Antiguo y noble apellido de Guipúzcoa, que radicó en la villa de Idiazábal, del partido de Tolosa, y en la de Oñate, del partido de Vergara. La casa de esta última villa estuvo sita en el barrio de Uribarri. Una rama apellidada Soraluce Lizarralde moró en el que es actual palacio de Larrinaga, calle de Mercado Zazuola. De la casa de la villa de Idiazábal fue Domingo de Soraluce, vecino de Azpéitia y esposo de doña María de Gárate, a la que hizo madre de Domingo de Soraluce y Gárate, casado con doña María de Arteaga, de la que tuvo a Baltasar de Soraluze y Arteaga, que contrajo matrimonio con doña María Joaniz de Aizpuru, y fueron padres, entre otros hijos, de Bernardo de Soraluce y Aizpuru, que celebró su enlace con doña Magdalena de Aramburu, y de esta unión nació Ignacio de Soraluce y Aramburu, que en su mujer, doña Teresa de Mendizábal, tuvo a Agustín de Soraluce y Mendizábal, que se unió en matrimonio con doña María de Oyarzábal y Querejeta, con la cual se avecindó en Azcóitia, donde nació su hijo Ignacio de Soraluce y Oyanábal, que casó con doña Josefa de Lizarralde y Zaldúa, y fueron padres de José Antonio de Soraluce y Lizarralde, casado en Zumárraga el 25 de Enero de 1802 con doña María Catalina de Zubizarreta e Izaguirre, a la que hizo madre de Nicolás de Soraluce y Zubizarreta, que nació en Zumárraga el 5 de Diciembre de 1820. Emigró a Buenos Aires y regresó a San Sebastián casado con doña Josefa Balla y Domerg. Escribió la «Historia General de Guipúzcoa».
Escudos de Armas del apellido:
La casa de la villa de Idiazábal: De oro, con una encina de sinople, y un oso, de su color natural, empinado al tronco. La casa de la villa de Oñate, sita en el barrio de Uribarri: De plata, con un árbol de sinople, y dos lobos de sable, andantes, atravesados al pie del tronco. Bordura de azur, con cuatro flores de lis de oro, una en el jefe, otra en punta y las otras dos en los flancos. Los Soraluce-Lizarralde: Cuartelado: 1º, las armas anteriores de los Soraluce, de Uribarri: 2º, de plata, con una faja doble, jaquelada de oro y gules y acompañada de dos lobos de sable, andantes, con la cabeza vuelta hacia atrás y en opuestas direcciones, y bordura para este cuartel, de azur, con ocho panelas de oro; 3º, de gules, con un castillo de plata, y 4º, de oro, con un águila de sable, coronada, y bordura para este cuartel, de gules, con ocho sotueres de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
