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Linaje de Cataluña, muy antiguo y extendido por sus cuatro provincias. Es tradición que tiene su origen en Carlos Martel. Existen, sin embargo, documentos que reconocen por su tronco y progenitor a Bernardo de Prat, Carlán o señor de Clará, del cual fue nieto Berenguer de Prat, quien recibió de su abuelo, a fines de diciembre de 1226, por real cédula del rey de Aragón don Jaime I, el lugar de Pla, en pleno dominio y señorío. Posteriormente, le hizo donación del castillo de la villa de Moyá, en el partido judicial de Manresa y provincia de Barcelona. En las provincias de Barcelona, Lérida y Tarragona hay varios pueblos denominados Prat y Prats, cuyo nombre está, sin duda, relacionado con el del linaje. Tuvo distintas y nobles casas solariegas en la citada villa de Moyá, en las ciudades de Barcelona, Vic, Gerona y Figueres, y en el lugar de Viuet, del partido de Tremp (Lérida). Pasó a Mallorca, creando nuevos solares en aquella isla, y también a Valencia y Aragón. Los descendientes de la casa de la villa de Moyá, en cuyo archivo se conservaba la real cédula de rey aragonés don Jaime I, de la que dejamos hecha mención en anteriores líneas, desempeñaron allí los más importantes y honoríficos cargos públicos. En el siglo XVII se trasladó a Barcelona el jefe de dicha casa. Sucesor suyo fue I. Leodegario de Prat, que casó en primeras nupcias con una Torrellebreta y la segunda con doña María Elena de Argila y Quadras. Una rama de la casa de Gerona se trasladó al lugar de San Esteban de Bas, del partido judicial de Olot, quedando allí establecida. A esa rama pertenecía, en el último tercio del siglo XV, Francisco de Prats, natural de San Esteban del Bas, que casó con doña Jerónima Domenec, de la misma naturaleza. Otra rama de la casa de Gerona, apellidada Prat, pasó a Chile y de ella fue progenitor Ignacio Prat, natural de Gerona, que marchó a dicho país en 1811, quedando radicado en Chile, así como sus descendientes. En Mallorca crearon casas los de este apellido en las villas de Pollensa y de Alcudia y en otros pueblos. Se apellidaron Prats. La casa de Alcudia prestó eficaces servicios al emperador Carlos V en la campaña contra los comuneros, siendo premiada, el 14 de octubre de 1525, con privilegio de franqueza de derechos y contribuciones municipales. Guillermo Prats fue uno de los diputados por Inca que juraron obediencia y vasallaje al rey don Alonso III de Aragón, en 1285. A Félix de Prat y Quinquer, de la casa de Barcelona, se le concedió el título de ciudadano honrado de aquella ciudad, el 27 de abril de 1797. La familia Prat radicada en Valencia ostenta los títulos de conde de Berbedel, barón de Sohr, de Antillón y de la Almolda y vizconde de Viota de Arba. José María de Prat y Miralles, nacido en Pamplona el 16 de noviembre de 1805, y fallecido en Madrid el 8 de junio de 1867, fue mariscal de campo y casó con doña Emilia Bucelli y de Juan, natural de Valencia. Los Prat enlazaron también con la noble familia de Bordiú en la siguiente forma: María del Carmen de Prat y Sánchez-Salvador, nacida en Madrid en 1846 y fallecida en Zaragoza en 1923, casó con don Luis Bordiú y Garcés de Marcilla, quinto conde de Argillo, octavo marqués de Villaverde y decimotercero conde de Morata, fallecido en Sabiñán (Zaragoza) en 1921.        

Escudos de Armas del apellido:
Las de la casa de la villa de Moyá y su rama de Barcelona: De oro, con cinco rosas de gules puestas en sotuer. Los del lugar de Viuet modificaron los esmaltes de ese escudo, pintando el campo de azur y las rosas de oro. Otros en Barcelona: Cuartelado: l.º y 4.º, de plata, con tres rosas de sable puestas en triángulo, y 2.º y 3.º, de gules, con un castillo de plata. Los de la casa de Vic: Cortado: 1.º, de azur, con una banda de oro, y bordura componada de ambos esmaltes, y 2.º, de oro, sembrado de rosas de gules. Los de Gerona: En campo de plata, tres matas de rosas, éstas de gules y el tallo y hojas de sinople, puestas en situación de faja. En el jefe, tres estrellas de azur, puestas también en situación de faja. Los de la casa de Figueres: De sinople, con un león de sable, gritado, de oro. Otros en Cataluña: Partido: 1.º, de oro, con cinco rosas de gules puestas en sotuer, y 2.º, de azur, sembrado de crucecitas llanas de plata. Las de Mallorca: De plata, con una faja de azur. En el jefe tres estrellas de este color, puestas en situación de faja, y en la punta un montecillo salpicado de sinople. En un sello de Berenguer Prat, del año 1326, que se conserva en el archivo episcopal de Barcelona, figuran estas armas: De oro, con una rosa grande de gules. Los Prat, condes de Berbederl y barones de Antillón y de la Almolda, traen: Escudo fajado de seis piezas de oro y azur, tres en cada esmalte. Y, finalmente, el conde Darnius asigna al apellido Prat este nuevo blasón: De sinople, con una faja de plata.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.