Apellido patronímico derivado del monbre propio de Martín, por lo que no tienen relación entre sí los diversos solares de esta denominación. Sus casas más antiguas son las de Galicia y Asturias, extendidas después por el resto de la Península. Muchos caballeros de este apellido, probaron su nobleza en diferentes épocas en las Ordenes Militares, Reales Chancillerías de Valladolid y granada, Real Compañía de Guardias Marinas y Real Audiencia de Oviedo. Las casas más antiguas que se conocen de Martínez estuvieron ubicadas en Asturias y Galicia. Por tanto, todas las ramas parten de dichos lugares geográficos. ANTIGUAS Y DIVERSAS CASAS DE MARTINEZ EN GALICIA Entre las numerosas familias de este apellido en la región gallega, citamos las que radicaron en Muros (La Coruña); Pomelo (Lugo); Vozqueimado (Orense), y San Salvador de Poyo (Pontevedra). En la región gallega hubo numerosas casas de este apellido y entre ellas, como una de las más antiguas, se encuentra la que radicó en la Parroquia de San Salvador del Poyo, del Concejo de Poyo, y partido judicial de Pontevedra. De esta casa se recuerda, como fundador a don Jacobo Martínez, natural de San Salvador de Poyo, que contrajo matrimonio con doña Juana Martínez, del mismo lugar y Concejo, entre cuyos descendientes se encuentra don Fernando Martínez y Barba de Figueroa, natural de Pontevedra y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó en 30 de marzo de 1.829. Hay otra casa gallega que radicó en la Villa de Muros (La Coruña), fundada por Matías Martínez Porrúa, entre cuya descendencia podemos citar al doctor Francisco Martínez Pastor que fue fiscal de Morillo en el año 1.816. Otra casa Martínez estuvo en la feligresía de San Milano, en el Concejo de Allende, establecida en lo que había sido un viejo solar de infanzones del que procedio don Antonio Martínez, ricohombre, a quien sucedio el conde Rodrigo Martínez. Los de esta familia fueron descendientes de Diego Martínez, Maestre de la Orden de Alcántara y Comendador Mayor de dicha Orden. EN EL PAIS VASCO Hubo casas de Martínez en Mijancas, Peñacerrada y Villamaderme (Álava); en Placencia (Guipúzcoa), y otra en la anteiglesia de Murelaga (Vizcaya). EN NAVARRA Varias fueron las casas de Martínez en el viejo reino de Navarra. Estas son las de: Andosilla, Carear, Dicastillo, Marcilla, Mendigorría, Peralta, Valtierra y Villafranca. En Vizcaya tambien existieron casas Martínez. Una en la Puebla de Aulestia y otra en la anteiglesia de Murélaga, del partido judicial de Marquina. De Vizcaya era natural Francisco Martínez Vivanco, que fue de los primeros pobladores de la ciudad de Antioquia, en la hoy República de Colombia. Estuvo casado con doña María de Urnieta (hija de Miguel de Urnieta, famoso Capitán y también de los primeros pobladores de Antioquia, Teniente de Gobernador de dicha ciudad de 1608 a 1621, y Tesorero Real, y de doña Ana Taborda). No dejó sucesión. En Guipúzcoa radicó otra familia Martínez en la villa de Placencia, del partido judicial de Vergara, y de ella fue Francisco Martínez, que en 1541 pasó a Chile. En Navarra hubo otras casas de este patronímico. Una de ellas radicó en la villa de Mendigorría, otra en la de Peralta, y otra en la de Marcilla, las tres del partido judicial de Tafalla. Otra hubo en la villa de Valtierra, del partido de Tudela, y otra en la de Andosilla, del partido judicial de Estella, apellidada Martínez de Andosilla, de la que hablaremos en estudio aparte. Pero una línea suya, apellidada solamente Martínez, pasó a la villa de Cárcar, en el mismo partido judicial. Por último, otra casa de Martínez, navarra, radicó en la villa de Dicastillo, del mismo partido de Estella. La casa de Mendigorria tuvo línea en Zaragoza y a ésta perteneció José Martínez Pujo, natural de Zaragoza y Caballero de la Orden de Santiago, en 1687. De la casa de Peralta descendio Juan Jacinto Martínez Aguirre, natural de Artajona (Navarra), que fue Alcalde Ordinario de la ciudad de Méjico y Caballero de Calatrava, en 1754. Los de la casa de Cárcar se apellidaron primero Romero Martínez; más tarde suprimieron el primer apellido, llamándose sólo Martínez, como aparece en una ejecutoria ganada en juicio contradictorio ante la Real Audiencia de Pamplona, el 1º de Abril de 1517, por Gil, Martín, Jorge, Rodrigo, Diego y Hernando Martínez, hermanos, todos naturales de la villa de Cárcar, en cuya iglesia parroquial tenían capilla con sus armas, como descendientes del palacio de Andosilla, también en Navarra. De la citada casa descendieron: Cristóbal Martínez Monreal, que fue Arcediano de Usum en la Catedral de Pamplona, donde falleció en 1849. Estuvo insaculado en la bolsa de Alcaldes y Regidores de la villa de Cárcar. Y su hermano Vicente Martínez Monreal, natural de Pamplona, fue Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 11 de Diciembre de 1873. EN CANTABRIA En esta Comunidad hubo casas en: Arenas de Iguña, Cabezón de la Sal, Caranceja, Cos, Entrambasmestas, Guriezo, Penagos, Resconorio, San Pedro del Romeral, Santayana, Término y valle de Liendo. En el lugar de Cos, del partido judicial de Cabezón de la Sal, moró una familia muy antigua del linaje Martínez, con línea en América. EN CASTILLA Y LEON Hubo numerosas casas en: Riocabado (Avila); Aguas Cándidas, Agüera de Montija, El Almiñé, Aranda de Duero, Barcenillas de Cerezos, Bortedo, Burgos, Cigüenza, Cornejo de Sotoscueva, Cubillos de Losa, Frías, Herbosa, Huéspeda, Lastras de las Heras de la Junta de Traslaloma, Mansilla de Burgos, Marcillo, Moradillo de Sedaño, Nuestra Señora de la Vega, Ojeda de Caderechas, Opio, Para, Quintana de los Prados, Quintanaéiez, Quintanaopio, Quintanilla, Quisicedo, Redecilla del Camino, Salas de Bureba, Tamayo, Temiño, Termiñón, Torme y Villabáscones (Burgos); Columbrianos, Espinareda, Espinosa de la Ribera, Fabero, Lago, Losilla, Otero de las Dueñas, Ponferrada, Robles, San Andrés de Montejos, San Miguel de las Dueñas, San Pedro de Castañero, Santo Tomás de las Ollas, Sésamo, Valdesamario y Villacedré (León); Amusco, Carrión de los Condes y Lebanza (Falencia); Malpartida, Peñaranda de Bracamonte y Rágama (Salamanca); Fresneda (Segovia); Montenegro de Cameros, Villar del Campo y Vinuesa (Soria); Peñafiel, Portillo y Torrelobatón (Valladolid), y en Faramontanos, San Miguel de Esla y Villaraldo (Zamora). De una casa soriana Martínez establecida en Villar del Campo, del partido judicial de Agreda, procedio don Agustín de Martínez que pasó al Nuevo Mundo con los primeros conquistadores españoles. El Condado de Troncoso fue creado el 2 de septiembre de 1.762 recayendo en la persona de don Pedro Martínez Feijó y en 1.872, don Manuel Martínez y Pérez persona de don Pedro Martínez Feijó y en 1.872, don Manuel Martínez y Pérez Hernández fue creado Marqués de Romeral. Entre los conquistadores que pasaron al Nuevo Mundo llevando como apellido Martínez, hay que destacar a Domingo Martínez de Irala, nacido en la villa de Vergara en 1.509. Siendo el año 1.535 tomó parte en la expedición de don Pedro de Mendoza, al Río de la Plata, participando en lo que fue la primera fundación de Buenos Aires. Posteriormente mandó uno de los tres navíos que componían la flota de Juan de Rolas remontando los ríos Paraná y Paraguay y en el puerto de Candelaria quedó Martínez de Irala como lugarteniente con parte de la tropa, mientras Ayolas continuaba su viaje de exploración. En 1.540, al morir Ayolas, Martínez de Irala decidio regresar a Asunción dado que allí los indios eran más pacíficos y las tierras más ricas. Como a comienzos de 1.542 llegara el nuevo Adelantado, Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, se organizó otra expedición hacia el Chaco al mando de Martínez de Irala, que fundó el Puerto de los Reyes. Disgustado por lo que entendía merma de su autoridad. Martínez de Irala fraguó una conspiración que apresó a Cabeza de Vaca y lo envió a España. Organizó una nueva expedición en busca del anhelado Río de la Plata, compuesta de unos 300 españoles. Y entretanto, en Asunción, los partidarios de Cabeza de Vaca habían destituido y decapitado a Francisco de Mendoza, lugarteniente de Martínez de Irala. Regresó éste consiguiendo imponer de nuevo su autoridad, aunque su gobierno fue muy duro con los indios y con los españoles, no cabe duda de que sentó las bases para el futuro del Paraguay. Toda su vida estuvo obsesionado con las leyendas de los legendarios tesoros y fue uno de los que dieron crédito a la célebre fábula, porque de eso se trataba, de El Dorado. Esta leyenda, como se sabe, se refería a un fabuloso rey que cubría su cuerpo con polvo de oro, tanto era el metal aurífero que abundaba en sus tierras. Absurda historia en la que también creyó el vasco Lope de Aguirre, con las funestas consecuencias que su locura le acarreó no sólo a él sino a cuantos hombres le acompañaron en su alocada expedición en busca de tal rey. En esta región radicaron en Aviles, Berguño, Berodia, Busqueimado, Grado, Grandas de Salime, Miudes, Las Morieras, Onís, Oviedo, Plantón, Fuelles, San Millano (Concejo de Allande), Somio y Suarias. EN ARAGÓN En Jaca (Huesca) y en Ariza (Zaragoza) hubo desde muy antiguo familias apellidadas Martínez. EN LA RIOJA Ajamil, Almarza de Cameros, Anguciana, Anguiano, Amedo, Briones, Cabezón de los Cameros, Canales de la Sierra, Castilseco, El Villar, Jalón de Cameros, Luezas, Mansilla, Matute, Montalbo de Cameros, Ortigosa de Cameros, Pinillos, Rabanera, Ribafrecha, San Román de Cameros, San Vicente de la Sonsierra, Sojuela, Tormantos, Torre de Cameros y Viniegra de Arriba. EN CASTILLA LA MANCHA Y MADRID Hubo diversas casas en: Chillón (Ciudad Real); Barajas de Meló, San Clemente y Sisante (Cuenca); Guadalajara; Madrid; Huerta de Valdecarábanos y Ocaña (Toledo). EN MURCIA Y VALENCIA Fueron heredados en Lorca y Murcia, así como en Orihuela y Eida (Alicante). EN ANDALUCÍA Entre las casas andaluzas de Martínez citaremos las radicadas en Serón y Vélez-Rubio (Almería); Jerez de la Frontera y Puerto de Santa María (Cádiz) y en Dólar (Granada). EN PORTUGAL En un lugar denominado Pajariños, de la provincia de Braga, moró otra familia del apellido Martínez, cuyos individuos pasaron a España. EN AMÉRICA Varias familias Martínez, originarias de España, radicaron en el estado de California (Estados Unidos), Argentina, Bolivia y Cuba. Entre los Martínez, cabe señalar a otro caballero de este apellido, don Carlos Martínez de Irujo, que obtuvo el título nobiliario de Marqués de Casa Irujo y fue un destacado político y hombre de Estado. Sería asimismo injusto dejar en el olvido al general don Arsenio Martínez Campos, prestigioso militar español, cuya acción se desarrolló casi por entero en la isla de Cuba, pero cuyo acto más célebre se refiere al pronunciamiento militar que encabezó en Sagunto el 29 de diciembre de 1.874, proclamando a Alfonso XII como rey de España, restaurando así la monarquía borbónica en la persona del joven príncipe hijo de la reina doña Isabel II. De acuerdo con numerosos historiadores, este acto nunca contó con la aprobación de Cánovas del Castillo que hubiera preferido que dicha restauración se hiciera por métodos civiles y no militares. El general Martínez Campos reanudó su lucha esta vez contra los carlistas, pasando después a Cuba. Hay que destacar que siempre se caracterizó por sus esfuerzos en humanizar las guerras en las que participó. En lo que se refiere a las ramas del apellido Martínez que pasaron a América, este se extendio muy rápidamente por todo el continente. Entre los descendientes de los españoles del apellido Martínez, pueden citarse a numerosos políticos y militares: José María Martínez, hondureño que alcanzó la presidencia de aquel país; Tomás Martínez, nicaraguense, que asimismo después de ser jefe del Gobierno, llegó a la presidencia de la República de Nicaragua; Juan Martínez de Rozas, político chileno, que luchó en las guerras por la independencia de aquella nación; Enrique Martínez Digido, militar y político uruguayo, ministro de la guerra de su país, pero que se vio envuelto en numerosas conspiraciones lo que le obligó a emigrar a Argentina donde murió; Carlos Martínez Moreno, célebre novelista uruguayo. Y en lo que se refiere a España, la lista de aquellos del apellido Martínez que se han distinguido en la política, la literatura y las bellas artes, sería larguísima. Basta con recordar al dramaturgo Martínez Sierra, al escultor Juan Martínez Montañés, al poeta Antonio Martínez de Meneses, al escritor Juan Martínez Villergas, etc.. etc. Nobleza Probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Santiago, en lo años que se indican: Blas Ignacio Martínez de Alegría y Fernández Sánchez, natural de Alegría (Álava), en 1702; Andrés Martínez de Amileta y Sáenz de Ugarte, natural de Vérgara (Guipúzcoa), en 1644; José Martínez de Arizala y Puyó, natural de Zaragoza, en 1687; Ignacio Martínez de Aybar y de Sante Estevan, natural de San Francisco de Quito (Perú), del Consejo y Fiscal en la Real Audiencia de la ciudad de San Francisco de Quito, Protector general de los indios naturales de ella, en 1684; Pedro Martínez Baños, natural de Madrid, en 1862; Francisco Martínez Beltrán y Carentti, natural de Genova (Italia), en 1769; Marcos Martínez Beltrán y Carentti, natural de Genova, Marqués del Castro, Coronel agregado del Regimiento de Infantería de Napóles, en 1769; Teodoro Martínez Beltrán y Carentti, natural de Genova, Capitán graduado de Teniente Coronel del Regimiento de Infantería de Ñapóles, en 1769; García Martínez de Berastegui y Ruiz, natural de Berastegui (Guipúzcoa), en 1626 José Martínez de Campos y Martín de Molina, natural de La Habana (Cuba), Conde de Santovenia, en 1886; Pedro Martínez de Cerratón y Montero de Espinosa, natural de Aranda de Duero (Burgos), en 1695; Juan Francisco Martínez y Dávila, natural de Jerez de la Frontera (Cádiz), en 1684; Francisco Martínez de Espinosa y Conches natural de Buiza (León), en 1657; Pedro Martínez y Feyjóo, natural de Troncóse (Galicia), del Consejo de S.M. y Oidor de la Real Chancillería de Valladolid en 1745; Matías Martínez de Galdiano, natural de Dicastillo (Navarra), en 1668; Tomás Martínez Gaitero y de Franquis Burgaro, natural de Murcia, Regidor y Procurador de Cortes por Murcia, en 1629; Fernando Martínez Gil Miñano, natural de Cehegín (Murcia), en 1794; Juan Martínez de Guarnizo y de Hechazarrcta, natural de San Sebastián, Capitán, en 1634; José Martínez y Gutiérrez de Solórzano, natural de Madrid, Oficial de la Secretaría de Indias de la parte de Nueva España, en 1683; Antonio Vicente, Fernando María, Juan Ginés, Pedro Alcántara, Tadeo y Vicente, Antonio Martínez Hermosa Espejo y Zuñiga, naturales de Zamora, excepto Fernando María que es de Sevilla, en 1745; Carlos Martínez de Irujo y Vera de Aragón, natural de Londres, Duque de Sotomayor y Marqués de Casa Irujo, en 1852; Francisco Martínez de Leiva y Gayangos, natural de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), General de una de las Armadas de la carrera de Indias, en 1595; Alonso Martínez de Leiva y Hurtado de Mendoza, natural de Leiva (La Rioja), en 1755; Sancho Martínez de Leiva y Hurtado de Mendoza, natural de Leiva, en 1597; Sancho Martínez de Leiva y Juárez de Mendoza, natural de Carabanchel (Madrid), en 1590; Juan José Martínez de Lejarza y de Vizcaya, natural de Güeñes (Vizcaya) Capitán del Batallón de Infantería de Mechoacán en Nueva España, en 1784; Femando Martínez de Londoño y de Mújica, natural de Nájera (La Rioja), en 1647; Francisco Martínez de Luna y Páez de Chaves, natural de Toledo, Gentilhombre de la Casa de S.M., en 1655; Diego Martínez de Luna y de Seiba, natural de Madrid, Gentilhombre de la Real Casa, en 1704; Tomás Manuel Martínez de Mendivil y Lazcano, natural de Gaceta (Álava), en 1738; Matías Martínez de Murga y Soto natural de Anguiano (La Rioja), en 1671; Andrés y Pedro Martínez de Murguia y Ortiz de Guinea, naturales de Manurga (Álava), en 1688; Andrés Martínez de Navarrete, natural de Anguiano, en 1670; Luis Martínez Navarrete, natural de Chiapa (Guatemala), en 1792; Andrés Martínez de Ondarza y Uzarraga, natural de Vergara (Guipúzcoa), en 1535; Claudio Bernabé Martínez de Pinillos y Ugarte, natural de La Habana, en 1844; Venancio Martínez de Pisón, natural de Casalarreina (La Rioja), en 1858; Juan Martínez de Recalde, natural de Bilbao, en 1582; Francisco Martínez de Rivamontán y Santander, natural de Segovia, en 1618; Manuel Martínez de Robles y Treballe, natural de Madrid, Secretario de S.M. y Oficial mayor de la Secretaría de los Reales descargos, en 1696; José Martínez de Salazar y de Urbina, natural de Madrid, Capitán y Sargento mayor, en 1648; Juan Martínez de Sel y Fermín, natural y Regidor de Madrid, en 1629; Juan Martínez y de Tejada, natural de Sojuela (La Rioja), en 1686; Pablo Martínez Toledano y Erbesun, natural de Madrid, Teniente del Regimiento de Infantería de Toledo, en 1771; Alonso Martínez Valera y Rodríguez, natural de Cartagena (Murcia), Sargento mayor de Infantería española y electo Gobernador de Santa Marta, en 1702; Francisco Antonio Martínez y de Velasco, natural de Madrid, Gentilhombre de la Real Casa de S.M. y Regidor de Madrid, en 1690; Manuel Nicolás Martínez de Velasco y Ramírez de Arellano, natural de Madrid, en 1690; Juan Martínez de Vera y Fernández, natural de Alicante, en 1628; Tomás Isidro Martínez Verdugo, natural de Madrid, en 1664; Diego Asensio de Martínez de Vicuña y Cortaverria, natural de Legazpia (Guipúzcoa), Almirante general del mar de Océano, Comendador del Campo de Criptana, en 1705; José Martínez de Viérgol, natural de Madrid, en 1803, y Martín Martínez del Villar y Rubio, natural de Munébrega (Zaragoza), en 1624. También probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Calatrava: Basilio Martínez, natural de San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), en 1754; Juan Jacinto Martínez y Aguirre Munarriz y Fuentes, natural de Artajona (Navarra), en 1754; Diego Martínez Arias Maldonado Arias de Riaño y Mercadillo, natural de La Habana, en 1671; Manuel Antonio Martínez de Azagra, natural de Almazán (Soria), en 1715; Andrés Martínez Caballero y Hurtado Mora Caballero y Abejaro, natural de Sevilla, en 1690; Miguel Martínez Cano López de Cervantes Toledo y Gaseó del Águila, natural de El Toboso (Toledo), en 1790; Femando Martínez de Fresneda y de Mena Bongbem y Salcedo, natural de Santa Fe (Nuevo Reino de Granada), en 1660; Bartolomé Martínez de Jaraveitia y Cardoso Buergo Ibáñez de Landaerche y Ugarte, natural de Bilbao, en 1692; Francisco Martínez de Marcilla, natural del Reino de Aragón, en 1619; Francisco Martínez de Marcilla Diez de Escorón Jimeno de Lobera y Mur, natural de Ambel (Zaragoza), en 1640; Lorenzo Martínez de Marcilla y Jimeno de Lobera Muñoz de Pamplona y Monreal, natural de Zaragoza, en 1619; Antonio Martínez de Medinilla y Guillamás Cátala y Galiano, natural de Talayera de la Reina (Toledo), en 1863; Joaquín y Rafael Martínez de Medinilla y Guillamás Cátala y Galiano, naturales de Valladolid y Madrid, respectivamente, en 1854; Juan Tomás Martínez Palomino y Bedoya Cobos y Cuba, natural de Belmente (Cuenca), en 1832; Alonso y Rodrigo Martínez de Peralta y del Río Cáscales y Muñoz, naturales de Segovia, en 1685; Bernabé Martínez de Pinillos y Cevallos Sáenz y Díaz, natural de La Habana, Capitán de Caballería, en 1829; Claudio Martínez de Pinillos y Cevallos Sáenz y Díaz, natural de La Habana, Capitán agregado al Regimiento provincial de Toledo, en 1807, y Pedro Martínez de Velasco Romero y Valzano de la Fuente, natural de Sevilla, en 1721. En la Orden de Alcántara ingresaron: Lope Martínez de Leguizamón y Esquibel Ortiz de Zurbaran y Mosquera, natural de Toledo, en 1533; Lope Martín de Martínez de Leguizamo y Ortiz de Zurbaran, originario de Vizcaya, en 1523; Juan Antonio Martínez y Martínez Clemente y Carrión, natural de Minglanilla (Cuenca), en 1840; Miguel Martínez de Medinilla y Guillamás Cátala y Galiano, natural de Madrid, en 1862; Pedro Martínez y Otazo Bomaytín y Porres, natural de Orihuela (Alicante), en 1756; Pedro Martínez de la Quintana y de la Viya Villa y Gordón, natural de Arcentales (Vizcaya), en 1700; Antonio Martínez de Sarrasa y Cruzat García de Falces y Berrio Rojas, natural de Villafranca (Navarra), Justicia perpetuo de la villa de Villafranca, y Teniente de Capitán de los Hijosdalgo del Reino de Navarra, en 1636, y Manuel José Martínez y Tamayo Carvajal y Martínez Cornejo, natural de Salamanca, en 1728. En la Orden de Montesa ingresaron: Manuel de Martínez y Baños, natural de Hemani (Guipúzcoa), en 1862; Antonio Martínez Cavero y Sobrecasas, natural de Madrid, en 1739; Rodrigo Martínez de Fresneda y Bonivern, natural de Alicante, en 1626; Miguel Martínez Pasqual y Berenguer, natural de Alicante, en 1604, y Juan Martínez de Pinillos y Cevallos, natural de La Habana, Capitán de Caballería en 1829. También ingresaron en la Orden de Carlos III: Esteban Martínez, natural de Jerez de la Frontera (Cádiz), en 1774; Juan Felipe Martínez y Almagro Remacha y Salas, natural de Almería, Subsecretario del Ministerio de la Gobernación, en 1841; Felipe Martínez de Arguedas y Aragón y Cano, natural de Archidona, Ministro del extinguido Consejo Supremo de la Guerra, en 1835; Manuel Martínez de Arroyo y Martínez Verdejo Arroyo y Anguiano, natural de Granada, en 1798; Ramón Martínez de Aspurz y Cardesa Jiménez y Horcada, natural de Lobera, Secretario honorario de S.M. y Oficial mayor de la Secretaría de Cámara del Infante Don Antonio, en 1789; José Martínez de las Balsas y Bernardo La Sala y Muro, natural de Zaragoza, Oficial de la Secretaría del Real Patronato de Aragón, en 1780; Patricio Martínez de Bustos y Manrique Chinchón y de la Pedriza, natural de Almazán (Soria), Comisario general de Cruzada, en 1794; Manuel Martínez del Campo y Guerra de la Vega Cabeza de Vaca y Peredo, natural de Santander, en 1818; Nicolás Martínez de Campos y González del Álamo Flores y Soto, natural de La Habana, en 1822; José María Martínez de Campos y de la Vega González del Álamo y Arias, natural de Sevilla, Conde de Santovenia, en 1832; Martín Martínez Concha y Xara de la Cerda Valdés Herrera y Urtarán Pérez de Ugalde, natural de Lima (Perú), en 1795, Carlos Luis Martínez Contador y Silva Lobatón y Baillo, natural de El Ferrol, Administrador principal de Rentas decimales de Almagro y Comisario Ordenador de ejército, en 1831; Felipe Martínez y Davalillos de la Valette y Palacios, natural de Barcelona, Procurador a Cortes por Gerona, en 1839; Rafael Martínez de España, Oficial de la Secretaría del Despacho de Hacienda, en 1772; Juan José Martínez de Espinosa y Tacón Carrillo y Rosique, natural de Cartagena (Murcia), Teniente de Navio, en 1836; Pedro Martínez Flores y Manzano Caballero y Sánchez, natural de Jaraiz de la Vera (Cáceres), Oidor de la Real Chancillería de Valladolid, en 1785; Mariano Martínez de Galinsoga y García Valero López Franco y García Valero, natural de Lorca (Murcia), en 1795; Gabriel Martínez y Guerra Delgado y Alonso natural de Royo, en 1800; José Martínez de Hervás y Delgado de Madrid y Ruiz, natural de Madrid, en 1805; Juan Pablo Martínez de Hervás y Delgado de Madrid y Ruiz, natural de Madrid, Marqués de Almenara, Intendente de la provincia de Badajoz, en 1840; José Martínez de Hervás y de Madrid Martínez y Campos, natural de Ugíjar (Granada), en 1802; Manuel Martínez de Irujo y Erice Espoz y Laquidain, natural de Beriain (Navarra), Contador del ejército del Reino de Valencia, en 1780; Carlos Fernando Martínez de Irujo y M. Kean Tacón y Armitage, natural de Washington, Marqués de Casa Irujo, Oficial de la primera Secretaría de Estado, en 1826; Carlos Martínez de Irujo y Tacón Erice y Gamiz, natural de Cartagena, en 1795; Francisco Martínez de Larrad Benito y Ramos, natural de Vinuesa (Soria), en 1838; Tomás Martínez y de León Marco y Cánovas, natural de Orihuela (Alicante), en 1841; Juan Antonio Luis Martínez de Loaisa y Martínez Sánchez y Tejada, natural de Guadalajara, en 1790; Antonio Martínez y Martínez Ulibarria y Lozano, natural de Ajamil de Cameros (La Rioja), del Consejo de S.M. en el Supremo de Hacienda y Contador general de distribución, en 1830; Pedro Martínez de la Mata y Herrero Iturzaeta y Ezpeleta, natural de Madrid, Oficial mayor de la Secretaría del Despacho de Hacienda, en 1786; Fernando Martínez Monje y Barba de Figueroa Monje y Sotomayor, natural de Pontevedra, Comisario Ordenador de los Reales ejércitos, en 1829; Vicente Martínez y de Monreal Chocarro e Iriarte, natural de Carear (Navarra), en 1819; Juan Martínez Oliva y Alvarez Reyero Vivas de Tovar Rodríguez y González Ramos, natural de El Barco de Avila (Avila), en 1815; Claudio Martínez de Pinillos y Cevallos Sáenz y Díaz, natural de La Habana, Conde de Villanueva, Caballero de la Orden de Calatrava, Superintendente y Subdelegado de Hacienda en Cuba, en 1833; Bernabé Martínez de Pinillos y Sáenz Sáenz de Santa María y Garrido, natural de Viguera (La Rioja), en 1806; José Martínez y Pons, Presidente de la Real Chancillería de Valladolid, en 1774; Francisco Martínez y de la Rosa Verdejo y Gómez, natural de Granada, Caballero Gran Cruz, en 1838; Antonio Martínez Salcedo y García de Espinosa Moróte Melgares e Iniesta Soler, natural de Carayaca (Murcia), en 1805; Antonio Martínez Salcedo y Membiela Salcedo y Rico, natural de Madrid, Ministro del Tribunal de Contaduría Mayor, en 1829; José Francisco Martínez de Tineo Escobar Castellanos López de Molina y López de Velasco, natural de Salta (Argentina), Coronel de dragones de milicias de Salta en el Perú, en 1791; Luis Martínez Toledano y García de Torres Fernández Castellanos y León, natural de Madrid, en 1806; Felipe Martínez de Viérgol y del Barrio Saracha y Olivares, natural de Madrid, en 1815, y Fernando y Luis Martínez de Viérgol y Noblet del Barrio y de la Posa, naturales de Madrid, en 1815 y 1814, respectivamente. Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid: Adrián Martínez, vecino de Dobro, de la jurisdicción de la Siete Merindades de Castilla la Vieja (Burgos), en 1734; Adriano Martínez, vecino del Concejo de Riosa (Asturias), en 1752; Agustín Martínez, vecino de Medianas de Bortedo, jurisdicción del valle de Mena, en 1775; Agustín Martínez, vecino de Pedroso, en 1814; Aldonza Martínez, vecina de Cubillas de Nogales, en 1562; Alejandro Martínez, vecino de Barcenaciones, en 1726; Alonso Martínez, vecino de Vozqueimado (Orense), en 1524; Alonso Martínez, vecino de la feligresía de Vozqueimado (Orense), en 1540; Alonso Martínez, vecino de Peñafiel (Burgos), en 1549; Alonso Martínez, vecino de Buitrago (Soria), en 1551; Alonso Martínez, vecino de Villaseco, en 1557; Alonso Martínez, vecino de Tudanca, originario del valle de Reocín (Cantabria), en 1719; Andrés Martínez, vecino de Lences (Burgos), en 1570; Andrés Martínez, vecino de Zuazo (Álava), en 1586; Andrés Martínez, vecino de Felguera (Asturias), en 1753; Andrés Martínez, vecino de Ruiseñada, del valle de Alfoz de Lloredo (Lugo), en 1772; Ángel Martínez, vecino de Quijas (Cantabria), en 1726; Ángel Martínez, vecino de Mazcuerraz, del valle de Cabezón de la Sal (Cantabria), en 1816; Ángel Martínez, vecino de Pinilla, del valle de Cayón (Cantabria), en 1818; Ángel Román Martínez, vecino de Laguna de Cameros (La Rioja), en 1797; Angela Martínez, vecino del valle de Penagos (Cantabria), en 1753; Antonia Martínez, vecina de Viaña, del valle de Cabuémiga (Cantabria), en 1767; Antonio Martínez, vecino de Roa (Burgos), en 1545; Antonio Martínez, vecino de Rágama (Salamanca), en 1549; Antonio Martínez, vecino de Reinosa (Cantabria), en 1604; Antonio Martínez, vecino de Navalcarnero (Madrid), en 1663; Antonio Martínez, vecino de Tudanca y originario del valle de Reocín (Cantabria), en 1719; Antonio Martínez, vecino de Palacios del Sil (León), en 1728; Antonio Martínez, vecino de San Pedro de Hermes, del Concejo de Burón (León), en 1732; Antonio Martínez, vecino de Oviedo (Asturias), en 1743; Antonio Martínez, vecino de Toibaños de Arriba, del valle de Valdelaguna (Burgos), en 1756; Antonio Martínez, vecino de Hazas (Cantabria), en 1765; Antonio Martínez, vecino de Robledo de Caldas (León), en 1768; Antonio Martínez, vecino de Helguera, del valle de Reocín (Cantabria), en 1779; Antonio Martínez, vecino de Valladolid, en 1785; Antonio Martínez, vecino de Santa Cruz de Andino y Cigüenza (Burgos), en 1797; Antonio Martínez, vecino de San Salvador de Collantres, de la jurisdicción de Betanzos (Galicia), en 1804; Asenjo Martínez, vecino de la feligresía de Vozqueimado (Orense), en 1540; Asensio Martínez, vecino de Vozqueimado (Orense), en 1524; Bartolomé Martínez, vecino de Torres, en 1552; Bartolomé Martínez, vecino de Cebollino (Orense), en 1544; Bartolomé Martínez, vecino de Ajamil (La Rioja), en 1550; Bartolomé Martínez, vecino de Ibias (Galicia), en 1582; Bartolomé Martínez, vecino de Muriellos y La Marina, del Concejo de Riosa (Asturias), en 1752; Basilio Martínez, vecino de Ventrosa (La Rioja), en 1825; Benito Martínez, vecino de Reocín (Cantabria), en 1740; Benito Martínez, vecino de Cubillos (Zamora), en 1789; Benito Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1797; Bemardino Martínez, vecino de Cubilla de Nogales, en 1562; Bernardo Martínez, vecino de Oviedo (Asturias), en 1644; Blas Martínez, vecino de Santander (Cantabria), en 1772; Carlos Martínez, vecino del Barrio de Temiño, de la jurisdicción del Río de Ubierna (Burgos), en 1744; Cayetano Martínez, vecino de Alónos (Cantabria), en 1762; Claudio Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Clemente Martínez, vecino de Barros, en 1777; Cosme Martínez, vecino de Espinosa de los Monteros (Burgos), en 1827; Cristóbal Martínez, vecino del Concejo de Uña (Cuenca), en 1538; Cristóbal Martínez, vecino de Buitrago (Soria), en 1551; Cristóbal Martínez, vecino de Alija (León), en 1572; Cristóbal Martínez, vecino de Jubera, en 1577; Cristóbal Martínez, vecino de Castillo Pedroso (Cantabria), en 1773; Dámáso Martínez, vecino de Paladín, en 1801; Diego Martínez, vecino de Astorga (León), en el siglo XVI; Diego Martínez, vecino de la feligresía de Fanoy (Lugo), en 1501; Diego Martínez, vecino de San Vicencio (Orense), en 1505; Diego Martínez, vecino de Medina de Pomar (Burgos), en 1522; Diego Martínez, vecino de Peñaranda (Murcia), en 1538; Diego Martínez, vecino de Bargas (Toledo), en 1589; Diego Martínez, vecino de Retortillo, en 1604; Diego Martínez, vecino de Ambasaguas, de la jurisdicción de Curueño (León), en 1753; Diego Martínez, vecino de Cantabrana (Burgos), en 1756; Diego Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Diego Martínez, vecino de Lezana, del valle de Mena (Burgos), en 1782; Diego Martínez, vecino de Trobajo de Cerecedo (León), en 1815; Domingo Martínez, vecino de Valladolid, en 1656; Domingo Martínez, vecino de Entrambasaguas o Ambasaguas, del valle de Curueño (León), en 1720; Domingo Martínez, vecino de Villargusán, de la jurisdicción de Babia de Yuso (León), en 1726; Domingo Martínez, vecino de Leciñana, del valle de Mena (Burgos), en 1744; Domingo Martínez, vecino de Lorenzana (León), en 1757; Domingo Martínez, vecino de Pravia (Asturias), en 1761; Domingo Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; Domingo Martínez, vecino de Sopeña, en 1766; Domingo Martínez, vecino de Vozqueimado, de la jurisdicción de Queija (Orense), en 1770; Domingo Martínez, vecino de Madrid, en 1770; Domingo Martínez, vecino de Combarro, de la jurisdicción de Cangas de Tineo (Asturias), en 1771; Domingo Martínez, vecino de Cigüenza (Burgos), en 1797; Domingo Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1808; Domingo Martínez, vecino de Suarias, del valle de Peñamellera (Asturias), en 1816; Domingo Martínez, vecino de Moradillo de Sedaño (Burgos), en 1817; Enrique Martínez, vecino de Ribota, del valle de Mena (Burgos), en 1789; Esteban Martínez, vecino de Jijano, del valle de Mena (Burgos), en 1824; Feliciano Martínez, vecino de Torre de Cameros (La Rioja), en 1804; Felipe Martínez, vecino de Puebla de Lillo (León), en 1752; Felipe Martínez, vecino de Santa Cruz de Andino (Burgos), en 1797; Felipe Antonio Martínez, vecino de Santo Domingo de la Calzada y Portilla (La Rioja), en 1717; Félix Martínez, vecino de Leza del Río Leza (La Rioja), en 1756; Félix Martínez, vecino de Quintanaelez (Burgos), en 1829; Fernán Martínez, vecino de Tombrío de Yuso, del Concejo de San Andrés de Espinareda (León), en 1518; Fernán Martínez, vecino de Vozqueimado (Orense), en 1524; Fernando Martínez, vecino de Belmonte (Cuenca), en 1753; Fernando Martínez, vecino de Rasillo y Alónos (Cantabria), en 1762; Fernando Martínez, vecino de Ocejo de la Peña (León), en 1798; Francisco Martínez, vecino de Adanero (Avila), en 1527; Francisco Martínez, vecino de Rágama (Salamanca), en 1549; Francisco Martínez, vecino de Bellver (Lérida), en 1554; Francisco Martínez, vecino de Portillo, en 1555; Francisco Martínez, vecino de Garray, de la jurisdicción de Soria, en 1565; Francisco Martínez, vecino de Sahagún (León), en 1587; Francisco Martínez, vecino de Aguilar de Campóo (Falencia), en 1611; Francisco Martínez, vecino de Ponferrada y Puente de Domingo Fiórez (León), en 1713; Francisco Martínez, vecino de Ogarrio (Cantabria), en 1714; Francisco Martínez, vecino de Somballe, de la jurisdicción de Reinosa (Cantabria), en 1731; Francisco Martínez, vecino de Iruz, del valle de Toranzo (Cantabria), en 1737; Francisco Martínez, vecino de Santiago de Tronceda, de la jurisdicción de Castro Caldelas (Orense), en 1737; Francisco Martínez, vecino de Resconorio (Cantabria), en 1744; Francisco Martínez, vecino de Las Morieras, del Concejo de Somiedo (Asturias), en 1752; Francisco Martínez, vecino de Muriellos y La Marina, del Concejo de Riosa (Asturias), en 1752; Francisco Martínez, vecino de Belmonte (Cuenca), en 1753; Francisco Martínez, vecino de Pamames, en 1753; Francisco Martínez, vecino de Bonilla, del Concejo de Villamor (Cuenca), en 1755; Francisco Martínez, vecino de Toibaños de Arriba, del valle de Valdelaguna (Burgos), en 1756; Francisco Martínez, vecino de Llanes y San Juan de Parnés (Asturias), en 1756; Francisco Martínez, vecino de Grandoso, del valle de Colle (León), en 1759; Francisco Martínez, vecino de Pravia (Asturias), en 1761; Francisco Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; Francisco Martínez, vecino de Viaña, del valle de Cabuérniga (Cantabria), en 1767; Francisco Martínez, vecino de Cubillos (Zamora), en 1789; Francisco Martínez, vecino de Carrasquedo, del valle de Mena (Burgos), en 1767; Francisco Martínez, vecino de Junco, del Concejo de Rivadesella (Asturias), en 1795; Francisco Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1797; Francisco Martínez, vecino de Villaescusa del Butrón (Burgos), en 1798; Francisco Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1800; Francisco Martínez, vecino de la feligresía de Salvador de Lumeares, de la jurisdicción de Castro Caldelas (Orense), en 1802; Francisco Cayetano Martínez, vecino de Santiago de Foz, en 1754; Francisco Cruz Martínez, vecino de Laguna de Cameros (La Rioja), en 1832; Francisco Javier Martínez, vecino de Santander (Cantabria), en 1772; Francisco Ventura Martínez, vecino de Lantueno (Cantabria), en 1760; Frutos Martínez, vecino de Ponferrada (León), en 1815; Gabriel Martínez, vecino de Ornes, del valle de Mena (Burgos), en 1750; Gabriel Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; García Martínez, vecino de Mojados (Valladolid), en 1571; Gaspar Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; Gaspar Martínez, vecino de Almiñe, de la Merindad de Valdivielso (Burgos), en 1774; Genaro Martínez, vecino de Falencia, en 1815; Gonzalo Martínez, vecino de Cordovilla (Córdoba), en 1538; Gonzalo Martínez, vecino de Retortillo (Salamanca), en 1604; Gonzalo Martínez, vecino de Aguilar de Campoó (Palencia), en 1611; Gregorio Martínez, vecino del Concejo de Riosa (Asturias), en 1752; Hernán Martínez, vecino de la feligresía de Vozqueimado (Orense), en 1540; Hilario Martínez, vecino de Barrio de Abajo, del lugar de San Pedro Castañero (León), en 1797; Ignacio Martínez, vecino de Valmadrigal, en 1794; Ildefonso Martínez, vecino de Cigüenza (Burgos), en 1797; Ildefonso Martínez, vecino de Sopeñana, del valle de Mena (Burgos), en 1805; Inocencio Martínez, vecino de Medina de Pomar (Burgos), en 1768; Iñigo Martínez, vecino de Aguas Cándidas (Burgos), en 1756; Isidoro Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1807; Isidro Martínez, vecino de Oviedo (Asturias), en 1752; Isidro Martínez, vecino de Llanes y San Juan de Parres (Asturias), en 1756; Isidro Martínez, vecino de Tremor de Abajo, de la jurisdicción de Bembibre (León), en 1783; Isidro Antonio Martínez, vecino de Santiago, en 1830; Jacinta Martínez, vecina del valle de Penagos (Cantabria), en 1753; Jacinto Martínez, vecino de Palencia, en 1815; Joaquín Martínez, vecino de Viérnoles (Cantabria), en 1761; Joaquín Martínez, vecino de Laguna de Cameros (La Rioja), en 1792; Jorge Martínez, vecino de Alija (León), en 1584; Jorge Martínez, vecino de San Pedro del Monte, de la jurisdicción de Cerezo (Burgos), en 1586; José Martínez, vecino de Ponferrada y Puente de Domingo Fiórez (León), en 1713; José Martínez, vecino de Somballe, de la jurisdicción de Reinosa (Cantabria), en 1731; José Martínez, vecino de Pradilla del Bierzo, en 1740; José Martínez, vecino de San Mateo, del valle de Bueina (Asturias), en 1752; José Martínez, vecino de Candas (Asturias), en 1752; José Martínez, vecino de Rasillo y Aloños (Cantabria), en 1762; José Martínez, vecino de Briñas (La Rioja), en 1763; José Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; José Martínez, vecino de Sopeña y Terán (Cantabria), en 1766; José Martínez, vecino de Viaña, del valle de Cabuérniga (Cantabria), en 1767; José Martínez, vecino de Madrid, en 1770; José Martínez, vecino de Combarro, de la jurisdicción de Cangas de Tineo (Asturias), en 1771; José Martínez, vecino de Alceda, del valle de Toranzo (Cantabria), en 1786; José Martínez, vecino de Cervera de Río Pisuerga (Burgos), en 1797; José Martínez, vecino de Pedraja, de la jurisdicción de Portillo (Valladolid), en 1800; José Martínez, vecino de Vega, en 1825; José Martínez, vecino de Alesanco (La Rioja), en 1831; José Benito Martínez vecino de Padrón (Galicia), en 1801; José Domingo Martínez, vecino de Medianas (Burgos), en 1789; José Isidoro Martínez, vecino de San Román de Cameros (La Rioja), en 1772; José Lucio Martínez, vecino de Arija, de la jurisdicción de Alfoz (Lugo), en 1791; José Manuel Martínez, vecino de Santa María de Tezanos y natural de Barcena (Cantabria), en 1762; José María Martínez, vecino de Laguna, en 1807; José Urbano Martínez, vecino de Talayera y natural de Rabanera (La Rioja), en 1762; Juan Martínez, vecino de Calahorra (La Rioja), en 1513; Juan Martínez, vecino de Tombrio, del Concejo de San Andrés de Espinareda (León), en 1518; Juan Martínez, vecino de Tombrio de Yuso, del Concejo de San Andrés de Espinareda (León), en 1518; Juan Martínez, vecino de Arnedo (La Rioja), en 1524; Juan Martínez, vecino de Barrigas (Burgos), en 1536; Juan Martínez, vecino del Concejo de Uña (Cuenca), en 1538; Juan Martínez, vecino de La Guardia, en 1539; Juan Martínez, vecino de Puente del Arzobispo (Toledo), en 1540; Juan Martínez, vecino de Valladolid, en 1547; Juan Martínez, vecino de Valdaracete (Madrid), en 1549; Juan Martínez, vecino de Buitrago (Soria), en 1551; Juan Martínez, vecino de Bélver (Huesca), en 1554; Juan Martínez, vecino de Sésamo (León), en 1554; Juan Martínez, vecino de Portillo (Valladolid), en 1555; Juan Martínez, vecino de Barniedo (León), en 1555; Juan Martínez, vecino de Sésamo (León), en 1556; Juan Martínez, vecino de Pradoluengo (Burgos), en 1557; Juan Martínez, vecino de Cubillas de Nogales, en 1562; Juan Martínez, vecino de Toro (Zamora), en 1581; Juan Martínez, vecino de Busto, en 1586; Juan Martínez, vecino de Laguardia, Municipio de Oyón (Álava), en 1587; Juan Martínez, vecino de Santovenia (Zamora), en 1586; Juan Martínez, vecino de Retortillo (Salamanca), en 1604; Juan Martínez, vecino de Torre de Cameros (La Rioja), en 1638; Juan Martínez, vecino de Cervilla, en 1640; Juan Martínez, vecino de San Andrés de Rabanedo, de la jurisdicción de León, en 1713; Juan Martínez, vecino de León, en 1715; Juan Martínez, vecino del Concejo de Parres (Asturias), en 1724; Juan Martínez, vecino de Coto de las Arrimadas, en 1745; Juan Martínez, vecino del Concejo de Oviedo (Asturias), en 1751; Juan Martínez, vecino de Salas, en 1572; Juan Martínez, vecino del Concejo de Riosa (Asturias), en 1752; Juan Martínez, vecino del valle de Penagos (Cantabria), en 1753; Juan Martínez, vecino de Toibaños de Arriba, del valle de Valdelaguna, en 1756; Juan Martínez, vecino de Coto de Valdedios (Asturias), en 1762; Juan Martínez, vecino de Medianas de Bortedo, del valle de Mena (Burgos), en 1775; Juan Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Juan Martínez, vecino de Bustos, en 1781; Juan Martínez, vecino de San Miguel de las Dueñas, de la jurisdicción de Ponferrada (León), en 1785; Juan Martínez, vecino de Cigüenza (Burgos), en 1797; Juan Martínez, vecino de Cascallana, en 1804; Juan Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1807; Juan Antonio Martínez, vecino de Treviño, en 1739; Juan Antonio Martínez, vecino de Resconorio (Cantabria), en 1744; Juan Antonio Martínez, vecino de Reinosa (Cantabria), en 1756; Juan Antonio Martínez, vecino de Cádiz y Guriezo (Cantabria), en 1774; Juan Antonio Martínez, vecino de Nuestra Señora de la Vega (Burgos), en 1784; Juan Antonio Martínez, vecino de Casielles, del Concejo de Valdés (Asturias), en 1795; Juan Antonio Martínez, vecino de Ciudad Rodrigo (Salamanca), en 1803; Juan Antonio Martínez, vecino de Faramontaos, de la jurisdicción de Ginzo de Limia (Orense), en 1817; Juan José Martínez, vecino de Cilleros, en 1779; Juan Manuel Martínez, vecino de Rabanera de Cameros (La Rioja), en 1807; Juan Marcial Martínez, vecino de Ocón, en 1782; Juan Marcial Martínez, como marido de María García Várela, vecinos de Santa María del Temple (Galicia), en 1734; Juana Martínez, mujer de Jacinto Gutiérrez, vecinos de Santillana y Cádiz, en 1715; Julián Martínez, vecino de Madrid, en 1750; Lope Martínez, vecino de Retortillo, en 1604; Lorenzo Martínez, vecino de San Mateo (Cantabria), en 1777; Lorenzo Martínez, vecino de Madrid y Quitecedo, en 1806; Lorenzo Martínez, vecino de San Román, de la jurisdicción de Bembibre (León), en 1807; Lorenzo María Martínez, vecino de Torre de Cameros (La Rioja), en 1796; Lorenzo Santiago Martínez, vecino de Soto, en 1743; Lucas Martínez, vecino de Valdaracete (Madrid), en 1549; Lucas Martínez, vecino de Sésamo (León), en 1554; Lucas Martínez, vecino de Sésamo, en 1556; Lucas Martínez, vecino de Ocejo de la Peña (León), en 1798; Luis Martínez, vecino de Arévalo (Avila), en 1580; Macías Martínez, vecino de Cubilla de Nogales, en 1562; Magdalena Martínez, vecina de Cubilla de Nogales, en 1562; Manuel Martínez, vecino de Santa María de Azones, de la jurisdicción de Ginzo de Limia (Orense), en 1736; Manuel Martínez, vecino de Madrid, en 1750; Manuel Martínez, vecino de San Justo, del Concejo de Villaviciosa (Asturias), en 1754; Manuel Martínez, vecino de Lantueno (Cantabria), en 1760; Manuel Martínez, vecino de Talayera y natural de Rabanera (La Rioja), en 1762; Manuel Martínez, vecino de Terán (Cantabria), en 1766; Manuel Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; Manuel Martínez, vecino de Puebla de Lillo (León), en 1766; Manuel Martínez, vecino de Paradela, del Concejo de Ribas del Sil de Abajo (Lugo), en 1767; Manuel Martínez, vecino de Bonella, del Concejo de Villamor de Riello (León), en 1774; Manuel Martínez, vecino de Cádiz y Guriezo (Cantabria), en 1774; Manuel Martínez, vecino de Valles, en 1779; Manuel Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Manuel Martínez, vecino de Pesquera, Montañas de Santander, en 1802; Manuel Martínez, vecino de Espinosa de la Ribera (León), en 1807; Manuel Martínez, vecino de Logroño (La Rioja), en 1807; Manuel Martínez, vecino de Barbadillo de los Herreros (Burgos), en 1815; Manuel Martínez, vecino de Amio (La Coruña), en 1828; Manuel Venancio Martínez, vecino de Torre de Cameros (La Rioja), en 1804; Manuela Martínez, vecina de Madrid, en 1750; Marcos Martínez, vecino de Pancorbo (Burgos), en 1779; Marcos Martínez, vecino de Montenegro, en 1781; Marcos Martínez, vecino de Barcena de Pie de Concha (Cantabria), en 1814; Marcos Manuel Martínez, vecino de Setienes (Asturias), en 1755; María Martínez, vecina de Viaña, del valle de Cabuérniga (Cantabria), en 1767; Martín Martínez, vecino de Pinillos, en 1550; Martín Martínez, vecino de Oyón (Álava), en 1565; Martín Martínez, vecino de Jalón, en 1616; Mateo Martínez, vecino de Villiguer (León), en 1562; Mateo Martínez, vecino de San Andrés de Rabanedo, de la jurisdicción de León, en 1713; Mateo Martínez, vecino de Medianas de Bortedo, de la jurisdicción del valle de Mena (Burgos), en 1775; Mateo Martínez, vecino de Ribota, del valle de Mena (Burgos), en 1789; Mateo Martínez, vecino de Madrid y Quitecedo, en 1806; Matías Martínez, vecino de Ajamil (La Rioja), en 1764; Matías Martínez, vecino de Fuenmayor (La Rioja), en 1815; Melchor Martínez, vecino de Gete, del Concejo de Mediana de Arguello (León), en 1815; Micaela Martínez, vecina de Viaña, del valle de Cabuérniga (Cantabria), en 1767; Miguel Martínez, vecino de Ibias, en 1582; Miguel Martínez, vecino de Llamás de la Ribera (León), en 1714; Miguel Martínez, vecino de Somballe, de la jurisdicción de Reinosa (Cantabria), en 1731; Miguel Martínez, vecino de Solórzano (Cantabria), en 1748; Miguel Martínez, vecino de Ruiloba (Cantabria), en 1763; Miguel Martínez, vecino de Villacastín (Segóvía), en 1815; Millán Martínez, vecino de Quintanilla del Monte (León), en 1728; Nicolás Martínez, vecino de Santecilla, del valle de Mena (Burgos), en 1799; Pablo Martínez, vecino de San Martín de Relloso, en 1780; Pascual Martínez, vecino de Castrovega (León), en 1794; Pascual Martínez, vecino de Madrid y Quitecedo, en 1806; Patricio Martínez, vecino de Castresana, del Corregimiento de Villarcayo (Burgos), en 1792; Pedro Martínez, vecino de Medina de Pomar (Burgos), en 1522; Pedro Martínez, vecino de Vivero, en 1537; Pedro Martínez, vecino de La Guardia, en 1539; Pedro Martínez, vecino de Santa Cecilia, en 1543; Pedro Martínez, vecino de Cebollino (Orense), en 1544; Pedro Martínez, vecino de Santa María de la Antigua, en 1549; Pedro Martínez, vecino de La Bañeza (León), en 1570; Pedro Martínez, vecino de Renedo, en 1572; Pedro Martínez, vecino de Lences (Burgos), en 1572; Pedro Martínez, vecino de Fresno de la Val duerna (León), en 1585; Pedro Martínez, vecino de Nava del Rey (Valladolid), en 1587; Pedro Martínez, vecino de La Losilla y San Adrián, en 1597; Pedro Martínez, vecino de Magaz, en 1603; Pedro Martínez, vecino de Las Navas, de la jurisdicción de Buitrago (Madrid), en 1623; Pedro Martínez, vecino de Puerto de Santoña (Cantabria), en 1753; Pedro Martínez, vecino de Quintana María (Burgos), en 1764; Pedro Martínez, vecino de Tama, del Concejo de Caso (Asturias), en 1765; Pedro Martínez, vecino de Medina de Pomar (Burgos), en 1773; Pedro Martínez, vecino de Banella, del Concejo de Villamor de Riello, en 1774; Pedro Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Pedro Martínez, vecino de Alesanco (La Rioja), en 1831; Pedro Antonio Martínez, vecino de Vitoria (Alava), en 1777; Pedro Faustino Martínez, vecino de Torrecilla de Cameros (La Rioja), en 1807; Pedro José Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Pedro Martín Martínez, vecino de Serón, en 1781; Policarpo Martínez, vecino de Nuestra Señora de la Vega (Burgos), en 1784; Raimundo Martínez, vecino de Nájera (La Rioja), en 1806; Ramón Gregorio Martínez, vecino de Pedrosa de Valdelucio (Burgos), en 1789; Remigio Martínez, vecino de Quintanaelez (Burgos), en 1829; Rodrigo Martínez, vecino de Fuentecalada, en 1549; Roque Martínez, vecino de Carriazo y natural de Santibáñez del valle de Carriedo (Cantabria), en 1736; Rui Martínez, vecino de Lastras, en 1536; Rui Martínez, vecino de San Miguel de Reinante, en 1542; Santiago Martínez, vecino de San Pedro de Boñar (León), en 1552; Santiago Martínez, vecino de Ponferrada y Puente de Domingo Fiórez (León), en 1713; Santiago Martínez, vecino de San Martín de Rojo, del valle de Manzanedo (Burgos), en 1742; Sebastián Martínez, vecino de Melgar de Yuso (Palencia), en 1548; Sebastián Martínez, vecino de Nominchal, en 1563; Sebastián Martínez, vecino de Navaridas (Álava), en 1575-1581; Sebastián Martínez, vecino de Soto, de la Hermandad de Campóo y jurisdicción de Reinosa (Cantabria), en 1726; Sebastián Martínez, vecino de Aés (Cantabria), en 1773; Silvestre Martínez, vecino de Tudanca y originario del valle de Reocín (Cantabria), en 1719; Teresa Martínez, vecina de Madrid, en 1750; Timoteo Martínez, vecino de Boecillo (Valladolid), en 1815; Tomás Martínez, vecino de Ponferrada y Puente de Domingo Fiórez (León), en 1713; Tomás Martínez, vecino de Santa María de Arzones, de la jurisdicción de Ginzo de Limia (Orense), en 1736; Tomás Martínez, vecino de Santa Gadea (Burgos), en 1738; Tomás Martínez, vecino de Bembibre (León), en 1767; Tomás Martínez, vecino de Guriezo (Cantabria), en 1774; Tomás Martínez, vecino de Bascuñuelos (Burgos), en 1777; Tomás Martínez, vecino de Montenegro, en 1780; Tomás Martínez, vecino de Villaescusa del Butrón (Burgos), en 1798; Tomás Martínez, vecino de La Bañeza (León), en 1798; Tomás Martínez, vecino de Río Quintanilla (Burgos), en 1814; Tomás Martínez, vecino de Jijano, del valle de Mena (Burgos), en 1824; Toribio Martínez, vecino de Valladolid, en 1656; Toribio Martínez, vecino de Tudanca y originario del valle de Reocín (Cantabria), en 1719; Toribio Martínez, vecino de Llanes y San Juan de Parres (Asturias), en 1756; Valentín Martínez, vecino de Madrid y Quitecedo, en 1806; Ventura Martínez, vecino de la parroquia de Pravia (Asturias), en 1761; Vicente Martínez, vecino de El Condado, en 1753; Vicente Martínez, vecino de Santibáñez de la Lomba (León), en 1801; Vicente Martínez, vecino de Gallinero, en 1817, y Vicente Martínez, vecino de Veneros, en 1826. Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Granada: Alonso Martínez y Juan González, hermanos, vecinos de Almedina (Ciudad Real), en 1554; Antonio Martínez, vecino de Saelices (Cuenca), en 1560; Damián Martínez, vecino de Guadix (Granada), en 1737; Diego y Joaquín Martínez, vecinos de Canjáyar (Almería), en 1786; Diego Martínez y hermanos, vecinos de Huete (Cuenca), en 1567; Diego Martínez, vecino de Pulianillas (Granada), en 1776; Diego Martínez, vecino de Torrubia (Cuenca), en 1562; Diego Martínez, vecino de Villanueva de Alcaraz, en 1547; Diego Antonio Martínez, vecino de Víznar (Granada), en 1773; Dionisio y Melchor Martínez, vecinos del Concejo de Huéneja (Granada); Domingo Martínez, vecino de Jun (Granada), en 1775-1777; Faustino Martínez, vecino de Pinos Puente (Granada), en 1772; Francisco, Juan, Pedro y Cristóbal Martínez, vecinos de Torrox (Málaga), en 1782; Francisco Martínez, vecino de Jerez (Badajoz), en 1569; Francisco, Antonio y Mateo Martínez, vecinos de Canjáyar (Almería), en 1786; Francisco Martínez, vecino de Guadalcanal (Sevilla), en 1713-1714; Francisco Miguel Martínez, vecino de Villaverde, en 1777; Inés Martínez, vecina de Santa Cruz de la Zarza (Toledo), en 1567; José Felipe Martínez, vecino de Dos Hermanas (Sevilla), a petición de su mujer Ana Josefa Marín y Príncipe, en 1713; José Martínez y Antonio Marín, vecinos de Arahal (Sevilla), en 1782; José y Tomás Martínez, vecinos de Pinos Puente (Granada), en 1777; José Ventura Martínez, vecino de Valdepeñas, en 1815; Juan y Gerónimo Martínez, vecino de Víznar (Granada), en 1773; Juana Martínez e Inés Díaz de Bustos, viudas de Hernando y Gaspar Salcedo y vecinas de Belinchón (Cuenca), en 1564; Juana Martínez y sus hijos Juan, José y María Quijada, vecinos de Corral de Caracuel, en 1530; Leandro Martínez, vecino de Pulianillas (Granada), en 1779; Luis Martínez, vecino de Arahal (Sevilla), en 1792; Luis Martínez, vecino de Don Benito, en 1537-1568; Luis Martínez, vecino de la ciudad de Córdoba; María Martínez y Petronila de Bargas, viudas de Juan y José Villasiervos, vecinos de Utrera (Sevilla), en 1778-1787; Miguel y Francisco Martínez, vecinos de Canjáyar y Ohanes (Almería), en 1786; Silverio y Gabriel Martínez, vecinos de Leganiel (Cuenca), en 1831; Tomás José Martínez, vecino de Pinos Puente (Granada), en 1777; Úrsula Martínez, viuda de Pedro Cabellos, e hijos, vecinos de Montiel (Ciudad Real), en 1589.
Escudos de Armas del apellido:
Los de Galicia usan: Escudo partido: 1°, en campo de plata, tres flores de lis de gules, puestas en palo, y 2°, en campo de sable, dos fajas de plata. (Escudo 23.) Otros de Galicia: En campo de sinople, una cruz potenzada de gules. Los de Lugo: En campo de azur, tres anzuelos de plata, puestos en faja. Los radicados en Ginzo de Limia (Orense) y extendidos a Orense y Lugo: En campo de azur, siete cuñas de oro, puestas cuatro y tres, en dos fajas. Los Martínez, de Vozqueimado (Orense), tienen: Escudo cuartelado: 1° y 4°, en campo de plata, un león rampante de gules; 2°, en campo de azur, un castillo de oro, y 3°, en campo de oro, dos espadas contrapuestas de sable. Los de Asturias, según Juan Baños de Velasco: En campo de azur, un castillo de oro, y delante de la puerta un lobo pasante, de su color natural, lampasado de gules. (Escudo 24.) Pedro Moróte confirma éstas armas como propias de los Martínez asturianos, y añade que así las usaron los Martínez, de Murcia, por descender de aquéllos. También están confirmadas esas mismas armas como pertenecientes a los Martínez, de Asturias, en una ejecutoria impresa, expedida el 21 de Diciembre de 1707, por el Cronista y Rey de Armas don Alfonso de Guerra y Villegas, a favor de don Antonio Lanza Trelles. Otros, también asturianos y enlazados con los de Buergo usan: Escudo cortado: 1°, en campo de azur, un castillo de plata, y 2°, en campo de oro, un cuervo pasante de sable. Bordura general de plata, con ocho estrellas de azur. Los de los Concejos de Allande y Cangas de Narcea, radicados en Santa Comba (Asturias), traen: En campo de azur, un castillo de oro. Bordura de plata, con ocho panelas de gules. Los de Vega de Pope y Vega de Perpera, del Concejo de Cangas de Narcea (Asturias), usan: Un pino sobre una terrasa, a cuyo tronco está atado un león con cadena, y tres flores de lis, una sobre el árbol y otra a cada flanco; en jefe, una luna figurada a la diestra, y un sol también figurando a la siniestra. Otros de Asturias traen: En campo de sinople, una rueda de oro. La casa de la anteiglesia de Murelaga, en Vizcaya: En campo de azur, una M gótica de oro. En la Montaña de Santander usaron algunos: En campo de azur, un castillo de oro, aclarado de gules. (Escudo 25.) Otros, en la misma montaña santanderina, en la Junta de Parayas: En campo de azur, un castillo de plata, aclarado de gules, y un lobo de sable como queriendo entrar por la puerta. Todo sobre ondas de agua de azur y plata. Los Martínez de la también villa montañesa de Término: En campo de plata, una cruz de gules como la de Calatrava, surmontada de una estrella grande del mismo color. Otros, en la Merindad de Trasmiera: En campo de azur, un castillo de plata, y al pie un cuervo de sable. Vilar describe este mismo escudo añadiéndole los siguientes detalles: En campo de gules, una torre de plata, sobre ondas de agua de azur y plata, y en ellas un cuervo de sable, en actitud de emprender el vuelo hacia el castillo. Bordura de azur, con ocho estrellas de oro. La casa burgalesa de Aguas Cándidas: En campo de azur, un castillo de plata, y un lebrel manchado de plata y sable, queriendo entrar por la puerta. Al lado izquierdo del castillo, un árbol de sinople. Los Martínez, de León: En campo de gules, un león rampante de oro. Bordura de azur, con ocho flores de lis de oro. (Escudo 26.) Otros de León usan: En campo de plata, tres leones de púrpura, bien ordenados. Estas mismas armas usan los originarios de San Miguel de Esla (León), radicados en Santa Colomba de las Carabias (Zamora) y Madrid. Otros de León: En campo de sinople, una cruz floreteada de oro. Los originarios de Espinosa de la Ribera (León) y radicados en León, Zamora y Madrid usan: Escudo partido: 1°, en campo de gules, siete bezantes de oro, puestos dos, dos, dos y uno, y 2°, en campo de oro, un león de púrpura, rampante, linguado y uñado de gules y coronado de oro. Los radicados en Palacios de la Valduema (León): En campo de oro, un aspa de gules, resaltada de una espada de plata. Los de la villa de Valtierra, originarios de Marcilla (Navarra), traen: Escudo jaquelado de plata y sable. Bordura con tres flores de lis, puestas dos en jefe y una en punta. Las casas de las villas navarras de Carear y Marcilla, y los de Ariza (Zaragoza) y algunos de Aragón, usan: En campo de gules, una cruz llana de oro, que llena todo el escudo, cargada de cinco lobos de sable, lampasados de gules. (Escudo 27.) Otros, también de Navarra: En campo de azur, un losanje de oro, cargado de un castillo de gules y acompañado de cuatro estrellas de oro, una en cada ángulo. Los Martínez de la ciudad de Jaca: En campo de gules, un castillo de plata. Bordura cosida, de azur, con ocho estrellas de oro. (Escudo 28.) Otros, también en Aragón: En campo de azur, un castillo de oro, acompañado de ocho panelas de gules (sic). Otros de Aragón: En campo de plata, dos calderas de sable, puestas en palo. Ciprés dice que los Martínez de Jaca usaron también: En campo de plata, un león rampante de gules, lampasado de oro y uñado de sable. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro. Los originarios de Briones (La Rioja) y radicados en Madrid y Sevilla: En campo de oro, una casa en su color, surmontada de una espada de gules. Los originarios de Tormantos y radicados en Logroño (La Rioja) y Zaragoza traen: En campo de plata, dos tigres al natural, empinados y afrontados. Jefe de gules, con un aspa de plata. Los de Castilla, según Julio de Atienza, traen: En campo de azur, un castillo de plata, aclarado de gules, puesto sobre ondas de agua de azur y plata, y un ciervo al natural, en actitud de entrar por la puerta del castillo. Los de Segovia y otros de Castilla, según Julio de Atienza, traen: En campo de azur, un castillo de plata, y a su pie, un ciervo de sable. Los de Salamanca: En campo de plata, una torre de sinople, saliendo de su puerta una banda de oro, perfilada de azur. Los de Guadalajara: Escudo partido: 1°, en campo de plata, una alabarda de sable, y 2°, en campo de oro, un árbol de sinople, y bordura para este cuartel, en oro, con ocho aspas de gules. Los originarios de Terminen (Burgos): En campo de sinople, un castillo de plata, almenado, mazonado de sable y aclarado de gules. Los originarios de Lastras de las Heras, de la Junta de Traslaloma (Burgos), radicados en Tabliega (Burgos), Cuba y Bethesda (Maryland-Estados Unidos): En campo de plata, una barra de sinople, engolada en cabezas de dragantes de oro, acompañada en lo alto de tres cruces de gules, bien ordenadas, y en lo bajo de una caldera de sable, con un lobo del mismo color, alzado sobre ella. Los originarios de Burgos, pasados a Bolivia: En campo de plata, cinco armiños de sable, puestos en aspa. Los radicados en Espinosa de los Monteros (Burgos): En campo de gules, dos lanzas de oro, puestas en los flancos. Escusón de plata, con una corona real de oro. Los radicados en Montevite (Álava): En campo de plata, un cristo de gules, goteando sangre. Los de Cuenca: En campo de gules, una torre de plata, almenada, mazonada y donjonada, sumada de un brazo armado de una espada. Los originarios de Barajas de Meló (Cuenca): Escudo partido: 1°, en campo de gules, una cruz hueca y flordelisada de oro, y 2°, en campo de oro, una torre de piedra sobre ondas de agua de azur y plata, acompañada de cinco ñores de lis de azur, dos a cada lado de la torre y una encima. Los radicados en Almería: En campo de oro, un brazo de azur, saliendo del flanco siniestro, con una maza en la mano y otro brazo de gules, saliendo por el diestro con una espada. Los originarios de Lillo traen: En campo de sinople, una torre desmochada de oro y tumbado a su puerta y con una lanza clavada en el pecho un guerrero de plata. Los originarios de San Julián de Cela: En campo de plata, una corcesca de azur. Francisco Piferrer da, como propio de los Martínez, sin decir cuales, estas otras: Escudo tajado por una banda de sinople engolada en cabezas de dragones de oro; lo alto, de plata, con tres cruces llanas de gules, en triángulo, y lo bajo, también de plata, con una caldera de sable, y empinante a ella, un lobo del mismo color. El mismo autor añade que unos Martínez que entroncaron con los Doncel, usaron: De oro, con un árbol de sinople, frutado de plata. Bordura de azur, con ocho estrellas de plata. Otros, según Juan Baños de Velasco: Escudo cuartelado: 1° y 4°, en campo de plata, tres panelas de azur, puestas en triángulo, y 2° y 3°, en campo de oro, dos barras (deben ser bandas) de azur. Los descendientes de José Martínez Tanaquero traen: En campo de gules, una barra de oro, cargada de trece cañones de sable. Los Martínez, de Portugal, traen: En campo de plata, cinco escudetes de azur cargados cada uno de ellos de cinco bezantes de plata. Los de Argentina: En plata, un sauce de sinople, y dos lobos pasantes a su pie. Los de Cuba: En campo de oro, tres sierpes de sinople, puestas en banda. Los de Filipinas: Escudo fajado de oro y gules. Bordura de oro, con ocho aspas de gules. Otros: En campo de oro, un león rampante de gules, y brochante sobre él, un; banda de plata, cargada de tres estrellas de oro. Bordura de azur. Otros: En campo de plata, dos onzas de oro, puestas en palo. Otros: En campo de azur, un castillo de oro, y brochante sobre él, una banda de gules. Los Martínez Feijoo usaron su blasón propio consistente en un escudo partido, cuya 1.ª partición es un ajedrezado; la 2.ª partición las Armas de los Feijoo. Los Martínez Salazar traían: Escudo partido; 1.ª partición, de plata, con un árbol de sinople y dos lobos, de sable, pasantes al pie del tronco, cebados de corderos blancos; y 2.ª partición, de gules, con trece estrellas de oro, puestas 3, 3, 3, 3 y l en punta.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La púrpura se traduce por dignidad, soberanía, grandeza y poder. Los que traen estas armas quedan obligados a socorrer a los eclesiásticos y los religisos. La púrpura representa la amatista; su signo, el de Júpiter; su elemento, el aire; su día de la semana, el jueves; los meses, febrero y noviembre; el metal, el estaño; la planta, la sabina y su flor, el lirio; y en lo que se refiere al Zodiaco, se añade al planeta Júpiter, los signos de Sagitario y Piscis. Su animal es el león y de los peces, la ballena. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La alabarda es símbolo de fortaleza unida a la prudencia. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dio motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragón, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La cruz floreteada se puso en memoria de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212. El cuervo, en heráldica, simboliza "el espíritu audaz y animoso a la vista de poderosos contrarios, arriesgándose en defensa de aquellos a quienes se deben beneficios". El cañón es símbolo del valor militar. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El ciervo simboliza ánimo esforzado, que saca y recobra energías aun en las ocasiones más adversas. Representa al soldado experimentado y prudente que aguarda cautamente la llegada de sus adversarios.
