Linaje catalán, originario del campo de Tarragona, de donde pasó a otras partes de Cataluña, a Mallorca y a Valencia. En el primer tercio del siglo XIV ya radicaban los Nebot en Mallorca principalmente en las villas de Artá y de Porreras, del partido judicial de Manacor, constituyendo una distinguida familia. Andrés Nebot figuró entre los representantes de la ciudad de Mallorca que prestaron sacramento y homenaje al rey don Pedro IV de Aragón én 1343. Mateo Nebot, de Porreras, ayudó al también monarca aragonés, don Juan II, en las guerras contra el príncipe de Viana, y dicho rey le concedió privilegio de caballero, con franqueza de derechos municipales, el 14 de mayo de 1465. Entre los capitanes que sirvieron a Felipe IV en las guerras de Cataluña, se destacó Antonio Nebot. De los Nebot que pasaron al reino de Valencia descendió José Nebot, natural de Castellón de la Plana, que casó con doña María Magdalena Sanz, natural de Valencia. Mallorquín.
Escudos de Armas del apellido:
De gules, con una banda de oro cargada de tres estrellas de azur y acompañada de dos flores de lis de oro, una a cada lado. Bover Ilama, equivocadamente, faja a la banda y dice que es de gules, en lo que también hay error, pues en este caso estaría el color de la faja sobre el color azul del campo, en contra de las leyes heráldicas. Añade que las dos flores de lis y las tres estrellas son de plata, con lo que tampoco coinciden los demás tratadistas que hemos consultado, excepto Domenech y Roura, que sigue a Bover. Domenech asigna también a los Nebot de Mallorca un escudo verado en ondas de plata y azur. Este escudo no lo recogen los restantes heraldistas que hemos consultado, todos los cuales coinciden en señalar como propio y puro del apellido Nebot el primer escudo que dejamos descrito. En campo de azur, una faja de gules, cargada de tres estrellas de plata, y acompañada de dos flores de lis del mismo metal, una a cada lado.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones.
