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En el lugar de Murguía, del Ayuntamiento de Zuya partido de Vitoria (Álava). Martín Ortiz de Amézaga, natural de Murguia, fue padre en doña Marina de Amézaga, de Martín Ortiz de Amézaga y Amézaga, que litigó su hidalguía, ganando sentencia en la Chancillería de Valladolid el 1º de Octubre de 1551. Casó con doña María de Murguía, y procrearon a Bernal Ortiz de Amézaga y Murguía, natural de Murguía, que contrajo matrimonio con doña María de Villarán, naciendo de esta unión Pedro Ortiz de Amézaga y Villarán, natural de Murguía, que trasladó su residencia a Eíbar (Guipúzcoa), y en 1635 siguió pleito de hidalguía, ganando Real carta ejecutoria en la misma Chancillería el 13 de Noviembre de 1635.       

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.