D. Gonzalo López, nació en 1580, residente en su pazo de San Ciprián, lugar de Nocedo, ayuntamiento de Blancos, jurisdicción de Ginzo de Lirnia, tuvo a Gonzalo López (1610), que casó con María Dorado, de la ciudad de Randar (de Sarria) y tuvo a Gonzalo López Dorado (1640), que casó con Marta de Penín, descendiente de un hidalgo de Artois, provincia francesa que en ocasiones fue española, que por motivos militares llegó a Galicia y se estableció en Limia (según manuscrito de 1835, del pbro. Martín Alonso Feijoo; casa grande de Outomuro) y tuvo a Faustino López de Penín, que en 1722 obtuvo ejecutoria de nobleza en la Real Chancillería de Valladolid. Vincularon con los marqueses de Leis y con la familia Carrasco. De este linaje proviene el topónimo de Penín-novo (Peninovo) del municipio de Porquera y parroquia de San Salvador de Sabucedo, como reflejo en Orense del lugar de origen del caballero francés Penín, también topónimo del cantón de Aubigny, en el departamento del Paso de Calais.
Escudos de Armas del apellido:
En color de plata tres bandas de azur. Así, en el sepulcro familiar de Santo Tomé de Moreiras.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones.
