Este apellido es originario de Cataluña y tiene mucha antigüedad. Así lo descubre mosén Jaime Febrer, quien en sus Trovas dice lo siguiente: «Luego que se ganó Valencia, juntó el rey don Jaime I los prelados, ricoshombres y demás nobles para que, a consulta de todos, se hiciese una ley con la que se gobernasen los que dejaba con tanto lucimiento en la ciudad. Pedro Marimón de Plegamans, de Barcelona, catalán valiente y muy docto, fue uno de los nobles de Cataluña que concurrieron a formar los fueros. Su gran prudencia la publica la fama». Esas noticias de Febrer atestiguan la antigüedad del linaje y su nobleza, y que de Barcelona lo llevó a Valencia cuando la conquista de esta ciudad por don Jaime I, el mencionado caballero Pedro Marimón de Plegamans. También moró una rama de este apellido en el Vallés.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de gules, una mano de plata puesta en situación de palo. Bordura dentellada de plata. Así las usaron algunos Plegamans en Cataluña. Otros, también en Cataluña, traían: En campo de gules, dos manos de plata pareadas y puestas en situación de palo. Los Plegamans del Vallés: 1.º y 4.º, de gules, con un castillo de plata y bordura componada de plata y gules, y 2.º y 3.º, de gules, con una mano de plata puesta en situación de palo, y bordura dentellada de plata. O sea, las armas contenidas en el escudo primeramente descrito y pintado. Algunos heraldistas suprimen la bordura de los cuarteles 1.º y 4.º, y dicen que es almenada la de los cuarteles 2.º y 3.º. Los de Valencia: En campo de oro dos manos de carnación enlazadas y puestas en situación de faja.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
