Hubo casas de este apellido en la villa de Berástegui, del partido de Tolosa, y en la de Legazpia, del de Vergara, todo en Guipúzcoa. De la última de las citadas casas era Señor en 1532 Juan Galant de Plazaola, macero de ferrerías, que contrajo matrimonio con doña Maria Miquelez de Mirandola y Elorregui, señora de las casas de Ubitarte y Mirandola. Fueron padres de Juan de Plazaola y Mirandola, Señor de la casa de Plazaola y esposo de doña María Joanes de Ipenarrieta, con sucesión, en la que continuó el Señorío de la casa de Plazaola; Miguel de Plazaola y Mirandola, que sucedió en la casa de Mirandola y fue parcionero mayor de su ferrería y molinos y esposo de doña María Pérez de Arrola y Lasalde. De este Plazaola cuenta la tradición que un día de la Cruz de Mayo, en 1580, trabajaron los oficiales de la herrería de Mirandola desde el medio día hasta la mañana del siguiente, en la que ya, molidos y cansados, sólo sacaron una cruz de hierro de doce o trece libras, cuando debían haberla obtenido de más de cinco quintales. Este hecho se reputó como un milagro. El tercer hijo de Juan Galant de Plazaola y de su mujer doña María Miquelez de Mirandola fue Cristóbal de Plazaola y Mirandola, esposo de doña María de Aguirrezábal. Con sucesión. El cuarto se llamó el Bachiller Pedro de Plazaola y Mirandola, sacerdote y beneficiado de Legazpia; el quinto, María de Plazaola y Mirandola, mujer de Miguel de Guridi Arabaolaza; el sexto, Catalina de Plazaola y Mirandola, casada con Martín de Guridi, y el séptimo, Maria Asencio de Plazaola y Mirandola, esposa de Pedro Ruiz de Araoz. Todos con sucesión. De la misma casa de la villa de Legazpia procedió Ambrosio de Plazaola y Arrazola, Contador y Archivero de la Contaduría Mayor de S. M.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de la villa de Berástegui: De oro, con un árbol de sinople, frutado de oro. Bordura de azur con ocho estrellas de oro. La casa de la villa de Legazpia: Cortado: 1º, de azur, con un castillo de plata, y 2º, de oro, con un pino de sinople, y dos lobos de sable empinados al tronco. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
