Este linaje, en su origen, es catalán. Se afirma que procede de la ciudad de Reus (Tarragona), cuyo nombre tomó por apellido. Es muy antiguo. Se extendió por Cataluña y pasó a Mallorca. Sin duda, alguna de sus ramas hizo su asiento en Aragón, derivándose de esto la procedencia aragonesa que equivocadamente se le atribuye. En Mallorca ya existían dos casas muy principales de este apellido en principios del siglo XIV una con el nombre de «Reus de Sollerich» y la otra con el de «Reus de Beniatzent», y de ellas salieron las ramas establecidas en Palma, Felanitx y otras localidades. La primera acabó con don Miguel Reus Sastre, a quien el rey Felipe IV premió sus servicios, el 16 de marzo de 1639, concediéndole privilegio perpetuo de ciudadano militar de aquella isla. En su testamento otorgado en el año 1662 fundó un mayorazgo sobre la hacienda «Sollerich» con gravamen de nombre y armas. La segunda de dichas casas, llamada «Reus de Beniatzent», se dividió entre los hermanos Jaime y Antonio Reus, a mediados del siglo XV, formándose dos casas. La que correspondió al primero acabó con la madre de don Guillermo Pontvich Reus, a quien sucedió su bisnieto el marqués de la Bastida. La que correspondió al segundo existía en mediados del pasado siglo, siendo entonces su sucesor por línea varonil nunca interrumpida don Juan Reus de Beniatzent. Muchos distinguidos varones pertenecieron a la familia Reus mallorquina. En 1343, y como representante de la villa de Algaida juró Bernardo Reus fidelidad y vasallaje al rey don Pedro IV de Aragón. Francisco Reus fue miembro del grande y general Consejo de aquel reino en 1544, y Antonio Reus en 1558 y 1564. Jurados de la ciudad y reino de Mallorca fueron: Antonio Reus, en 1528; otro Antonio, en 1560, 1577 y 1582, Gregorio Reus, en 1581 y 1589, y Mateu Reus, en 1620, 1628 y 1640. El dominico P. Antonio Reus, varón sabio y virtuoso, era inquisidor de Mallorca en 1594. Falleció el 6 de febrero de 1604. EI P. jesuita Bernardo Reus de Biniatzent, ejemplar misionero, pasó a las Indias a predicar a los indios «chunchas», quienes le dieron martirio el 11 de junio de 1629. Y Juan Reus de Felanitx, capitán de infantería, fue diputado provincial de Mallorca en 1840.
Escudos de Armas del apellido:
Las de los Reus de Aragón y Cataluña: En campo de oro, un ramo de rosal de sinople con una rosa en capullo, de gules. Los Reus de Mallorca usaron esas mismas armas, pero aumentando a cinco el número de rosas del ramo. El conde de Darnius recoge como usado también por los Reus catalanes este nuevo blasón: De oro, con un león rampante de gules, armado y coronado de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
