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Linaje valenciano cuya antigüedad se remonta a los tiempos de la conquista por el rey don Jaime I de Aragón de la ciudad y reino de Valencia. El cronista mosén Jaime Febrer, fiel servidor y ahijado de aquel monarca, hace mención de Bernardo Solanes, diciendo : «Vino con gente de Conflent a la conquista de Valencia, y llegó a tan buena ocasión, que con su valor y maña desmoronó la muralla de Burriana, contribuyendo su esfuerzo a que los moros rindiesen la villa. Luego en el Puig, Valencia, Játiva y Mogente lloraron los enemigos sus arrojadas hazañas, pues para ganar honor se apoderaban de los centinelas, amordazándoles para que no gritasen». Dejó descendientes en Valencia que continuaron allí el apellido. Gaspar Escolano, cronista de aquel reino en fines del siglo XVI y principios del XVII, escribe : «Los linajes de Solanes, Martorell, Claramunt y Cervató, ha trescientos años que gobiernan la ciudad de Valencia en los oficios de justicias, jurados y almotacenes. Todos han sido tan estimados en todos tiempos, que nunca ha faltado dellos quien gobernase o fuese empleado en las ocasiones que se le han ofrecido a la ciudad. Sólo diré de lo muy antiguo, que Juan Solanes y Juan Claramunt fueron nombrados por ella en el año mil trescientos sesenta y dos para el parlamento que tuvo el duque real de Gandía por el rey. Y en el de mil cuatrocientos y dos, para el juramento del rey don Martín de Sicilia como príncipe de Aragón, Guillermo Solanes y Ramón Frígola, jurados en aquel año». Pasaron también a Cataluña.

Escudos de Armas del apellido:
Bernardo Solanes, mencionado por mosén Jaime Febrer, pintaba en su escudo : En campo de sinople, un sol de oro. Blasón que siguieron usando los de este apellido en Valencia. En Cataluña : De azur, una casa-palacio de oro, con dos torres, aclarada de azur y surmontada, entre las dos torres, de un sol de oro.       

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.