Esta familia, noble y antigua, es originaria de Cataluña y se extendió por los reinos de Valencia, Mallorca y Aragón. De sus caballeros, que siempre fueron muy estimados de los reyes por sus merecimientos, hace especial mención mosén Jaime Febrer en sus Trovas; el doctor Menescal en el Abecedario de los linajes del Principado de Cataluña, y otros historiadores y cronistas. De Cataluña pasó a la conquista de Valencia Guillermo Pujades, de quien dice mosén Jaime Febrer que el rey aragonés don Jaime I le llevó a la de Mallorca y que varias veces escapó dicho Monarca de algunos peligros por acompañarle Guillermo Pujades. Este fue padre de Benito Pujades, que durante el sitio de Polop hizo caer a los moros en una emboscada logrando la rendición de aquel pueblo. A la muerte de don Jaime I de Aragón, en 1395, tuvo el gobierno de aquella Corona Guillermo Pujades, juntamente con don Iñigo de Valterra, arzobispo de Tarragona. Sucedió entonces en el reino el rey don Martín, que andaba en las guerras de Sicilia, y mientras vino a coronarse fueron ambos personajes los mejores consejeros de su mujer, la reina doña María. En las guerras de Sicilia y Cerdeña se distinguió, por aquellos años, mosén Nicolás Pujadas, así como en el desempeño de algunas importantes embajadas. El rey don Martín, en 1397, le hizo baile general de Valencia, y en 1405 le envió por embajador al rey moro de Granada para acordar una tregua. Hijo de dicho Nicolás Pujadas fue mosén Juan Pujadas, camarero del rey don Martín de Sicilia y padre de mosén Mateo Pujadas, gran privado y consejero de don Alfonso V de Aragón, a quien sirvió en las guerras de Italia y en la embajada de Roma. Al cesar en esta, quedó por virrey de Nápoles durante una ausencia del valenciano Ramón de Boil. En 1445 era tesorero general de dicho monarca. Otro caballero de esta familia, mencionado en las historias, es Guillén de Pujadas, virrey de Sicilia en el año 1477. Sirvió después a los Reyes Católicos en el sitio de Málaga y conquista de Granada. Esta rama recayó más tarde en hembra, la cual se unió en matrimonio con Bernabé de Borja (de la casa de los señores de Castelnou y Villalonga), naciendo de ese enlace Juan Pujadas, marido de doña Isabel de Borja (de la casa de los condes de Almenara) y ambos padres de Fernando Pujadas, que casó con doña Leonor, señora de Relleo, de la familia de Espont, que en Valencia, corrompidamente, llamaban Alpont. Entre los de Mallorca, Pedro Pujades, en 1458, .era capitán de galeras al servicio del rey de Aragón. Juan Pujades, consejero del monarca aragonés don Juan II, en 1462, fue también conservador de su real patrimonio en Sicilia. Y el padre dominico Jacinto Pujades, se distinguió por su saber y desempeñó los cargos de calificador del Santo Oficio y examinador sinodal. Murió, postulado para obispo, en 1756. En las ciudades de Calatayud y Zaragoza radicaron ramas muy distinguidas de este linaje. A la de Calatayud pertenecía a mediados del siglo XVI.
Escudos de Armas del apellido:
El caballero Guillermo Pujades, mencionado por mosén Jaime Febrer, traía: De gules, con un monte de oro, sumado de una flor de lis del mismo metal. Estas armas las acrecentaron algunas líneas de este linaje con una bordura almenada de oro de ocho piezas. Otros traen: De plata, con un montículo de dos picos, al natural, uno más alto que otro. Las Pujades de Mallorca usaron, según Bover: En campo de oro, una faja ajedrezada de sable y gules, surmontada de una flor de lis de gules. Bordura ajedrezada de sable y oro. En un sello de Mateo Pujadas, que data del año 1445 y que se conserva en el Archivo Municipal de Barcelona, figura el escudo primeramente descrito, sin la bordura. J. R. Vila, en su nobiliario del siglo XVII, asigna al apellido Pujades estas nuevas armas: De azur, con tres flores de lis de plata puestas en triángulo. Pero este blasón no lo recogen los restantes heraldistas que hemos consultado.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
