«Todos son unos», asevera el manuscrito de OCEA-CADAVAL que les atribuye las siguientes. Se hallaron en la conquista de Toledo, donde aparecen sus sepulcros en la Capilla Mayor de Santa Olaya. Don Diego de Merlo fue asistente de Sevilla y valeroso capitán, por 1480, según el manuscrito de OACE-CADAVAL. Casa en Verín D. JOSE MERLO, señor de la casa de los Merlo, en la villa de Verín; casó con Dª María Irene de Toubes, de la casa del Outeiro y Eiras, cerca de Barbantes (provincia de Orense); tuvo por hijo a Dª MARIA MERLO DE TOUBES, que casó con D. José Feijoo Salgado (VER FEIJOO, de la Arnoya). Aparecen en distintos puntos de América De Galicia pasaron a tierras del arzobispado de Toledo. D. LUIS MERLO DE LA FUENTE, natural de Valdepeñas, oidor de Panamá y de la Audiencia de Lima, de la de Santiago de Chile y su Presidente y Capitán General interino en 1610, casó con una hermana de D. Hernando de Santa Cruz y Padilla; tuvo por hijo a otro D. LUIS JOSÉ MERLO DE LA FUENTE, limeño, oidor de la Real Audiencia de Charcas en 1643; casó con Dª Agustina Jiménez de Mena, y tuvo por hijo a D. FRANCISCO JOSÉ MERLO DE LA FUENTE, natural de la Plata (o Chuquisaca), oidor de la Isla Española, de Panamá y de Santafé de Bogotá (7-IX-1690) y luego Presidente del Nuevo Reino de Granada: casó con Dª Teresa de Cabrera y Dávalos (hija del maestre de campo y caballero calatravo D. Gil de Cabrera y Dávalos, y de su esposa Dª Gertrudis de Quirós y Ceballos); tuvo cinco hijos, todos religiosos. En el Nuevo Reino de Granada ANTÓN MARTÍN DE MELO SAMPAYO, casó con Mari Díaz; tuvo por hijo a FRANCISCO DE MELO, que casó con Antonio de la Concha, que pasó a Indias en 1559, natural de la villa de Avila, en las Montañas, una de las 7 merindades de Castilla la Vieja, sin descendencia. Tampoco la logró Dª Francisca de Merlo de su segundo matrimonio con Tomás de Maecha (en Santafé, 1592). Hermano o pariente del Antón Martín Merlo Sampayo debió de ser JUAN DE MERLO SAMPAYO, que en 1574 casó con Dª Ana de Vergara Montesdoca; tuvo por hijos a 1. Juan de Melo, que casó con Francisca de Valdés, sin descendencia (Juan los tuvo, pero naturales; falleció en 1625). 2. Andrés de Melo, que casó con Dª Francisca Navarro. 3. Dª Leonarda de Melo. 4. Dª María de Melo, que casó con D. Francisco de Cespedes, con son. 5. Dª Ana de Melo, que casó con D. Juan Díaz de los Ríos, sin son. 6. Dª.Bárbara de Melo, que casó con D. Agustín Fernández Tinoco, y de segundas nupcias con D. Luis de Noguera, natural de San Lúcar de Barrameda, soldado, ayudante de sargento mayor en Santafé. Del matrimonio de Dª.María de Melo con D. Francisco de Céspedes nacieron a. Fr. Antonio de Céspedes, agustino. b. José de Céspedes, sin sucesión c. Dª.Luisa de Céspedes, que casó con D. Cristóbal Suárez de Mendoza, de Mompós. d. Dª.Isabel de Céspedes, soltera.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, un león rampante de su color; brochante sobre el todo (es decir, sobre el campo y el león), una banda, jaquelada de oro y sinople; bordura de oro, con ocho aspas de gules. En campo de oro, seis cuadros de gules, cargado cada uno de un roel de oro. En campo de gules, una cruz doble, de plata, que toca con sus extremos los del escudo, y en cada uno de los seis huecos, un bezante de plata. Bordura del mismo metal.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
