En la villa de Oyarzun y en la jurisdicción de Aya, del partido judicial de San Sebastián (Guipúzcoa), y en los lugares de Elizondo, del Valle del Baztán, de Echalecu, del Ayuntamiento de Imoz, y de Urdax, todo en el partido judicial de Pamplona. Pasó a Vizcaya y Burgos. De la casa del Valle de Oyarzun fue I. Juan de Michelena y Garro, natural de Oyarzun, esposo de doña Josefa de Valechana y Palacio, natural de Zaldu, en el Valle de Gordejuela (Vizcaya), y ambos padres de II. Manuel Martín de Michelena y Valenchana, natural de Gordejuela, que casó con doña Josefa de Aguirre y Urrutia, natural de Irus, del partido de Villarcayo (Burgos), y procrearon a III. Manuel de Michelena y Aguirre, natural de Llanteno (Álava), que contrajo matrimonio con doña María Catalina Cano Barbado, natural de Irus, naciendo de esta unión IV. Rafael de Michelena y Cano, natural del lugar de Nava, Valle de Mena (Burgos), y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 5 de Mayo de 1830. De la casa de Urdax fue Martín de Michelena, esposo de doña María Ana de Letusa, ambos de Urdax y padres de Tomás de Michelena y Letusa, natural de Urdax, que casó con doña María de Goyeneche, de la misma naturaleza, y procrearon a Martín de Michelena y Goyeneche, natural de Urdax y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 17 de Mayo de 1758.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de la jurisdicción de Aya: De gules, con una banda de plata, acompañada de dos estrellas de oro, una a cada lado. La casa del lugar de Elizondo traía las mismás armas del Valle del Baztán, o sea, escudo jaquelado de plata y sable. La casa del lugar de Echalecu: Cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una cruz lisa de plata, y 2º y 3º, de oro, con dos palos de azur. Estos se apellidaron Michelena-Alda.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
