Procede de Cataluña, con casa en la villa de Tiana, del partido judicial de Mataró (Barcelona). A ella perteneció I. Francisco de Marí y Genovés, que casó con doña María Gracia de Vilana, y fueron padres de II. Francisco de Marí y de Vilana, que tuvo por esposa a doña Teresa Montserrat, a la que hizo madre de III. Teresa de Marí y Montserrat, casada con Francisco de Dusay. Pasaron los Marí a Mallorca, donde ya eran conocidos en el siglo XIV. Nicolás Marí desempeñaba la alcaldía del Castillo de Aragón, y a dicho monarca prestó juramento y vasallaje como uno de 1os representantes del cuerpo de la nobleza de Palma. Juan Marí, en 1433, sirvió en las guerras de Cerdeña y fue después uno de los encargados de la defensa de esta isla, cuando temía una invasión turca. Lorongo Marí fue baile general de Mallorca en 1433, y en 1444 se halló en Nápoles para presenciar el célebre desafío de Sureda y Vallseca. Otro Lorongo Marí, en 1463, sirvió en una galera suya en la jornada de Menorca, contra catalanes, y después siguió sus servicios con el Almirante Francisco Burgués, en las costas de Cataluña. De esta familia fueron jurados de Mallorca : Domingo Marí, en 1370; Lorenzó Marí, en 1388 ; otro Lorenzo, en 1422; Domingo Marí, en 1553, y Ramón Marí, 1573. Jaime Marí, ciudadano en 1517, obtuvo la dignidad política de conseller, y Ramón Marí luchó en 1523 contra los Comuneros. Una rama de esta familia se unió a la nobilísima de Santa Cilio, con gravamen de nombre y armas.
Escudos de Armas del apellido:
Los Marí de la villa catalana de Tiana: De plata, con una fuente de mármol, con cuatro surtidores de agua ; cortado de un mar de azur y plata, con una ballena con la «fiereza», de gules. Divisa : «Dominólo el juicio de Dios». José María de Alós dice que esa ballena es un pez llamado Marí. Así consta, según el mismo autor, en un privilegio de nobleza de 1670. Los Marí de Mallorca, tienen : De plata, con cuatro bandas de veros.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. La ballena es símbolo de poder y dominio sobre los mares. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones.
