Uno de los más antiguos y calificados linajes del Principado de Cataluña es este de Requesens. Se afirma que su fundador y principal ascendiente fue un deudo de la gran casa de Valois y de los famosos condes de Guisa, tan poderosos en Francia, el cual pasaría desde el Rosellón a Cataluña para luchar contra los moros en las primeras etapas de la reconquista de España. Andando los tiempos alcanzaron gran renombre, entre otros caballeros catalanes del linaje Requesens, los siguientes: Galcerán de Requesens, lugarteniente general de Cataluña por el rey don Alfonso V de Aragón; otro Galcerán de Requesens, conde de Trivento y de Avellino; Jaime de Requesens, gobernador de Trípoli; Luis de Requesens, capitán de la armada del Rey Católico; Bernardo Geraldo de Requesens, gran prior de la Orden de San Juan en Cataluña, años 1501-1517, y Dimas de Requesens, también gran prior de la misma Orden, años 1562-1567. Importantes ramas de este linaje tuvieron antiguas y muy principales casas en Barcelona, Tarragona, Manresa y otras ciudades catalanas, y pasaron a Valencia, Mallorca y Sicilia. Otra casa tuvo su origen en Aragón.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, tres roques (o piezas de ajedrez) de azur, puesto en triángulo; Estas son las puras y primitivas del linaje y las que traía, según afirma mosén Jaime Febrer, el caballero Pedro de Requesens que desde Cataluña pasó a servir al rey don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia. Ese mismo blasón lo usaron algunas ramas de este linaje con los esmaltes modificados, o sea: De azur, con los tres roques de oro, puestos también en triángulo. Y así se ve en la portada de la catedral de Manresa, que data del siglo XIV. También este segundo escudo fue acrecentado con una bordura anglesada de oro. Forma en que aparece en la sepultura de Guillermo de Requesens en la iglesia de Santa Tecla, de Tarragona. Esa sepultura data del año 1335. Los Requesens de la casa de Barcelona incorporaron a dichas armas las del reino de Aragón, en el siguiente escudo cuartelado: 1.º y 4.º, de oro, con cuatro palos de gules, que son de Aragón, y 2.º y 3.º, de azur, con los tres roques de oro puestos en triángulo, y bordura anglesada de oro, por Requesens. Así las describe Garma y Duran en su Adarga Catalana, y también figuran en la losa de una sepultura de los Requesens que data del siglo XV y que se conserva en el Museo Provincial de Lérida. El mismo blasón aparece en un sello de Pedro de Requesens, con la diferencia de que únicamente con dos los palos de gules puestos sobre campo de oro en los cuarteles l.º y 4.º, y de estar omitida la bordura anglesada en los cuarteles 2.º y 3.º. Data este sello del año 1477 y se guarda en el Archivo Municipal de Barcelona. Bernardo Mestre, en su Nobiliari, asigna a los Requesens del Rosellón estas otras armas : Losanjado de oro y sable. Pero no parece que fuesen muy usadas por las ramas de Cataluña, tal vez porque correspondieran a otro linaje de sus primitivos ascendientes. Varios heraldistas y reyes de armas antiguos recogen los escudos de Requesens que ya quedan descritos, pero algunos los blasonan en términos impropios y deficientes y con algún error en su organización y esmaltes.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
