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Castellano, de Zamora. Descendiente del Infante D. Ordoño, hijo natural del Rey D. Bermudo II. En la villa de Andosilla, del partido judicial de Estella, en Navarra, hubo una casa de este apellido, de la que fueron José Ordoñez y sus hijos Bernardo, Ramona, Ángel y Bautista Ordóñez, los cuales, en 1777, fueron reconocidos como nobles por la Real Audiencia de Pamplona. D. Diego de Ordóñez de Villaquirán nombra como heredero a D. Rodrigo Rodríguez de Campomanes, VIII marqués de Villagarcía y señor de la casa de Ordóñez, de Zamora. Era éste nieto materno de D. Joaquín Armesto Teijeiro y Ordóñez (V. Tomo 2.º, página 272). V. Serantes.     D. Antonio Ordóñez das Seixas y Tovar, casó con D.ª Brianda Josefa das Seixas y Tovar, tuvo a D.ª Antonia Ordóñez das Seixas y Tovar, de la ciudad de Baamonde (V. Baamonde, tomo 2º, página146).     D. Juan Ordóñez Torrado, que casó con D.ª Ana Fernández de Aguilar y Haro, tuvo a D.ª Andrea Ordóñez Torrado y Mariñi, y tuvo a Tomás Montes y Ordóñez, de la c. de San Cristobo do Eixo (tomo 3.º, página 324).     D. Ero Ordóñez, antiguo conde de Lugo, fundó la fortaleza de la Mota en el término de Guntín sobre el río Miño. Ayudó a Alfonso III en la conquista de Coimbra. Su hermana, D.ª Godina Ordóñez, casó con Arias Fernández de Saavedra, señor del castillo de Eriz; fundó en su palacio de Santa Eulalia de Bóveda el monasterio de Benedictinas, según el doctor Pallares.     El apellido de Ordóñez puede atribuírseles a los hijos de ambos hermanos, tanto del primero (en sus dos matrimonios, uno con Adosinda Rivera, de la que pro- cedió Santa Ilduara, madre de San Rosendo; como con D.ª Laura, hija de Ordoño II, de la que procedió D. Lope de Camba y Taboada, que con su esposa D.ª Constanza de Lemos fundó el monasterio de Osera), como la segunda.     D. Fernando Ordóñez das Seixas, al que también se le llama Leonardo, casó con D.ª Urraca de Mendoza, que tuvo a     D. Antonio Ordóñez, que testó en 2 de junio de 1706 ante el escribano José Antonio Varela, casó con D.ª Inés Mariño de Mendoza o de Sotomayor, llamada asimismo D.ª Inés de Lemos (hija de D. Pedro Mariño y de D.ª Benita de Andrade), en San Bartolomé de Pontevedra en 8 de junio de 1669; falleció ésta en 10 de agosto de 1703; tuvo por hija a     D.ª Margarita Ordóñez y Villaquirán, que casó con D, Nicolás Guiráldez Romero de Caamaño (V. Caamaño, señores de la ciudad de Magulán, tomo 3.º, página 60). En el expediente de la Orden de Santiago, referente a Diego Fernández Guiráldez y Mendoza, se dice que D. Alonso Ordóñez de Villaquirán casó con D.ª Brianda das Seixas, y tuvo a     D. Fernando Ordóñez das Seixas, que casó con D.ª Urraca de Mendoza, y tuvo a D. Antonio Ordóñez, quien, de la pontevedresa D.ª Inés Mariño y Sotomayor (señores de la fortaleza de San Payo de Narla) tuvo a D.ª Ana Margarita Ordóñez.Casa de Porriño     Entre los Ordóñez de la ilustre casa de Porriño Ciestaca D. Francisco Ordóñez, capitán del Regimiento de la Muerte, a quien fue concedido el escudo de distinción, por su comportamiento en la batalla de Puentesampayo, el 9 de junio de 1809.     D. José Ordóñez Martínez, en 1873 era juez de Porriño.     Como un dato más del amplio historial de los Ordóñez hay referencia de que el rey Bermudo II tuvo en D.ª Sancha de Lemos, del solar de Marzo, por hijo a Ordoño, quien de la noble señora Fronilda inició a los Ordóñez (P. Pardo, página 416).     

Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, diez roeles de gules; bordura de azur, con cuatro leones y cuatro coronas, de oro, alternando. Otros traen: en campo de gules, una cruz llana, de plata, siniestrada de un pino al natural. Los de Asturias traen: en campo de oro, un león al natural, coronado de oro, y un pino de sinople en el flanco diestro.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.