De Galicia, en el sentir de la casi totalidad de los tratadistas, aunque hayan sido los que se afincaron en Extremadura los que mayor lustre y prestancia agregaron al linaje. Allí lograron el ápice de su grandeza, aunque también en Galicia buscaron nobles familias para sus enlaces (marqueses de Villagarcia, los Enríquez, los Lanzós, los Figueroa, los Pardo de Cela, los Becera, los Abraldes, etc..), en algunos de los cuales recayó el Título de Marqueses de Monroy. En Santiago de Compostela se alza el palacio de los Monroy. El castillo de Monroy, en la provincia de Cáceres, fue así llamado porque en 1309 fue otorgado a D. Fernán Pérez de Monroy. Pero aunque realmente no hubieran procedido de Galicia, bastaría las veces que el marquesado de Monroy había recaído en apellidos de linajes gallegos, y se hubiese enriquecido con sus ricos mayorazgos, para que no pudiéramos prescindir de darle cabida en este estudio. El arzobispo compostelano Monroy donó el frontal de plata repujada para el altar del Apóstol, que probablemente labró Antonio Montaos en 1695. Este arzobispo compostelano (1685-1715) yace en un sepulcro, adornado con estatua yaciente, en la Capilla del Pilar de la catedral de Santiago, que fue por él fundada. Pedro Monroy diseñó la bellísima escalera barroca que comunica el patio NO. del Gran Hospital Real de Santiago, hoy magnífico Parador de Turismo, con el cuerpo alto del edificio. También de los establecidos en Salamanca, de donde parece que fueron los que pasaron a Extremadura, volvieron a Galicia para algún famoso enlace, como veremos. Siete veces, cuando menos, probaron los Monroy su nobleza en la Orden de Santiago, una vez en la de Calatrava y cuatro en la de Alcántara.Los de Salamanca pasan a Galicia D. HERNANDO DE MONROY, señor de Belvís de Guebra, en Salamanca, casó con Dª.Catalina Herrera; tuvo por hijo a Dª.INÉS ENRÍQUEZ DE MONROY, que casó con D. Álvaro de Sotomayor (hijo de D. Pedro Álvarez de Sotomayor y de Dª.Teresa de Tabora: V. SOTOMAYOR, rama troncal); tuvo por hijo a 1. D. Pedro Álvarez de Sotomayor, que sucedio en la Casa de Sotomayor. 2. Dª.Francisca Sarmiento de Sotomayor, que casó con D. García Sarmiento, señor de Sobroso y de Salvaterra do Miño. 3. Dª.Ana de Sotomayor, que casó con D. Lope de Montenegro; tuvo por hijo a D. Fernando de Montenegro y Sotomayor, del Consejo Real de Castilla, que casó con Dª.Mayor de Mendoza, con sucesión. 4. Dª.Teresa de Sotomayor, que casó con D. Gutierre Bernaldo de Quirós.Línea de los Marqueses de Monroy D. FERNANDO DE MONROY, casó con Dª.Elvira de Zúñiga; tuvo por hijo a 1. D. Antonio de Monroy y Zúñiga, que sigue la línea 2. D. Luis de Monroy y Zúñiga. 3. D. Sancho de Monroy y Zúñiga. I marqués de Castañeda (concesión a D. Sancho para la casa de D. Fernando de Monroy). 4. Dª.Leonor de Monroy y Zúñiga. 5. D. Fernando de Monroy y Zúñiga, I marqués de Gracigliano. 6. Dª.Catalina de Monroy y Zúñiga, que casó con D. Alonso de Tapia y Cáceres. Doña Catalina fue bautizado el 13-III-1562; este matrimonio es tronco de la rama de la que salieron los Marqueses de Monroy números XIII, XIV y XV. D. ANTONIO DE MONROY Y ZUÑIGA, casó con Dª.Gregoria de Guzmán y Menchaca; tuvo por hijo a 1. D. Fernando de Monroy y Guxmán, que sigue la línea 2. D. Juan de Monroy y de Zúñiga, que también sigue la línea en el marquesado. 3. Dª.Clara de Monroy y Guzmán, que casó con D. García de Barrionuevo y tuvo por hijo a D. Melchor García de Barrionuevo y Guzmán, marqués de Cusano, que casó con su prima, la III Marquesa de Monroy. 4. Dª.Ana de Monroy y de Ulloa (Santa María de Cáceres, 28-VII-1631), antecesores del VIII Marqués y la línea más gallega de todas. XCMO. SR. D. FERNANDO DE MONROY Y GUZMÁN, I marqués de Monroy (Real Dto. del 18-111-1634; Real Derecho del 5-V-1643); caballero de Alcántara en 1622; testó en Madrid, a 26-XI-1655; casó con Dª.Elvira Monroy y Zúñiga, 17-I1-1643; sin descendencia, por lo que le sucedio su hermano el EXCMO. SR D. JUAN DE MONROY Y DE GIUZMAN, II marqués de Monroy; bautizado en la feligresía de San Martín, de Madrid, el 20-VI-1609; caballero de Santiago en 1636; casó con Dª.Catalina Cristina de Rante y tuvo por hija a la EXCMA. SRA. Dª.CATALINA TERESA DE MONROY Y RANTE, III marquesa de Monroy; casó con su primo D. Melchor García de Barrionuevo y Monroy, marqués de Cusano (hijo de los ya mencionados Dª.Clara de Monroy y de Guzmán y D. García de Barrionuevo); tuvo por hijo a la EXCMA. SRA. Dª.CLARA BENITA DE BARRIONUEVO Y MONROY, IV marquesa de Monroy que casó con D. Antonio de Mendoza, III marqués de Villagarcía (V. CAAMANO, línea de las Casas de Vista-Alegre y Barrantes, etc..); tuvo por hijo al 1. Excmo. Sr. D. Rodrigo de Mendoza y Monroy, natural de Valencia, villa de Madrid; IV marqués de Monroy que falleció sin descendencia 2. Dª.María Josefa de Mendoza y Monroy, que sigue la línea 3. D. Mauro Fernando de Mendoza, caballero de San Juan. EXCMA. SRA. Dª.MARIA JOSEFA DE: MENDOZA Y MONROY, fue V marquesa de Monroy; casó con el Excmo. Sr. D. Jerónimo de Oca, conde de Moctezuma; y tuvo por hijo a 1. Dª.Clara de Oca, VI marquesa de Villagarcía y que falleció soltera. 2. EXCMO SR. D. JOAQUIN DE OCA, VI marqués de Monroy, del que también hemos hablado en el lugar citado últimamente; falleció sin sucesión, en 31-VIII- 1757. 3. D.ªTeresa de Oca ymendoza, que falleció también sin descendencia. 4. Dª.María de Oca y Mendoza, que sigue la línea EXCMA. SRA. Dª.MARIA DE OCA Y MENDOZA, VII marquesa de Monroy, falleció también sin son. El marquesado pasó entonces al EXCMO. SR. D. PABLO FÉLIX ARIAS DE SAAVEDRA BECERRA Y MONROY, VIII marqués de Monroy, bautizado en Cáceres, feligresía de Santa María, 26-II-1731 (hijo de D. Pablo Becerra Monroy y Saavedra y de su esposa Dª.Inés Teresa Porras de Eraso, casados en Brozas el 11-XII-1729; uno de los hermanos de D. Pablo fue Dª.Teresa Nicolasa Becerra Monroy y Saavedra, que casó con Don Juan Antonio de Abraldes, con descendencia Nieto de D. Pablo Antonio de Becerra Monroy y Mayoralgo y de Dª.Antonia Rosa de Saavedra Pimentel; segundo nieto de D. Antonio José de Becerra y Monroy y de Dª.Jimena Mayoralgo y Enríquez, Saavedra, tercer nieto de D. Diego de Becerra y de Ulloa y de Dª.Ana de Monroy y de Guzmán, ya mencionados). Don Pablo Félix tuvo por sucesor en el título al EXCMO. SR. D. JUAN DE ABRALDES BECERRA Y MONROY, IX marqués de Monroy: testó en Santiago, el 9-XI-1813; había sido bautizado en San Miguel dos Agros, feligresía de Santiago de Compostela. Era hijo de los ya mencionados D. Juan Antonio de Abraldes Vega Portocarrero y de Dª.Teresa Nicolasa Becerra Monroy y Saavedra, casados en Santa María de Cáceres, el 24-X-1734. Don Juan de Abraldes Becerra y Monroy casó con Dª.Gertrudis Castelo y tuvo por hijo a la EXCMA. SRA. Dª.MARIA DE LOS DOLORES ABRALDES CASTELO Y MONROY, X marquesa de Monroy fue bautizada en Santiago el 16-I-1828, y a su hermana Dª.María del Carmen. La primera contrajo matrimonio con D. Vicente Carlos Varela Miguez (24-XII-1918). Tuvo por hijo a 1. Dª.Carmen de Varela Abraldes... 2. EXCMO. SR. D. DIEGO DE VARELA ABRALDES DE MONROY, XI marqués de Monroy, falleció en Noya el 14-II-1866 y cuyo sepulcro hemos visto muchas veces en el famoso cementerio de esta villa marinera. 3. EXCMO. SR. D. JUAN MARIA VARELA ABRALDES DE MONROY, XII marqués de Monroy, falleció en el 14-IV-1891, en Cáceres, sin sucesión. El título pasó entonces al EXCMO. SR. D. AGUSTÍN MALDONADO Y CARVAJAL, XIII marqués de Monroy, marqués de Castellanos y vizconde de Hormaza. Este señor era descendiente de Dª.Catalina de Monroy y Ziíñiga, ya citados anteriormente. El 17-XII- 1892 casó con Dª.María González de la Riva. De hecho, aunque heredero del título, los grandes mayorazgos y sus riquezas concomitantes se habían casi evaporado por aquel entonces. Tuvo por hija a la EXCMA. SRA. Dª.MARIA DE LA ASUNCIÓN MALDONADO Y GONZÁLEZ DE LA RIVA, que casó con D. Juan de Aranguren, conde de Monterrón; tuvo por hijo al EXCMO. SR. D. AGUSTÍN DE ARANGUREN Y MALDONADO, XIV marqués de Monroy; casó con Dª.Ana de Palacio y tuvo por hija a la EXCMA. SRA. Dª.MARIA DEL ROSARIO DE ARANGUREN Y PALACIO, que debía ser la XV marquesa de Monroy; pero D. Francisco López de Tejada y Hurtado reclamó para sí el Título, y después de perder el pleito, el Supremo le dio la razón y el Título, adjudicándoselo como descendiente de Dª.Teresa Nicolasa Becerra Monroy y Saavedra, casó con D. Juan Antonio de Abraldes, por haberlo hallado con mayor derecho. Los Monroy todavía en nuestros tiempos ostentaron, hasta hace bien poco, una vida de elevada alcurnia en nuestra Galicia..En el pueblo del que esto escribe, Redondela, eran dueños de la Torre, un tiempo de 1os Prego de Montaos, que abandonaron para traladarse al Pazo de Donón, en otro tiempo de los Bermúdez de la Maza. Y al repasar las partidas bautismales de la feligresía de Santiago de Villavieja, que hoy forma un solo pueblo con la villa de Redondela, tropecé no pocas veces con nombres acompañados del apellido de Monroy, todos del siglo pasado.Los de Salamanca pasan a las Indias D. LUIS ENRÍQUEZ DE MONROY, (hijo de D. Gonzalo Rodríguez de Monroy y de Dª.Marina Vélez de Guevara), de la villa de Belvís de Guebra, pasó a las Indias en 1588; fue gobernador de la prov. de La Grita, maestre de campo en 1600, corregidor de los pueblos del partido de Santafé y gobernador de la provincia de Antioquia. Y también los de Extremadura. Los Monroy también se extendieron por Zalamea (partido judicial de Villanueva de la Serena, en Extremadura), de donde igualmente pasaron a Indias. Así D. FRANCISCO DE MONROY PORTOCARRERO, de Medellín, casó con Dª.María Hidalgo, de Zalamea; fueron padres de D. ANTONIO PORTOCARRERO Y MONROY, natural de Lima, caballero de Calatrava en 1636, soldado de Flandes y que se halló en la rendición de Breda (l625). Contrajo matrimonio con Dª.Juana de Odriscol y Carti, gallega, y vivió en Madrid. Fue gobernador de Antioquia desde 1643 a 1646, en que falleció.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo cuartelado en cruz; 1.º y 4.º, trae de gules castillo de oro, aclarado de sable; 2.º y 3.º, veros en punta; y sobre el todo, trae de oro, cuatro palos de gules; bordura de azur cargada de ocho cruces de plata. Escudo cuartelado: 1.º y 4.º, de veros de azur y plata, y 2.º y 3.°, en campo de gules, un castillo de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
