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Desde Lugo pasaron al Nuevo Reino de Granada (Colombia). Recoge algunos datos genealógicos de esta familia G. Arango Mejía, en sus Genealogías de Antioquia (páginas 139-140) y Restrepo Sanz-Rivas, en sus Genealogías de Santafé de Bogotá (página 217). D. DOMINGO MAURÍZ, casó con Dª Dominga López. Yáñez; tuvo por hijo a D. MANUEL MAURÍZ, nació en Lugo. Llegó al Nuevo Reino de Granada, estableciéndose en Medellín a principios del siglo XVIII; casó con Dª Liberata Ignacia Berdoyas Posada y tuvo por hijas a 1. Dª María Ignacia, que casó con D. José Rafael Ricaurte, natural de Santafé (hijo de D. José Ricaurte y de Dª Francisca Terreros). 2. Dª Rosalía, que casó con D. Miguel Jerónimo Posada (hijo de D. Manuel y de Dª Margarita Montoya). 3. Dª Tomása, que casó con D. Diego Álvarez del Pino (hijo de D. Juan Álvarez del Pino y de Dª Luisa González de Noriega). Como D. Manuel, en Antioquia no dejó descendencia másculina, el apellido se extinguió.

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.