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Y no «Riguer», como escriben algunos tratadistas equivocadamente. La familia Riquer es catalana y tuvo su solar en la ciudad de Lérida. Una de las ramas fundó nueva casa en la villa de Tremp, de aquella provincia. Era familia de caballeros y tenía privilegio de escribanía de Corte y veguería de Lérida. Uno de sus individuos fue «paer» (conseller) de dicha ciudad. Otros vistieron el hábito de la Orden de San Juan, en el Gran Priorato de Cataluña. También fueron señores de Bimfaró. De la casa solar de Lérida era descendiente en mediados del siglo XVI I. Felipe de Riquer, que en su mujer, doña Ana María de Toralla, tuvo este hijo II. Juan Bautista de Riquer, que casó con doña Brianda de Vega, naciendo de esa unión III. Francisco de Riquer y de Vega, bautizado en Lérida el 21 de junio de 1614 y caballero de la Orden de San Juan en 1636. Sus descendientes fueron, por enlaces, marqueses de Benavent y condes de Casa-Dávalos. A otra rama perteneció I. Felipe de Riquer, marido de doña Teresa Corriá, y ambos padres de II. Felipe de Riquer y Corriá, que contrajo matrimonio con doña María de Guiu y de Bru (hija de Antonio de Guiu y de doña Magdalena de Bru), y procrearon a III. Francisca de Riquer y de Guiu, señora del hábito de San Juan, en 1684.

Escudos de Armas del apellido:
Los Riquer de Lérida traían: De oro, con un águila de gules, y bordura almenada de este color. Algunos modificaron ese blasón pintando de sable las puntas de las alas del águila. Otros sustituyeron el águila con un grifo rampante de gules. En el altar de Todos los Santos, que data del siglo XIV, en la iglesia de Sant Llorens, de Lérida, se ven estas otras armas de los Riquer: En campo de oro, un águila con la cabeza y las alas de sable y el cuerpo de gules. También las usaron pintando el águila posada. Y así aparecen en un sello de los Riquer que data del año 1394 y que se conserva en el Archivo de la Catedral de Barcelona. Otro blasón de los Riquer es éste: Cuartelado en sotuer; l.º y 4.º, de oro, con un grifo rampante de gules, y 2.º y 3.º, de plata, con un árbol de sinople arrancado. Y los de la casa de la villa de Tremp traían: Partido: 1.º, de oro, con un árbol de sinople, y 2.º, de sinople, con un cardo de oro. Miguel de Salazar dice que estas últimas armas las usó Jerónimo Riquer, beneficiado de la iglesia parroquial de Tremp.        

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El cardo simboliza un corazón noblemente humilde, pero tan cuidadoso de su honor, que defiende con su espada el lustre de su linaje. También representa la austeridad y la independencia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.