Antigua familia radicada en la villa de Elgóibar y en la que estuvo vinculada la jefatura del bando gamboíno en toda Guipúzcoa. Su supremacía pregona un conocido refrán vascuence. Pasaron a Vergara y Francia. Gonzalo Yáñez de Zurbano, natural de Marquina, en Vizcaya, obtuvo por merced real el patronato del Monasterio de Olaso e hizo allí su solar y vivienda, dejando por hija y sucesora a doña María González de Olaso, que contrajo matrimonio con Fernán Yáñez de Gamboa, a quien el Rey don Sancho IV el Bravo, de Castilla, concedió los patronatos de Olaso, Eíbar, Placencia y Régil, por Real carta de 3 de Abril de 1293. Estos esposos son los progenitores de una larga sucesión.
Escudos de Armas del apellido:
Los Olaso de Elgóibar: Partido: 1º, de oro, con tres panelas de azur, puestas en triángulo; medio cortado, de gules, con un lobo de su color natural encerrado en una jaula de plata, y 2º, de azur, con una fragata de plata, navegando sobre ondas de agua de azur y plata, con las velas desplegadas en sus tres palos, también de plata. Lizaso dice que las armas de los Olaso, de Elgóibar, son solamente: De oro, con tres panelas de azur, puestas en triángulo. Estas son las armas primitivas y puras del linaje. Don José Alfonso de Guerra, bajo el epígrafe «Olaso y Gamboa», dice: «Solían traer un escudo la mitad de arriba de plata, cubierta de unas redes negras; a la derecha, lobo rampante, y a la izquierda, lebrel blanco manchado, mirándose y teniendo un yelmo en las manos asentado sobre fajas rojas que dividen la mitad del escudo; la mitad de abajo, roja, con tres panelas de plata. El Señor de Olaso trae en rojo cinco panelas de plata, y es Señor de Gamboa, que son las armas de arriba.» Estas mismás armas las asignan otros autores a algunos Otaola, de Vizcaya. Los Olaso que moraron en Vergara: De oro, con tres panelas de azur, puestas en triángulo, soportadas por un lobo y un lebrel de su color natural, el lobo al lado derecho y el lebrel al izquierdo, mirándose el uno al otro y con las lenguas fuera. En la misma villa de Vergara, una rama apellidada Olaso-Ulibarri, traía: Escudo dividido en seis cuarteles por una línea vertical y dos horizontales, que la cortan: 1º, el anterior escudo, que es de Olaso, y en los demás cuarteles las armas de los Ayala, Butrón-Múgica, Leiba-Guevara, Ulibarri de Arrazúa, Irazábal y Avendaño. Los Olaso que residieron en Musquildi, Valle de Sola, en Francia: una cruz y un corazón, en medio de dos estrellas. Así constan en una ejecutoria de 1775. De otra rama apellidada Olaso-Hipenza fue Fray Francisco Olaso-Hipenza, Obispo de Lérida desde 1714 a 1735, que usó este escudo: Un árbol y un lobo pasante al pie del tronco, contornado hacia la izquierda, y otros dos lobos andantes, el uno sobre el otro, en el flanco derecho. En campo de gules, cinco flores de lis de plata, puestas en dos palos y una en punta; bordura de plata. Otros ponen lobos en vez de las flores de lis. Otros traen: en campo de gules, cinco panelas de plata, puestas en sotuer.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
