Para la mayoría de los genealogistas, es el mismo que Solana, aunque por causas ignoradas, unas familias, aun siendo del mismo tronco lo escribieron como Solana, y otras, Solano. Procede de las montañas de Burgos, aunque muy pronto tomó identidad propia en Navarra. Tuvo su casa solar en la villa de Sesma, del partido de Estella. Era esta casa de gran nobleza. En 1776, varios de sus individuos fueron reconocidos como hijosdalgo por la Real Audiencia de Pamplona. De esa casa de Sesma debieron proceder otros Solano radicados en la villa de Lodosa, del mismo partido de Estella, los cuales entroncaron con los Rodríguez, de la villa de Viguera, en la Rioja. De ellos fue Pedro Antonio Rodríguez y Solano, vecino de Lodosa, que en 1774 fue amparado en su nobleza por los Tribunales de Navarra en unión de sus hijos Ramón y Martina Rodríguez y Santa María. Ahora bien, según se desprende de varios documentos de la Nobleza Executoriada de Navarra, la mencionada casa de la villa de Sesma debía proceder de otra del mismo apellido radicada en la villa de Pinillos, del partido de Torrecilla de Cameros (Logroño). Dicho solar se llamaba la Casa de la Caldera. Por eso, sin duda, Jerónimo Solano Hermoso de Mendoza, vecino de Sesma, fue declarado noble por la Real Audiencia de Pamplona, pero como originario de la Casa de la Caldera de Pinillos. Otros Solano hubo en la ciudad de Olite (Navarra), de los que fue Juan Solano y Aróstegui, natural de Olite y vecino de Málagai que en unión de sus hijos José y Julián Solano, fue también amparado en su nobleza en 1779, como descendiente de la casa de Solana, de la villa de Larber, en Aragón. Los Solano pasaron a Vizcaya, radicando en las Encartaciones y en la villa de Lequeitio.
Escudos de Armas del apellido:
Los Solano de Olite originarios de la casa aragonesa de Solana, de la villa de Larber, y los que moraron en las Encartaciones, traían las mismás armas de dicha casa de Solana, o sea: De azur, con un sol de oro. Bordura de gules con ocho cabezas de sierpe de sinople, perfiladas de oro. La casa de la villa de Sesma: De oro, con un castillo de piedra, y pendiente de una almena, dos calderos de sable. Al lado siniestro del castillo, un árbol de sinople y un lobo de sable pasante al pie del tronco. Según la Nobleza Executoriada de Navarra. Esas armas son las mismás de la Casa de la Caldera en Pinillos. Los Rodríguez Solano de la villa de Lodosa: De oro, con un sotuer de gules acompañado de cuatro flores de lis del mismo color, una en cada hueco. Según ejecutoria de 1774.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
