Esta familia fundó casa en Palma de Mallorca, en 1798, y a ella perteneció Ramón Maroto González Ruiz y Herrera, teniente del regimiento de España, que casó don doña María Francisca Villalonga, heredera y sucesora de los títulos de su tío Ignacio Ferrandell, marqués de la Cueva y Grande de España, honorario. Fueron hijos suyos : Manuel Maroto Villalonga, capitán de caballería retirado ; José Maroto Villalonga, comisario de guerra y caballero de la Orden de Isabel la Católica, y Mariano Maroto Villalonga, capitán, condecorado con la Cruz de San Fernando. Rafael Maroto y Serna, vizconde de Elgueta, conde de Casa Maroto, teniente general de los Reales Ejércitos, nació en Cartagena y pasó a Chile de jefe de los ejércitos españoles. Derrotó a los patriotas en Rancagua, y después de declarada la independencia, volvió a España, donde abrazó la causa de don Carlos de Borbón, siendo general de1 ejército carlista. Terminada la campaña regresó a Chile, donde falleció en Concón, el 25 de agosto de 1853. Había casado en Santiago de Chile, en 1815, con doña Antonia Cortés y García.
Escudos de Armas del apellido:
De azur, con dos estrellas de plata, puestas en el jefe del escudo, en situación de faja.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
