Tuvo su primitiva casa solar en el barrio de Urriola (cuyo nombre tomó), del Ayuntamiento de Murélaga y partido de Marquina (Vizcaya). En la citada villa de Murélaga hubo otra casa que se denominó de Urriola-Echevarría. Los Urriola pasaron a América, y Juan de Urriola fue Veinticuatro de la ciudad de Panamá, Alcalde, Justicia Mayor y Capitán a Guerra. Casó con doña Antonia de Echeverz, de la que tuvo a Luis de Urriola y Echeverz, bautizado en Panamá en 1748, Rector del Colegio de San Clemente de Bolonia en 1774, Oidor de la Real Audiencia de Chile de 1782 a 1798, y Caballero de la Orden de Carlos III, ingresado en 1796. Casó en Santiago de Chile en 1788 con doña María Josefa Balbontín de los Reyes, y fueron padres de Pedro, Coronel de la Independencia; José María, sacerdote; Mercedes, Carmen y Francisca de Paula de Urriola y Balbontín. Los Urriola entroncaron con los Echevarría por el matrimonio de Martín de Urriola con una señora de la mencionada casa, naciendo de este enlace Alonso Martínez de Urriola y Echevarría, que probó su hidalguía por ambos apellidos, según certificación del Cronista y Rey de Armas Juan Alfonso de Guerra Sandoval, dada en Madrid el 23 de Agosto de 1784. Otra rama de los Urriola se apellidó Urriola Beitia, moró en la misma villa de Murélaga y ostentó las mismás armas. De ella fue Martín de Urriola Beitia, natural de la villa de Lequeitio, también en el Señorío, que pasó a Puebla de los Ángeles, en Méjico. Con tal motivo probó su hidalguía, demostrando descender de la mencionada casa infanzona de Urriola, siendo uno de sus antecesores Vicente de Urriola y Larrinaga, Capitán de Corazas en las guerras de Flandes, en tiempos del Emperador Carlos V.
Escudos de Armas del apellido:
Los Urriola, los Urriola Echevarría y los Urriola Beitia, usaron las mismás armas, como descendientes todos de la casa de Urriola, en la jurisdicción de la villa de Murélaga, o sea: De oro, con dos avellanos de sinople, y al pie del tronco de cada uno de ellos, un perro de su color, atado con una cinta de azur. Bordura de gules con cuatro flores de lis de oro y cuatro estrellas del mismo metal, alternando. Otros sustituyen los avellanos por encinas.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
