Valenciano, extendido a Cataluña, Aragón y Navarra. Otros autores dicen que es un apellido aragonés. Por los años de 1.473, con ocasión de la guerra contra Francia en la que las tropas aragonesas dirigidas por el rey Fernando II, por entonces príncipe de Gerona, lugarteniente general del reino de Aragón, por su padre don Juan II, se distinguió don Benito Marco. Este caballero aragonés que, con enorme valor y a costa de sus bienes que invirtió en el levantamiento de huestes de hombres de armas pagados a su costa, venció a los senescales de Armañac, de Comingees y de Aure, de la vecina Gascuña, y con fuerzas muy inferiores en número a los cinco mil peones y trescientos lanceros que traían los franceses, recuperando para la corona de Aragón los lugares del Terzón del Bossot que, cierto caballero francés llamado Dester lo tenía saqueado y oprimido, titulándose, sin ningún derecho, señor de aquellos lugares. Con sólo setecientos infantes y veinte jinetes, don Benito Marco logró apoderarse de un inmenso botín, dando muerte a más de tres mil enemigos. Don Benito Marco tuvo por hijo a don Martín Marco que contrajo matrimonio con doña Elisa Ruiz de Calcena, teniendo varios hijos y el mayor de ellos fue don Benito Marco II, tercer Barón de Les, que fue alguacil mayor del Santo Oficio de la Inquisición de Valencia, después alguacil mayor del reino de Aragón y por sus servicios obtuvo del emperador Carlos V, la gracia de confirmación de la baronía de Les con todos sus beneficios. En el año 1.649 quedó extinguida la primera raza de los barones de Les por fallecimiento del último vástago don Martín, y después de sostener un largo y complicado pleito con los padres jerónimos de la Murta de Valencia a quienes la viuda doña Vicenta Costa, a la muerte de su hijo único, les había hecho donación intervivos de la expresada baronía. Así finalizó la rama de Marco y Sapena que duró 169 años desde la concesión de la baronía de Les en el año 1.478 a don Benito Marco.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata una cabeza de moro coronada con un turbante blanco, el cuello cortado y sangriento.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.
