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En expedientes de pruebas de nobleza de caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, en el Gran Priorato de CataIuña, en otros documentos y también en obras antiguas y modernas, se encuentra este antiguo y noble apellido catalán. Tuvo su solar en la villa de Casserres, del partido judicial de Berga y provincia de Barcelona, y sus ramas crearon nuevas casas en la ciudad de Berga, en el lugar de Sarriá de Ter, del ayuntamiento de Gerona ; en la villa de Puigcerdá, de la misma provincia; en la ciudad de Solsona, de la de Lérida ; en las de Vic y Manresa, de la de Barcelona, y en la rosellonesa de Perpiñán. De la casa de la villa de Casserres procedió Miguel de Tord, que el 4 de julio de 1618 obtuvo real privilegio en el que se hace constar que había asistido a las Cortes de 1599. De la casa de Perpiñán, dimanada del solar de la villa de Berga, era descendiente en mediados del siglo XVI, José Tord, que ingresó en la Orden de San Juan de Jerusalén, en 1565.  

Escudos de Armas del apellido:
En la sepultura de la casa solar de los Tord, en la villa de Casserres, se veían éstas: «Un águila exployada (de dos cabezas) surmontada de un tordo (en catalán «tord»), con sus patas apoyadas en las cabezas del águila». En estos términos, y con omisión de los esmaltes, las encontramos descritas. Pero en otra descripción más completa figura el mismo escudo organizado así: En campo de plata, un águila de sable, exployada, picada de oro, las alas abiertas, el pecho cargado de un escudete de gules con tres fajas de oro puestas en situación de banda, y sumada del tordo de sable, también con las alas abiertas y las patas apoyadas en las cabezas del águila. Así constan, pero con el campo de oro, en el privilegio de nobleza de Miguel Tord, de la casa solar de Casserres, que le fue concedido por real despacho de 4 de julio de 1618. Y así se ven en el pendón del convento de San Francisco, en la ciudad de Berga, con la diferencia de que el campo es de azur, y tienen las cabezas del águila una corona de gules. Las mismas armas son atribuidas a los Tord de Perpiñán por algunos autores ; pero en el expediente de pruebas del caballero de la Orden de San Juan, José Tord Bier Andreu y Balda, de la casa de Perpiñán, figuran éstas : Partido, 1.º, de oro, con un laurel de sinople, y 2.º, de plata, con tres espadas de sinople. Otros escudos de armas completamente distintos de los anteriores, y también entre sí, usaron los de este linaje en Cataluña y Valencia, según testimonios de heraldistas de aquellas regiones. En un sello de los Tord que se guarda en el Archivo de la catedral de Barcelona y que data del año 1353, figura el siguiente : De oro, con un tordo de sable. Otro sello de Jaime Tord, del año 1438, existente en el Archivo Capitular de Gerona, contiene este blasón : En campo de oro, una banda de sable. Los de la ciudad de Vic traían : De oro, con un toro de gules. Estas mismas usaron en Valencia y Aragón. Los de la casa de Manresa : De oro, con tres tordos de sable puestos en triángulo. Y otros, en Cataluña : De oro con un arbusto de sinople con el tronco retorcido.       

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.