Muy antiguo linaje de Cataluña, con ramas en Valencia y en las Baleares. Mosén Jaime Febrer hace mención de Guillermo de Olives, caballero de Tortosa que pasó desde esta ciudad a la conquista de Valencia con cincuenta soldados que mantuvo a su costa todo el tiempo que duró el sitio de aquella plaza. Luego se trasladó a Bocairente, Alcoy y Biar, interviniendo en la recuperación de esas localidades. El rey don Jaime I de Aragón le nombró capitán de caballeros, y, er recompensa a sus buenos servicios y a los de su gente, le dio tierras n la ciudad de Alcoy, y en feudo la villa de Agullent. Una rama de Olives, que pasó a Bale«res, se estableció en la ciudad de Ciudadela, de la isla de Mallorca, y de esa rama fue descendiente I. Marco Olives, natural de Ciudadela, que casó con doña Ana Antonia de Cardona, de la misma naturaleza, y fueron padres de II. Bernat Olives, natural de Ciudadela, que contrajo matrimonio con doña Paula Martorell, de la misma naturaleza (hija de Guillén Martorell y de doña Juana Paula Ameller, naturales de Ciudadela), naciendo de ese enlace III. Guillermo Olives y Martorell, natural de Ciudadela, gobernador de la ciudad de Elche (Alicante) y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 20 de marzo de 1715. A Miguel Antonio de Olives, barón de Sorzo, se le concedió el título de marqués en el reino de Cerdeña por real despacho de 22 de diciembre de 1717. Por otro real despacho de 21 de diciembre de 1818 le fue concedido el título de conde de Torre-Saura a Bernardo Ignacio de Olives y Olives. Sucedió en el mismo título por real carta de 22 de diciembre de 1864 Bernardo Magín de Olives y Saura. Y lo heredó Gabriel de Olives y Saura por otra real carta de sucesión fechada el 13 de agosto de 1877.
Escudos de Armas del apellido:
El caballero Guillermo Olives que pasó de Tolosa a la conquista de Valencia, traía : En campo de plata, un olivo de sinople. Estas mismas usaron sus descendientes en Valencia. En Cataluña ostentaron algunas ramas de este apellido : De plata, con tres aceitunas de sinople puestas en triángulo. Otras, también en Cataluña : Partido : 1.º, de plata, con las tres aceitunas de sinople puestas en triángulos, y 2.º, igualmente de plata, con una faja de azur cargada de dos flores de lis, de oro. Así se ven en la sepultura del caballero B. de Olives, 1385, en la capilla de Santa Lucía de la catedral de Barcelona. En campo de plata, tres aceitunas de sinople, bien ordenadas. Los de Valencia traen: en campo de plata, un olivo, arrancado, de sinople. Los de Ciudadela (Baleares) traen: un brazo y mano armados con brazalete, y un ramo de olivo en la mano. (Se ignoran los esmaltes).
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El brazo simboliza la fortaleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
