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Dice Miguel de Salazar que hay dos casas de este apellido en la villa de Vergara (Guipúzcoa.) Una en el Valle de San Juan y la otra en el de Elosúa. Pedro de Salazar afirma que la casa de Narbaiza está en la anteiglesia de Elosu, perteneciente a Vergara. Lo más cierto es que las dos casas de Narbaiza descienden una de la otra, aunque no se pueda determinar cuál es la más antigua. Otra tercera casa de Narbaiza, aunque derivada de las de Vergara, hubo en la villa de Legazpia, del partido de Vergara, y se formó así: I. Domingo de Narbaiza, Señor de la casa solar de Narbaiza en el Valle de San Andrés de Elosúa, tuvo este hijo II. Pedro de Narbaiza, bautizado en San Juan de Usárraga en 1502, que casó con doña María López de Aguirre, a la que hizo madre de III. Pedro de Narbaiza y Aguirre, llamado el Viejo, Señor de la misma casa, que celebró su enlace con doña María López de Larriñaga, de la casa solar de Larriñaga en Santa María de Oxirondo (Vergara), naciendo de esa unión IV. Andrés de Narbaiza y Larriñaga, que casó en Legazpia, el 21 de Mayo de. 1612, con doña María de Tejería Urtaza y Olazabarren, Señora del solar de Urtaza-Zarra. Con sucesión.

Escudos de Armas del apellido:
De gules, con cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer, y bordura de oro, con trece roeles de azur. La casa de Elosu, considerada generalmente como la principal: De gules, sembrado de flores de lis de oro. Así constan en un Real despacho dado en Madrid el 14 de Mayo de 1654 a favor de Juan Pérez de Narbaiza, Señor del solar de Narbaiza en el Valle de Elosúa.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.