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Familia navarra que tomó su apellido del lugar de Irujo, de Ayuntamiento de Guesalaz y partido de Estella. En dicho lugar tuvo casas solares, llamadas de Martín el Viejo y de Goiticoechea. De la casa llamada de Martín el Viejo fueron Ramiro y Juan de Irujo, hermanos y vecinos de la villa de Salinas de Oro, los cuales solicitaron en 1560 ser declarados nobles. Más tarde debieron fundar nueva casa de Irujo en dicha villa de Salinas de Oro, que pertenece al partido de Estella, porque en 1696 comparecieron ante la Real Audiencia de Navarra Juan Martín de Irujo, esposo de doña María Albéniz, vecinos de Arguiñari y Juan Martín Martínez de Irujo, vecino de Cirauqui, y manifestaron que eran originarios y descendientes de la casa solar llamada Errimeronecoa, en Salinas de Oro, y que se les debía comprender en las regalías, lo que se mandó así. A la casa del lugar de Irujo, llamada de Goiticoechea, pertenecieron Pedro de Irujo, casado con doña Manuela Munárriz, y hijo de este matrimonio Pedro Francisco de Irujo y Munárriz, vecinos los tres del lugar de Iturgoyen, los cuales fueron declarados nobles por los Tribunales de Navarra en 1730. Otra casa del apellido Irujo hubo en el lugar de Arguiñariz, del Ayuntamiento de Guerguillano y partido judicial de Estella, y sus descendientes fueron declarados nobles en 1745. Carlos María de Irujo y Tacón fue creado el 26 de Diciembre de 1802, primer Marqués de Casa-Irujo. Estuvo casado con doña del Alcázar, y fueron padres de Carlos Fernando Martínez de Irujo, segundo Marqués de Casa-Irujo, Caballero de Carlos III, Gran Oficial de la Legión de Honor, Embajador en Londres y París, Ministro de Estado y Presidente del Consejo de Ministros. Nació en Cartagena en 1765 y murió en 1824. Casó con doña Gabriela del Alcázar y Vera de Aragón, Duquesa de Sotomayor, fallecida en 1889. De este matrimonio descienden directamente los actuales Duques de Sotomayor, Marqueses de Casa-Irujo, Grandes de España.

Escudos de Armas del apellido:
La Nobleza Executoriada de Navarra las describe así: "El escudo de Martínez de Irujo es una estrella con su cerco con puntas que sobresalen, y dentro, dos lobos andantes, en derechura, mirando el uno al otro, este de María Albéniz, y debajo de éste dos calderas con cada dos cintas con asas. En el cuartel de la mano derecha, al lado de la caldera, una ballesta." De descripción tan confusa se saca en consecuencia que es un escudo de alianzas. En otro folio dice que las armas de Irujo son una estrella dentro de un círculo. Encontramos también este otro escudo de Irujo: Cortado: 1º, de azur, con una estrella de oro de seis puntas, y 2º, de oro, con cuatro palos de gules.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La ballesta simboliza al intrépido guerrero, resuelto en todo trance a vencer o morir en el intento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia.