Linaje navarro, muy noble y antiguo. Procede, según algunos autores, de Pedro de Maguelone, Capitán del Conde de Maguelone o Maguelona, ciudad enclavada en el bajo Languedoc, en Francia, que figuraba entre los caballeros francos que, con el Conde de Perche, vinieron a Navarra y entraron en Tudela, en 1114. Esto dice la tradición. Sin embargo, la sucesión de esta casa no aparece comprobada documentalmente hasta 1385. Desde luego, la rama navarra radicó en Tudela y en su Catedral capilla de San Sebastián, tuvo su enterramiento. Pedro de Magallón y Añués casó con doña Francisca de Verniz Ruiz de Vergara y Agramont, hija de los Señores de San Adrián, y de ellos descienden los sucesivos Señores de San Adrián, Señores de Monteagudo, Marqueses de San Adrián y Castelfuerte, Grandes de España.
Escudos de Armas del apellido:
En el expediente de pruebas del Caballero de Alcántara, Joaquín Magallón y Beaumont, se lee que esta familia tenía enterramiento propio en el Claustro de la Catedral de Tudela, en el que se veía su escudo de armas, que era: De gules, con un ciervo, surmontado de una cruz de Alcántara. Ignoramos el esmalte del ciervo. Estas debieron ser las primitivas, pues la Nobleza Executoriada de Navarra da estas otras armas, que describe en la siguiente forma: "El escudo es en la parte derecha y superior, una cruz a forma de caña, con sus cuatro remates a modo de la de Calatrava, toda ella dorada, y sobre campo colorado, y en la parte inferior del mismo lado, sobre campo ahorado, un caballo en pelo, pisando sobre verde, y a la parte izquierda, sobre campo dorado, un castillo grande, color piedra, con tres torres." De la anterior descripción se colige que este escudo era cortado, y la partición baja medio partida. Los Magallón, Marqués de San Adrián, Grandes de España, tienen este escudo cuartelado: 1º, de gules, con una cruz ancorada, de oro, 2º, de azur, con una faja de oro; 3º también de azur, con una cebra de plata, y 4º, de gules, con una banda de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Los Gentiles por la figura del áncora significaban aquel que habia asegurado bien su fortuna, y sus negocios. Es también símbolo de la esperanza y la seguridad que debemos tener en Dios. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". El caballo es símbolo de la guerra, representando la osadía y la rapidez en la acción. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. El ciervo simboliza ánimo esforzado, que saca y recobra energías aun en las ocasiones más adversas. Representa al soldado experimentado y prudente que aguarda cautamente la llegada de sus adversarios.
