La casa solar del noble y antiguo linaje catalán de Magarola radicó en la villa de Esparraguera (o Santa Eulalia de Esparraguera), perteneciente al partido judicial de Sant Feliú de Llobregat, provincia de Barcelona.RAMA DE ESPARRAGUERA De esa casa fue hijo I. Francisco de Asís Magarola del Más, natural de Esparraguera, que vivía en mediados del siglo XVI y casó con una señora llamada doña Gabriela, de la que tuvo este hijo II. Alonso Magarola, bautizado en Esparraguera el 3 de diciembre de 1569. Casó en la misma villa, el 2 de febrero de 1598, con doña María de Claramunt, de la noble e ilustre casa de su apellido en Cataluña ( hija de Antonio de Claramunt y de su esposa doña Eulalia ), naciendo de ese enlace III. José de Magarola Claramunt, bautizado en Esparraguera, el 1 de mayo de 1603.RAMA DE BARCELONA La genealogía de esta rama barcelonesa comienza en I. Antonio de Magarola, originario de Esparraguera, que floreció en fines del siglo XVI y casó con una señora del linaje Mercader, de la que tuvo a II. Jaime de Magarola y Mercader, que fue ciudadano honrado y conseller de Barcelona. Casó con doña Catalina Femades, natural de dicha población, y procrearon a III. Miguel Juan de Magarola Femades, que debió nacer en Barcelona, pero consta en varios documentos que era, como sus ascendientes, originario de Esparraguera. Fue ciudadano honrado de Barcelona, señor «dels Quadrells», doctor de la real audiencia de la misma capital, regente del Consejo Supremo de Aragón y del Consejo de Su Majestad. También estuvo matriculado como noble en Barcelona y obtuvo el título de noble. Casó con doña Jerónima Grau y Jou (en algún documento su apellido Grau aparece escrito Guerau), natural de Barcelona e hija de Magín Grau, ciudadano honrado de Barcelona, y de doña Jerónima Jou, hija, a su vez, del señor de Villaclara, en el Rosellón. Don Miguel Juan Magarola y su esposa doña Jerónima Grau, tuvieron a IV. El noble Pedro Jerónimo de Magarola y Grau, que nació en Barcelona, recibiendo las aguas bautismales en la parroquia de San Justo, el 3 de octubre de 1634. Fue primer conde dels Quadrells, por real despacho de 1709, y del Consejo de Su Majestad y Real Audiencia.OTRA RAMA BARCELONESA DE MAGAROLA I. El noble Pedro de Magarola y Llupiá, que asistió como tal a las Cortes de 1655, 1665 y 1668, contrajo matrimonio con doña María Descatllar, naciendo de esta unión II. Vicente Magarola y Descatllar, natural de Barcelona, que contrajo matrimonio con doña María Ignacia de Amigant, naciendo de este enlace III. Josefa de Magarola y Amigant, marquesa de San Román, que casó con don José Sánchez de la Bárcena y Fernández de Roces, natural de Valladolid, marqués de la Bárcena y caballero de Alcántara, desde 1717.OTROS DATOS Antonio Magarola, natural de Barcelona, obtuvo privilegio de ciudadano honrado en Aranjuez, el 26 de abril de 1634. Francisco Juan de Magarola, catalán, fue agraciado por Felipe V con privilegio de noble. Este mismo privilegio obtuvo, el 8 de marzo de 1632, Juan de Magarola, caballero catalán también. Víctor de Magarola y Brú fue declarado sucesor en el título de conde dels Quadrells, el 24 de mayo de 1865.
Escudos de Armas del apellido:
De oro, con dos palos vibrados de gules. Bordura de azur, con ocho estrellas de oro. Así se describen en el expediente de pruebas de nobleza del caballero de la Orden de Santiago, Pedro de Magarola y Sentmenat, y se veían en el claustro de la catedral de Barcelona, frente a la capilla de la Concepción; en la parroquia de San Justo, de la misma ciudad, capilla de San Antonio, y en otras partes. En campo de oro, dos palos de gules; bordura de azur, con ocho estrellas de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
