El primitivo solar de este apellido estuvo en San Juan de Pie de Puerto (Baja Navarra). Pasó a la conquista de Valencia y Andalucía, una rama pasó a Colombia. Veamos a sus personajes más ilustres: Juan Ruiz de Narváez, señor de la casa de San Juan de Pie de Puerto, de su repartimiento en Baeza y de los lugares de Benacazón (o Benicasín) y de Benaderuán (o Benirredrá), que le fueron confirmados por el rey don Jaime II de Aragón en premio de los servicios que le prestó en la conquista de Valencia. Casó con doña Teresa de Guevara, de la que tuvo a Iñigo Ruiz de Narváez, señor de su casa solar, de los dos pueblos citados y de los heredamientos que su padre tuvo en Valencia. Fue alcaide de Xérica y se halló en la batalla de las Navas de Tolosa. Contrajo matrimonio con doña Constanza López de Haro. El caballero Alonso Narváez, que ayudó a D. Jaime II de Aragón en sus batallas levantinas, procedía de Monforte, donde tenía «solar de gente aguerrida», según su contemporáneo el cronista Fabrer (página 197). Don Rodrigo de Narváez, primer alcaide de la villa y fortaleza de Antequera. Y su hijo, don Pedro Narváez quien, al ser atacado por el rey moro de Granada que iba al frente de un fuerte y poderoso ejército, le hizo frente con tan sólo ciento cincuenta escuderos de a caballo, prefiriendo morir heróicamente que no cargar sobre sus hombres la verguenza de la huida. Entabló la desigual batalla y después de haber perdido cien hombres, logró abrirse paso con los cincuenta que le quedaban haciendo una brecha en las filas del enemigo. Y creemos que muy pocos ignoran el nombre de Pánfilo de Narváez, conquistador en Nueva España. Como tampoco el del general Narváez, varias veces Presidente del Consejo de Gobierno de la reina doña Isabel II.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas y propias del linaje, o sea, las del solar de San Juan de Pie de Puerto, Baja Navarra, son: De gules, con cinco flores de lis de plata puestas en sotuer. El Emperador D. Carlos I concedió por privilegio dado en Valladolid a 22 de abril de 1545, el siguiente escudo de armas a D. Diego de Narváez, vecino de Cuzco: en campo de azur, una fortaleza de oro, ardiendo, y saliendo de su homenaje, una lanza de plata con un estandarte de sinople cargado de una cruz de oro; a la derecha, un león rampante con la cabeza vuelta. El mismo Emperador concedió, por privilegio dado en Valladolid a 9 de mayo de 1545, el siguiente escudo de armas a D. Andrés de Narváez, vecino de Perú: en campo de gules, un monte de sinople, sumado de un castillo de oro, y saliendo de su homenaje una lanza con un estandarte de azur, cargado de una cruz de oro; saliendo de la puerta del castillo, un león de oro. Bordura de azur, con ocho estrellas de oro. Otros: De gules, con cinco flores de lis de plata, puestas en sotuer. Bordura de plata con ocho travas o grilletas de azur. Los duques de Valencia acrecientan el blasón primitivo del solar de Navarra y de las ramas de Andalucía, en esta forma: Escudo partido: 1.º, de gules, con las cinco flores de lis de plata puestas en sotuer, y 2.º, de plata, con cinco estrellas de oro, puestas también en sotuer. Sobre el todo, una cruz, flordelisada, de plata. Bordura general de gules, con ocho sotueres de oro. El primer cuartel y la bordura corresponden al linaje de Narváez.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El estandarte es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
