Este nobilísimo linaje reconoce como progenitor a I. El Infante don Leonel (hijo natural del Rey de Navarra don Carlos II y de doña Catalina de Lizaso). Discuten los autores si casó o no casó con doña Elsa, de la que tuvo cinco hijos, y otro en doña María Juana. Murió en Ucar, en 1413, dejando de doña Elsa a 1º Felipe de Navarra. 2º Juanico de Navarra. 3º Leonor de Navarra, mujer de Ferrán Martínez de Ayanz, Señor de Mendinueta, y ambos progenitores de los Señores y después Condes de Guendulain. 4º Anglesola de Navarra, esposa de Mosen Gracián de Agramont, y 5º María de Navarra, casada con Arnaldo de Luxa, hijo de Arnautón de Luxa, Camarlengo del Rey don Carlos III de Navarra. El hijo habido en doña María Juana se llamó 6º Felipe de Navarra y continúa la filiación. II. Este Felipe de Navarra fue Vizconde de Muruzábal y Valdeilzarbe y cuarto Mariscal de Navarra. Contrajo matrimonio en 1424 con doña Juana de Peralta (hija de Mosen Pierres de Peralta, el Viejo, Maestrehostal del Rey y Señor de Peralta Andosilla, etc., y de doña Juana de Ezpeleta). Murió en Estella en 1450, dejando estos hijos: 1º Pedro de Navarra y Peralta, que sigue. 2º Catalina de Navarra y Peralta, que celebró su enlace con Juan de Ezpeleta, Vizconde de Val de Erro y Barón de Ezpeleta y de Gostoro, y 3º María de Navarra, que fue hija natural y esposa de Carlos de Arellano, Señor de Ausejo y Alcanadre. III. Pedro de Navarra y Peralta fue Vizconde de Muruzábal y quinto Mariscal de Navarra y dirigió el famoso bando de los Agramonteses. Se unió en matrimonio con doña Inés Enríquez de Lacarra (hija del Señor de Ablitas, descendiente también de la Casa Real de Navarra), naciendo de ese enlace: 1º Felipe de Navarra y Lacarra, que sigue. 2º Pedro de Navarra y Lacarra, que sucederá. 3º Alonso de Navarra Lacarra, Abad del Real Monasterio de la Oliva. 4º Juana de Navarra y Lacarra, casada hacia 1474 con Luis, Señor de Ablitas, y 5º Juan Enríquez de Navarra y Lacarra. IV. Felipe de Navarra y Lacarra fue Vizconde de Muruzábal, sexto Mariscal de Navarra y murió al frente del bando Agramontés, luchando con el beamontino. No dejó hijos y vino a sucederle su hermano V. Pedro de Navarra y Lacarra, Vizconde de Muruzábal, séptimo Mariscal de Navarra y Capitán General del Reino. Casó con doña Mayor de la Cueva (hija de los Duques de Alburquerque), y procrearon a 1º Pedro de Navarra y de la Cueva, que sigue, y 2º Juana de Navarra y de la Cueva, mujer de Tristán de Mauleón, Señor de Rada, que volveremos a citar. Fuera de matrimonio tuvo a 3º Francisco de Navarra, Obispo de Ciudad Rodrigo y Badajoz y Arzobispo de Valencia. VI. Pedro de Navarra y de la Cueva, Vizconde de Muruzábal, octavo Mariscal de Navarra y Capitán General, fue también primer Marqués de Córtes. En 1526 contrajo matrimonio con doña Ladrona Enríquez de Lacarra Navarra (hermana del Señor de Ablitas), y tuvieron esta sola hija 1º Jerónima de Navarra Lacarra, que sigue. Fuera de matrimonio y en doña Beatriz Morales, tuvo a 2º Felipe de Navarra Morales. 3º Leonel de Navarra Morales, y 4º Isabel de Navarra Morales, Abadesa de las Huelgas de Burgos. VII. Jerónima de Navarra Lacarra, Vizcondesa de Muruzábal y segunda Marquesa de Córtes, celebró su enlace con Juan de Benavides, que murió el 15 de Agosto de 1563, contrayendo la Marquesa nuevas nupcias en 1565 con Martín de Córdova y Velasco, Virrey de Navarra e hijo del Conde de Alcaudete. Del primer enlace nació doña Ana Navarra y Benavides, Dama de la Reina, pero esta señora no dejó sucesión, pasando el Marquesado de Córtes a Miguel de Añues y Mauleón, descendiente de doña Juana de Navarra y de la Cueva, y de su esposo Tristán de Mauleón, que hemos citado en el número 2º del párrafo V de esta filiación. Estos son los comienzos de la gran casa de Navarra.
Escudos de Armas del apellido:
Las mismas del Reino de Navarra, o sea: De gules, con las cadenas de oro. Estas armas las cuartelaron después con las de Mauleón, Añues y Garro, linajes con los que habían entroncado. En campo de gules, una cadena de oro puesta en orla, en cruz y en sotuer, centrada de una esmeralda de sinople. Otros traen: en campo de oro, cuatro fajas de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
