Según consta en la Historia General del P. Alonso Remón, capítulo XXIV del libro IV, esta gran familia catalana contaba ya en principios del siglo XIII con distinguidos varones en las armas, en las letras y en la política. Ramón Roger, con Bernardo y Arnaldo de Fluviá y Ramón de Vilanova, confirma en una escritura del 10 de las calendas de abril de 1217, que se conservaba en el archivo de la iglesia de San Vicente de la villa de Cardona, del partido judicial de Berga y provincia de Barcelona. Juan Roger, de la real casa y familia de la reina doña María esposa de don Pedro II de Aragón, fue almirante y consejero del también monarca aragonés don Alfonso II. Bernardo Roger figura entre los caballeros que tenían castillos y potestades por el rey don Jaime I de Aragón en la Ribagorza, según consta en reales cartas a ellos dirigidas y dadas en Lérida a 18 de los idus de abril de 1272. Roger de Lluria era en 1282 capitán y gobernador de Augusta por el rey don Pedro III de Aragón, y el mismo monarca le nombró almirante de Cataluña y Sicilia en 1283. Nueve años más tarde desempeñaba el cargo de almirante de todos los reinos de Aragón. Juan Roger de Lluria, hijo de Luis Roger de Lluria, obtuvo real privilegio del rey Felipe III de Castilla, dado en Madrid el 4 de julio de 1618. Casas de este linaje radicaron en la villa de Calella, del partido judicial de Arenys de Mar y provincia de Barcelona, y el lugar de Prenyanosa, que pertenece al partido judicial de Cervera y provincia de Lérida. Miembros de sus ramas ingresaron en la Orden de San Juan de Jerusalén y enlazaron con importantes familias catalanas. También tuvo casa este apellido en Perpiñán. Uno de los primitivos linajes de Cataluña. Tuvo casa en la villa de la Granadella, del partido judicial de Lérida. De esta fue I. Juan Roger de Lluria y Sacirera, casó con doña Isabel de Magarola y Genovar, y fueron padres de II. Francisco Roger de Lluria y Magarola, que se unió en matrimonio con doña Leonor Saportella (hija de Luis Saportella y de doña María de Vallseca), naciendo de ese enlace 1º María Magdalena Roger de Lluria y Saportella, fallecida en 1698 y señora del hábito de San Juan, y 2º María Roger de Lluria y Saportella, bautizada en Granadella el 5 de octubre de 1666 y también señora del hábito de San Juan. De la misma casa fue Leonor de Lluria, esposa de Gabriel de Borrás y Carbonell.
Escudos de Armas del apellido:
Las de la casa de la villa de Calella : En campo de oro, una banda de azur, cargada de tres peces de plata. Algunos modificaron los esmaltes pintando el campo de azur, la banda de oro y los peces de gules. Otros Roger usaron : De oro, con tres peces de gules, uno sobre otro, puestos en situación de faja. Los de la casa del lugar de Prenyanosa, traían : Cuartelado : 1.º y 4.º, de plata, con tres fajas ondeadas de azur, y 2.º y 3.º, de oro, con un león rampante de gules. También usaron los Roger, según J. R. Vila, las siguientes armas : En campo de oro, cinco estrellas de azur puestas en sotuer. Pero creemos que ese heraldista se equivocó, porque esas armas son las mismas del apellido «Rojas». Según varios heraldistas, los del Empordá : De plata, con tres fajas de gules. Miguel de Salazar, finalmente, asigna al apellido Roger este nuevo blasón: Cortado: 1.º, de plata, liso, y 2.º, de gules, con seis crucecitas de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
