situado junto al río Najerilla, en su afluente. En el año 1739 probó su hidalguía en Valladolid Martín de Urrutia, que acaso sea de la línea de Anguiano. Años más tarde, ya en el siglo XVIII, aparece una inscripción en el tomo IV de bautizados de dicho pueblo. Según ella, el día 8 de Marzo de 1738 se bautizó a Simón de Urrutia Cuesta, hijo de otro Simón, Escribano Real de Ventrosa y de Magdalena, y nieto de Simón de Urrutia y Soto y de Angela de la Riva, que probó su nobleza en 1730. Estos eran de Anguiano y su padre desciendía de la citada rama de Urrutia. Dicho Simón de Urrutia se empadronó como noble en 1739. En Logroño floreció a mediados del siglo pasado una imperante familia apellidada Fernández de Urrutia, con casa en la calle de Bamocepo, que enlazó con Pío García Escudero, de conocida estirpe de Badarán. En 1867 era Jefe Político de la provincia de Logroño Vicente Fernández de Urrutia, descendiente de esta familia. EN CASTILLA Y RESTO DE LA PENÍNSULA Por el gran número de documentación que se ha consultado para los orígenes de esta familia podemos afirmar que en toda la Península se asentaron diferentes ramás, según se comprueban en la multidud de pleitos de hidalguía conservados en la Real Chancillería de Valladolid y en la de Granada, por lo que sería extensa la enumeración de todas ellas, y las cuales se establecieron principalmente en Burgos, Granada, Guadalajara, Madrid, Palencia, Sevilla, Soria, etc., y cuyas genealogías trataremos más adelante. NOBLEZA E HIDALGUÍA Ingresaron en la Orden de Santiago, en los años que se citan: Diego de Urrutia de los Llamos, Almirante, natural de Valmaseda (Vizcaya), en 8 de Agosto de 1625; Pedro de Urrutia y Machón de Aedo, natural de Valmaseda, en 27 de Setiembre de 1636; Gabriel de Urrutia y de Larrarte, Señor de la casa solar de Arriaga, natural de Echegoyen de Amurrio, en 17 de Febrero de 1641; Antonio de Urrutia y Salazar, natural de Sopuerta (Vizcaya), en 1667; Antonio de Urrutia de Vergara Flores y Valdés, natural de México, en 1668; Esteban Francisco y Luis Domingo de Urrutia y Oyanguren, naturales de Granada, en 3 de Setiembre de 1669; Francisco Blas de Urrutia y García Vispe de Lanao, natural de Madrid, en 15 de Abril de 1676; Juan de Urrutia Retes y Pérez de Inoriza, Capitán de Caballos, natural de valle de Llanteno (Álava), en 1687; Pedro de Urrutia y Arana, natural de Ibarra, en el valle de Aramayona, en 3 de Febrero de 1689; Pedro de Urrutia y de Uribe Larrea, natural de San Miguel de Arrázola (Vizcaya), en 1698, y Pedro de Urrutia y Ramírez de Guzmán, primer Teniente de Reales Guardias de Infantería española, natural de Sevilla, en 1761. En la Orden de Calatrava ingresaron: Antonio de Urrutia, natural de Lima, en 1647, y José de Urrutia y de las Casas Zamitiz y de la Quadra, Capitán General de los Reales Ejércitos, electo Comendador de Almodóvar del Campo, natural del Concejo de Zalla (Vizcaya), en 1800. En la Orden de Alcántara ingresaron: Manuel de Urrutia Salazar y Salazar Allende y Salcedo, natural de San Pelayo, en el valle de Mena, en 1686, y Juan Antonio de Urrutia y Arana Pérez de Inoriza y Chávarri, Capitán de Caballos, natural del valle de Llanteno (Alava), en 1698. Ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Cnancillería de Valladolid probaron su nobleza: Gracián de Urrutia, vecino de Santa Cruz de Campezo (Álava), en 1551; Juan de Urrutia, vecino de Ayala, en 1569; Juan de Urrutia, vecino de Santandres, jurisdicción de Soria, en 1572; Pedro de Urrutia, vecino de Sotodosos (Guadalajara), en 1579; Martín de Urrutia, vecino de Santa Cruz de Campezo, en 1580; Juan de Urrutia de Isasi, natural de Gordejuela y vecino de Medina de Ríoseco (Valladolid), en 1593; Gaspar de Urrutia, vecino de Bozoo (Burgos), en 1603; Jerónimo de Urrutia y Soto, vecino de San Asensio (La Rioja), en 1730; Martín de Urrutia, vecino de Nájera (La Rioja), en 1739; Juan Manuel de Urrutia, vecino de Taños (Cantabria), en 1796; Domingo Tomás, Domingo Francisco Javier, José y Pablo Frutos de Urrutia, vecinos de Amurrio y Madrid, en 1797; Domingo de Urrutia, vecino de Falencia, en 1801. e Ignacio Francisco, José Ramón y Tomás Pedro Joaquín de Urrutia, vecinos de Alcalá de Henares (Madrid), en 1806. Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada, en los años que se indican: Pedro de Urrutia Sáenz, vecino de Guadix (Granada) y originario de Vizcaya, en 1599; Rodrigo de Urrutia, vecino de Quesada y originario de Vizcaya, en 1733, y Mateo y Francisco Antonio de Urrutia, naturales de Durango, en 1750. Probaron su nobleza para ingresar en la Real Compañía de Guardias Marinas: Rodrigo de Urrutia y de la Rosa, nacido en Quesada (Jaén), en 1708 (hijo de Rodríguez de Urrutia, Sargento, y de Antonia de la Rosa y Román, ambos naturales de Quesada), en 18 de Diciembre de 1726; Antonio de Urrutia y Guzmán, nacido en Vélez en 1711 (hijo de Antonio Fernández de Urrutia, Capitán de Infantería de guarnición en Vera, y de María de Guzmán y Lagos), en 26 de Marzo de 1729, y José de Urrutia y Enríquez, nacido en Vélez en 1718 (hijo de Antonio de Urrutia y de María Igualada Enríquez de Toledo), en 6 de Agosto de 1735. Para ejercer cargos del Santo Oficio de la Inquisición probaron su nobleza: Fray José de Urrutia de la Cruz, de la Orden de la Merced, natural de Lima, Calificador, en Lima, en 1675; Gregorio de Urrutia, natural de Epila (Zaragoza) y vecino de Toledo, y su mujer Clara Claros y Palacio, natural de Toledo, en Toledo, en 1683, y Francisco Urrutia Murua, natural de Aramayona, Ministro Oficial, en Logroño, en 1814. Entre los Caballeros Hijosdalgo recibidos en el Estado Noble de Madrid, y que entraron en suertes, ejerciendo los cargos del Ayuntamiento, figuraron: Juan Bautista de Urrutia y Santa María, en 1652; Juan de Urrutia, en 1658; Francisco de Urrutia, en 1664 y 1668; José de Urrutia, en 1673; José, Domingo y Pablo de Urrutia Echevarría Munive y Berganza, naturales de Amurrio, en 1799, e Ignacio Francisco de Urrutia Arratia Inorriza y Villachica, natural de Menagaray, en 5 de Mayo de 1850, que también ingresó en el Real Cuerpo Colegiado de Hijosdalgo de la Nobleza de Madrid, en la misma fecha. Procedente del Señorío de Vizcaya fue Francisco de Urrutia, quien se avecindó en Sevilla en 1720, y casó con Ana de Mena Morales, siendo padres de José Mateo de Urrutia y Mena, el cual ocupó cargo de Caballero Veinticuatro, en 1753. EN VIZCAYA Procedentes de la primitiva casa solar de Gordejuela, fueron: I. Fortún Sáenz de Urrutia, Alcalde de Urrutia, en el valle de Gordejuela, al parecer nieto de Ochoa López de Gordejuela, poblador su padre del lugar de Urrutia, cuyo toponímico tomó por apellido. Nació a mediados del siglo XIV y tuvo por hijos, entre otros, a: 1.° Femando de Urrutia, muerto en las guerras de banderías en 1448. 2.° Fortún Sánchez de Urrutia, que sigue la línea, y 3.° Sancho de Urrutia, muerto en las luchas de banderías en 1417. II. Fortún Sánchez de Urrutia, nacido alrededor de 1370, Alcalde de Urrutia, fundador de la Casa de Urrutia de Ibargüen, que casó con una hija de Iñigo Sáenz, Señor de Ibargüen. Importantes propiedades de la Casa de Ibargüen pasaron, por dote de matrimonio, a la Casa de Urrutia, adoptando ésta el escudo de armas de la de Gordejuela, como heredera directa del fundador de la misma, Lope Sánchez, que de doncel del Señor de Vizcaya don Diego López de Haro "el Bueno", había asistido a la batalla de las Navas de Tolosa, ganando la cmz del escudo. Fortún Sánchenz de Urrutia tuvo en la hija de Iñigo de Ibargüen, entre otros hijos, a: 1.° N. de Urrutia e Ibargüen, que heredó el Mayorazgo del linaje y el título de Alcalde de Urrutia (o Alcalde de la fortaleza de Urrutia). Nacería por el año 1400. Dos hijos suyos son nombrados por García de Salazar en las Bienandanzas, uno muerto en el Nocedal de Sodupe por una saeta, y otro, en 1455, tomando parte en un hecho de las banderizas interviniendo con un primo suyo. 2.° Sancho de Urrutia e Ibargüen, muerto en las guerras de banderías en 1448, que debió de dejar descendencia, y 3.° Juan Hortún de Urrutia e Ibargüen, que sigue la línea. III. Juan Hortún de Urrutia e Ibargüen, nacido alrededor de 1400, dueño del Mayorazgo de la Casa Torre de Urrutia de Gordejuela y Alcalde de Urrutia. Falleció en 1448 en las guerras de bandos. Contrajo matrimonio con una hija de Pedro Gómez de Velasco y de Castro de Orduña, de la que tuvo a 1.° Lucas de Urrutia y Velasco, que fue padre de a) Juan Ortiz de Urrutia. 2.° Pedro de Velasco de Urrutia y Velasco, Alcalde de Urrutia, que tuvo por hijo a a) Pedro Velasco, Alcalde Real de Gordejuela, a su vez padre de - Pedro Gómez de Velasco, y - Juan de Velasco de Urrutia. 3.° Diego de Urrutia y Velasco. 4.° Sancho Ortiz de Urrutia y Velasco, padre de a) Sancho Ortiz de Urrutia, y casado con María López de Allende. Fueron padres de - Juan Ortiz de Urrutia y Allende, que casó con María O. de Avellaneda. b) N. Ortiz de Urrutia, padre de - Sancho Ortiz de Urrutia, padre de Juana Gómez de Urrutia. c) Juan de Urrutia, casada con una hija de R. de Ahedo, y padre de - Juan de Urrutia y Ahedo, casó con Ana H. de Salcedo. Y d) Iñigo de Urrutia, padre de - Juan O. de Urrutia, padre de Juan de Urrutia de Llantada. 5.° Rodrigo de Urrutia y Velasco, llamado también Ruy Sánchez de Urrutia, nacido en 1428, que desafiando a los primogénitos de los señores que habían intervenido en la muerte de su padre, jefe del linaje, venció en la lid, matándolos en caballeroso acto de honor. Estas acciones eran muy admiradas en la Edad Media y se hacen comunes a otros linajes, contándose siempre tal hazaña del más aguerrido miembro de la estirpe que se hizo temer por su arrojo e intrepidez, haciendo fuese respetada su familia, y siendo ejemplo ante sus sucesores. Estos desafíos y torneos a muerte, terminaban con la victoria del más fuerte y valiente, siendo cortadas las cabezas de sus vencidos, que colgadas de las murallas de la torre familiar, eran presa perenne de los temidos señores de "horca y cuchillo". Fue padre de a) Pedro de Velasco de Urrutia, Señor de Urrutia, nacido sobre 1460, y padre de - Juan de Velasco de Urrutia, Señor de Urrutia. Y 6.° Sáez de Urrutia y Velasco, nacido por 1430, y padre de a) Pedro de Velasco "el de Urrutia", que tuvo por hijos a - Juan de Velasco de Urrutia, Señor de Urrutia, nacido sobre 1490, y casado con María Sáez, de quien tuvo por hijos a Juana, María, Juan, que sucedió en la Casa y Mayorazgo, quien contrajo matrimonio con Juana de Galdames; Sancha y Juana de Urrutia y Sáez. - María de Velasco, casada con Juan de Larragorria, y - Pedro Gómez de Velasco, casado con Mari López. b) Juan de Velasco de Urrutia, quien contrajo matrimonio con Juana de Urrutia, y c) Diego de Urrutia. * * * De la casa solar en el valle de Gordejuela procedió: I. Juan Ortiz de Urrutia, llamado el de la Plaza, que casó con María Díaz de la Plaza, a la que hizo madre de II. Juan Ortiz de Urrutia y de la Plaza, que contrajo matrimonio con Catalina Díaz de Guinea, naciendo de esta unión: III. Juan de Urrutia y Guinea, que celebró su enlace con Francisca de Zabala y fueron padres de IV. Juan de Urrutia y Zabala, vecino de Amurrio, que en 1569 hizo información de nobleza "ad perpetuam rei memoriam" en la Real Chancillería de Valladolid. Los testigos del aludido expediente declaran: "que al presente tiene y posee la dicha casa (de Urrutia en Gordejuela) una hija de Juan de Velasco de Urrutia, llamada Francisca Velasco de Urrutia, nacida en 1546, por falta de varón é la vio tener a su padre Juan de Velasco de Urrutia, é a su abuelo Juan de Velasco de Urrutia, é al bisabuelo que también se llamaba Velasco de Urrutia, é oyó decir que el bisabuelo del que litiga y el bisabuelo de la poseedora que agora posee la dicha casa, eran primos, hijos de hermanos". * * * Los fundadores del Mayorazgo de la Casa de Urrutia de Avellaneda, en 1550, fueron: I. Juan de Urrutia y Allende, natural de Arza, en el valle de Mena, I Señor del Mayorazgo de Urrutia de Avellaneda, que contrajo matrimonio con María Ochoa de Avellaneda y Quintana (hija de Ochoa de Avellaneda, Señor de la Torre de su nombre, y nieta de Inés de la Quintana y Avellaneda, Señora de la Torre de Avellaneda), de la que tuvo por hijos: 1.° Juan de Urrutia de Avellaneda, II Señor del Mayorazgo de Urrutia de Avellaneda, nacido en la Torre de Urrutia de Avellaneda, que falleció soltero, y 2.° María de Urrutia de Avellaneda, que sigue la línea. II. María de Urrutia de Avellaneda, III Señora del Mayorazgo de Urrutia de Avellaneda, casada con Pedro de Villa y Murga Loizaga, natural de Sopuerta, Escribano Real, Señor del barrio de Villa, del Concejo de Galdames y VIII de la Torre fundada en este lugar, alrededor de 1360, por Porra de Villa, banderizo muy temido en aquellos Concejos encartados (hijo de Pedro de Villa "el Viejo"), y fueron padres de 1.° Santiago de Villa y Urrutia, que sigue la línea. 2.° Bernabé de Villa y Urrutia, gemelo del anterior, nombrado en 1558 Síndico Procurador de la Junta de Avellaneda, y fallecido en 1627. Casó en 1577 con Águeda de Alcedo y Llaguno (hija de Francisco de Alcedo y de Catalina de Llaguno), con amplia sucesión. 3.° Martín de Villa y Urrutia, fue Escribano de Su Majestad y ejerció su cargo en la villa de Valmaseda y en el Concejo de Sopuerta. Estuvo casado con María Andrés de las Heras y Murga, que fundaron vínculo y Mayorazgo, que dio lugar a repetidos pleitos. De este matrimonio nacieron: a) Santiago de Villa y las Heras, que casó en Carranza con María de Ahedo, sin sucesión. b) María de Villa y las Heras, esposa del Señor de la Casa de Loizaga, Gerónimo de Murga-Loizaga, y c) José de Villa y las Heras, que contrajo matrimonio con Agustina de Loizaga y Montellano. 4.° Catalina de Villa y Urrutia, esposa de Hernando de Báñales. 5.° María Ochoa de Villa y Urrutia, esposa de Pedro de Santíbáñez, y 6.° María López de Villa y Urrutia, monja profesa en el Monasterio de Santa Isabel de Santurce. III Santiago de Villa y Urrutia, el cual tomó el apellido de Urrutia por razón de Mayorazgo, IV Señor del Mayorazgo de Urrutia de Avellaneda, VII del de Villa, VI de la Torre de Avellaneda, primer Señor de la Casa-torre de Mella y fundador de su Perrería y Molinos, nacido en la Torre de Avellaneda a mediados del siglo XVI, y fallecido en 1613. Fue durante muchos años Síndico Procurador en las Juntas de Avellaneda, representándola en los lugares aforados de Castilla- ocupó la Alcaldía del Consejo de Sopuerta varias veces; ejerció el cargo de Regidor en el Concejo de Zalla una vez trasladado a la Casa de la Mella; viviendo sus últimos años en Valmaseda, donde fue designado Merino Real de la Villa por el Rey de Castilla don Felipe III. Casó en dos ocasiones, en primeras nupcias con Catalina Fernández de Rozas y Galíndez de San Pedro (hija de Pedro Fernández de Rozas, del Solar de Rozas del valle de Soba, y de Cándida Galíndez de San Pedro, linaje del valle de Gordejuela), y en segundas nupcias sobre 1580 con María Torres Hurtado de la Puente, de la que no tuvo sucesión. Del primer matrimonio nacieron: 1.° Pedro de Urrutia Villa Avellaneda y Fernández de Rozas, que sigue la línea, y 2.° Inés de Urrutia Villa Avellaneda y Fernández de Rozas, casada en Zalla el 18 de Febrero de 1602 con Juan de Arzabe de Arriba. IV. Pedro de Urrutia Villa Avellaneda y Fernández de Rozas, V Señor del Mayorazgo de Urrutia de Avellaneda, VIII de Villa de Galdames, VII de la Torre de Avellaneda, II de la Casa-Torre y solar de la Mella, fundando la ermita de San Roque de Avellaneda, de la que fue el primer Patrono, nacido sobre 1570, quien testó en Zalla el 16 de Noviembre de 1613, ante el Escribano Pedro Pérez Ezquerra, y falleció en 1619. Ejerció de Escribano de Su Majestad en la Junta de Avellaneda, ocupando todos los cargos del Estado noble; el de Síndico de dicha Junta y Procurador General por los Hijosdalgo de Sopuerta, Alcalde y Regidor de los Concejos de Sopuerta y Zalla, así como el de Teniente General de las Encartaciones. En la ermita de San Antonio, en el barrio de La Mella, en Zalla, se conserva el escudo de los apellidos de Urrutia, Villa-Leguizamón, Quintana y Avellaneda-Rozas, que posiblemente este caballero o su padre lo mandarían realizar. El escudo de Urrutia es una cruz hueca flordelisada, con cinco panelas en sotuer, colocadas una en cada ángulo y la quinta en el centro de la cruz. Contrajo matrimonio en dos ocasiones, en primeras nupcias con Águeda de Montellano, y en segundas, en 1589, con Catalina Hurtado de la Puente o Pérez de la Puente, nacida en Sopuerta sobre 1570, heredera del Mayorazgo de los Garay, Marqueses de Villarrubia de Langre (hija de Santiago de la Puente y de Catalina Pérez Llaguno Santa Cruz). Del primer matrimonio nacieron: 1.° Catalina de Urrutia y Montellano. 2.° Águeda de Urrutia y Montellano. 3.° María de Urrutia y Montellano, casada con Diego Ortiz de Velasco Urrutia Villa, nacido en Nava, en el valle de Mena, fue Proveedor General y Caballero de Santiago, desde 1646. Fueron padres de a) Diego Antonio Ortiz de Velasco, natural de San Sebastián, y Caballero de Santiago, desde 1666.
Escudos de Armas del apellido:
Las casas de Gordejuela y Valmaseda, en Vizcaya; la de Zumárraga, en Guipúzcoa, y las de Álava: De oro, con una cruz de sinople, hueca, floreteada, cargada de una panela de gules y cantonada de cuatro panelas del mismo color. Otros: De plata, con la cruz hueca, flordelisada de gules, cargada de una panela de sinople y cantonada de otras cuatro panelas del mismo color. O sea el escudo anterior con distintos esmaltes. Algunos suprimen la panela que carga sobre la cruz. La casa de la anteiglesia de Arrázola: De plata, con un árbol de sinople, y dos lobos de sable, andantes al pie del tronco. Otra casa de la villa guipuzcoana de Zumárraga: Cortado: 1º, de oro, con una encina de sinople, y un jabalí de sable empinado al tronco, y 2º, de azur, con tres veneras de plata, puestas en triángulo. La casa de la villa de Ezquioga: De oro, con un fresno de sinople, sobre un prado del mismo color, y dos lobos de sable, arrimados al tronco. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. La casa de la villa de Albistur: De gules, con tres bandas de plata, cargada cada una de ellas de tres lobos de sable andantes. La casa de la villa de Vergara, llamada Casa Irizar, en Barrencale: Cuartelado: 1º, de oro, con la cruz flordelisada y hueca de gules, cargada de una panela del mismo color y cantonada de otras cuatro de gules, que es de Urrutia, de Gordejuela; 2º, águila esployada y orlada de ocho panelas; 3º, un árbol con un jabalí pasante, y 4º, una torre con un brazo armado con espada en la mano, al flanco diestro, y dos lobos andantes, uno sobre otro, al flanco siniestro. Este escudo lo ostentó la casa fundada en 19 de Agosto de 1692, por el Capitán Ignacio de Urrutia Irazábal, casado con doña Ana de Espilla Ganchegui Loyola, que figuran como propietarios de la mencionada casa en 1758. La casa navarra del lugar de Urdanoz: «Escudo con media luna, dos águilas, tres estrellas, una cruz y corazones». Según ejecutoria dada por la Real Audiencia de Pamplona en 1547. Otros: En campo de plata, una cruz floreteada, de gules, cargada de cuatro panelas de sinople, perfiladas de oro. Otros traen: en campo de plata, un roble de sinople, terrasado de lo mismo, y un jabalí, de sable, pasante, al pie del tronco. Las casas de Gordejuela y Valmaseda, en Vizcaya; la de Zumárraga, en Guipúzcoa, y las de Alava: De oro, con una cruz de sinople, hueca, floreteada, cargada de una panela de gules y cantonada de cuatro panelas del mismo color. Según el Licenciado Peña, en su "Historia de Canarias", estas mismás armas usaron los de aquellas islas. Estas mismás armas constan en la capilla de San Antonio del barrio de La Mella, del Ayuntamiento de Zalla. Los de Menagaray (Alava), usan: De plata, con la cruz hueca, flordelisada de gules, cargada de una panela de sinople y cantonada de otras cuatro panelas del mismo color. O sea el escudo anterior con distintos esmaltes. Estas mismás armas usaron los originarios de Gordejuela, y sus ramás asentadas en Echegoyen y Amurrio (Alava), según Juan Carlos de Guerra, con la siguiente divisa: "Scientia est virtute laborare". Según Juan Baños de Velasco los de Gordejuela, usaron: En campo de gules, una cruz floreteada de oro, cargada de una panela de plata y cantonada de cuatro panelas del mismo metal. Algunos suprimen la panela que carga sobre la cruz. Según Juan de Mendoza, los de Trasmiera (Cantabria), usan: En campo de oro, una cruz de gules, cargada de una panela de oro y cantonada de cuatro panelas (otros veneras), de gules. Ese mismo escudo consta en una certificación dada por el Rey de Armas Julián José Brochero, para la familia Urrutia y Azula, el 11 de Marzo de 1792, originarios de la casa solar de Gordejuela. La casa de la anteiglesia de Arrázola, según Labayru: De plata, con un árbol de sinople, y dos lobos de sable, andantes al pie del tronco. El solar de Urrutia, del barrio de Urrutia, de la anteiglesia de Arrázola, según el expediente del Caballero de Santiago, Pedro de Urrutia y Uribe Larrea, año 1698, usa por armas: "Una cruz con cuatro corazones, a las cuatro esquinas del cuadro, y en la orla de dicho escudo tiene ocho cruces repartidas en toda ella". Los de Arrázola y los de Llodio, según Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre, usan: En campo de oro, una cruz de Calatrava, floreteada, de gules, cargada de una panela de oro y cantonada de otras cuatro panelas del gules. Bordura de gules, con ocho aspas de oro. En la anterior certificación de armas dice que la casa solar de la jurisdicción de Elgueta, junto a Ubera, traía las siguientes armas: "dos lobos, castillos y perros a la puerta". Los Urrutia de la Merindad de San Juan de Pie de Puerto, y los de la villa de Santa Cruz de Campezo (Alava), usan: En campo de azur, un creciente ranversado de plata y debajo de ella una estrella de oro. Los de la tierra de Bascos, según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina, usan el anterior escudo. Otra casa de la villa guipuzcoana de Zumárraga, según Juan Carlos de Guerra: Cortado: 1°, en campo de oro, una encina de sinople, y un jabalí de sable empinado al tronco, y 2°, en campo de azur, tres veneras de plata, puestas en triángulo. La casa de la villa de Ezquioga, según el Cronista y Rey de Armas Miguel de Salazar, y los de Vizcaya, usan: De oro, con un fresno de sinople, sobre un prado del mismo color, y dos lobos de sable, arrimados al tronco. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. El Cronista y Rey de Armas Alfonso de Guerra y Villegas, certificó la hidalguía y las armas, en Madrid, el 2 de Diciembre de 1718, a Mateo y Francisco Antonio de Urrutia Arrióla Echaburu y Otaloza, hermanos, naturales de Durango y originarios de Arrázola, con el anterior escudo. La casa de la villa de Albiztur, según Juan Carlos de Guerra: De gules, con tres bandas de plata, cargada cada una de ellas de tres lobos de sable andantes. La casa de la villa de Vergara, llamada Casa Irizar, en Barrencalle: Cuartelado: 1°, de oro, con la cruz flordelisada y hueca de gules, cargada de una panela del mismo color y cantonada de otras cuatro de gules, que es de Urrutia, de Gordejuela; 2°, águila explayada y orlada de ocho panelas; 3°, un árbol con un jabalí pasante, y 4°, una torre con un brazo armado con espada en la mano, al flanco diestro, y dos lobos andantes, uno sobre otro, al flanco siniestro. Este escudo lo ostentó la casa fundada en 19 de Agosto de 1692, por el Capitán Ignacio de Urrutia Irazábal, casado con Ana de Espilla Ganchegui Loyola, que figuran como propietarios de la mencionada casa en 1758. La casa navarra del lugar de Urdanoz: "Escudo con media luna, dos águilas, tres estrellas, una cruz, y corazones". Según ejecutoria dada por la Real Audiencia de Pamplona en 1547. En el expediente de Pedro Felipe de Urrutia Aldecoa y Sanz de Muzquiz, año 1777, consta una certificación armas, para los del lugar de Garzain, en el valle de Baztán: Escudo ajedrezado de plata y sable. Estas armas son las del citado valle del Baztán. En una ejecutoria de 1693, propiedad de Blas de Urrutia, de Bilbao, oriundo de Gordejuela: En plata, una cruz floreteada, de gules, cargada de cuatro panelas de sinople, perfiladas de oro. Divisa: "Scientia est virtute laborare". Estas mismás armas también usaron los de Zumárraga, según Juan Carlos de Guerra y Miguel de Salazar, y los de Palencia. El Cronista y Rey de Armas Juan Antonio de Hoces Sarmiento, del Rey Felipe V, certificó en Madrid el 5 de Junio de 1707, a Gabriel de Urrutia, originario de la casa solar de Elgueta (Guipúzcoa), las siguintes armas: En campo de plata, un árbol de sinople, y un jabalí de sable, pasante al pie del tronco. Los Urrutia de Navarra, según Juan Carlos de Guerra, usan: En campo de azur, tres estrellas de seis rayos de oro, puestas en triángulo mayor, y en medio de ellas, una luna reversada de plata. Los de San Juan de Pie de Puerto y los de Guipúzcoa, según Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre y Juan de Mendoza, y los del valle de Léniz, según Juan Carlos de Guerra, traen: Escudo cortado: 1°, en campo de azur, una estrella de oro de ocho rayos y, sobre ella, una luna creciente de plata, y 2°, en campo de oro, una cruz flordelisada de sinople, cargada en el centro de una panela (o venera) de gules, perfilada de plata, y cantonada de cuatro panelas (o veneras), de gules. Bordura de gules con ocho aspas de oro. Estas mismás armas certificó el Cronista y Rey de Armas Juan Alfonso de Guerra Sandoval a Carlos Gregorio José de Urrutia y García Caballero, originario de San Pedro de Uncella, en el valle de Aramayona, en Madrid, en 25 de Junio de 1748. Los de Vizcaya y Guipúzcoa, según Juan Carlos de Guerra, usan: Escudo partido y terciado en faja: 1°, en campo de gules, un castillo de oro; 2° y 4°, en campo de azur, una estrella de oro; 3°, en campo de azur, una estrella de oro sumada de media luna de plata puntas arriba; 5°, en campo de oro, una flor de lis de azur, y 6°, en campo de oro, una cruz flordelisada de gules. Los de Vizcaya, según Diego de Soto y Aguilar, y los de la Merindad de Trasmiera, según Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre, traen las mismás armas que los Ibarguen, que son: En campo de oro, una cruz de Calatrava, de gules, acompañada en cada hueco de una panela de gules. Los de Vizcaya, según Juan Baños de Velasco, traen por armas: En campo de plata, un árbol de sinople, con dos lobos de sable, andantes, al pie del tronco. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro. En el expediente de hidalguía de José Antonio y Jorge Antonio de Senosiain y Arrióla, ante los Reales Tribunales de Navarra, año 1790, consta el siguiente escudo para los Urrutia: "Dos lobos andantes o rampantes arrimados a un encino, una bola, y tres rayas, o bandas arrimadas al dicho árbol". La rama de Urrutia que pasó al pueblo de Anguiano (La Rioja), donde poseyó cinco casas, en las cuales se pueden ver actualmente este escudo: En campo de oro, una cruz flordelisada de sable, y cantonada de cuatro panelas de gules. Estas mismás armas constan en una casona que tiene un gran escudo cuartelado con las familias de Soto, Ceballos y Verano de San Asensio, propiedad de Constancio de Urrutia y Soto, y Teresa Ceballos y Verano, su esposa. Los de Tenerife usan: En campo de oro, una cruz flordelisada, de gules, cargada de una panela de sinople, perfilada de plata y acompañada en sus cantones, de una panela en cada uno de ellos, de sinople. Los de Asturias, según J.-B. Rietstap, usan: En campo de oro, una cruz de Calatrava, de gules, acompañada de cuatro panelas de sinople, puestas en jefe, en punta y a cada lado de la cruz. Según el Cronista José de Rújula, Marqués de Ciadoncha, los Urrutia usan: En campo de oro, una cruz llana de sinople, cargada de una panela de gules, y cantonada de cuatro panelas de lo mismo. Otros: En campo de plata, un escusón, de oro, con un león, de sable, armado y linguado, de gules. Otros: En campo de oro, un rastrillo, de sable. Otros: En campo de plata, tres veneras, de gules, mal ordenadas. Otros: En campo de azur, tres luneles, de plata, puestos dos y uno. Otros: Escudo partido: 1°, en campo de oro, una cruz flordelisa, de gules, cargada de una panela de oro (otros de plata) y acompañada de cuatro panelas del mismo metal entre sus brazos, y 2°, en campo de plata una faja de veros de plata y azur. Otros: En campo de gules, un sol figurado, de oro
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La cruz floreteada se puso en memoria de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
