En la villa de Huarte, del partido de Aoiz (Navarra), hubo una casa de este apellido. Otra radicó en la villa de Salinas de Léniz, del partido de Vergara (Guipúzcoa). De la casa navarra descendió Juan Portal, que casó con dona María Agorreta, y fueron padres de Juan Portal y Agorreta, que casó con doña María Portal, su deuda, y procrearon a Juan Portal y Portal, llamado también Juan Portal de Huarte, el cual, en 1665, obtuvo sobrecarta para la ejecución de su llamamiento a Cortes.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de la villa de Salinas de Léniz ofrece en su fachada estos dos escudos: Primero: Un castillo sobre peñas y en medio de seis arbolillos, tres a cada lado. Naciente de sus almenas, el ave fénix, y debajo de las peñas una población cerrada de muros almenados. Segundo: Águilas y leones en cuatro cuarteles, que parece ser brisura de Során.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
