Linaje catalán, pasó a Mallorca y al reino de Valencia. En Cataluña tuvo casas en la villa de Berga, de la provincia de Barcelona, y en esta ciudad. Enlazó con los Vilalonga, señores de Estarás; los Vallseca, Vilamarí y otras distinguidas familias. I. Miguel Salbá fue del Consejo de Su Majestad en el supremo de Aragón y casó con doña Magdalena de Vallgornera y Llupiá, naciendo de esta unión II. Miguel Salbá, caballero de Santiago, marqués de Vilanant y virey de Mallorca, que contrajo matrimonio con doña Jerónima Pons de Rajadell, y procrearon a III. Catalina de Salbá, marquesa de Vilanant, mujer de Bernardo Agustín López de Mendoza y Pons, conde de Robres. La familia Salbá mallorquina radicó, principalmente, en las villas de Lluchmayor y Sineu, y la antigüedad en ellas de sus casas solares se remontaba a mediados del siglo XVIII. Bernardo Salbá, sabio jurista del siglo XIV y teólogo consultor del obispo Villanova, fue arcediano de la catedral de Palmá. Onofre Salvá, doctor en ambos Derechos, fue consejero del rey Carlos II y oidor de la Real Audiencia de Mallorca. Miguel Salvá y Muner, presbítero y caballero de la Orden de Carlos III, era en mediados del pasado siglo, miembro de la Real Academia de la Historia, cronista general del reino de Mallorca y bibliotecario de la reina Isabel II. Y su hermano José, doctor en ambos Derechos, representó en las Cortes, como diputado, la provincia de las islas Baleares.
Escudos de Armas del apellido:
Los Salbá catalanes de la casa de Berga, traían: De oro, con una faja de gules cargada de tres rosas de oro. Así lo afirma Garma y Durán; pero conviene advertir que ese escudo coincide exactamente con el que Bernat Mestre asigna a la rama del apellido «Salt», en el Empordá, sin que ninguno de los dos mencionados heraldistas catalanes hagan ni siquiera alusión a tal coincidencia. Los Salbá de la casa de Barcelona, usaron: De gules, con un águila de plata, armada y picada de oro. Los de Mallorca: De gules, con un águila de oro con corona del mismo metal.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
