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El solar primitivo debió estar en el lugar de Lauces (Ayuntamiento de Pol y partido judicial de Lugo). Casa muy importante de los Luaces fue la de la ciudad de Mondoñedo, donde campean muy repetidos los emblemas heráldicos de esta familia señorial gallega en diferentes labras heráldicas de sus distintos moradores, particularmente de D. Luis de Luaces, de 1554. Otras casa levantaron los Luaces en Labrada (Ayuntamiento de Abadín en el partido judicial de Mondoñedo); la de la ciudad de Santiago, hoy de la propiedad del Marqués de Aranda y Señor de Rubianes, de principios del XV, situada en la calle de Casa Reales, frente a la capilla de las Animás, cerca del palacio de los Condes de Amarante, edificado en la rúa de la Algalia de Abajo, en terrenos que pertenecieron a los Luaces santiagueses (V. NEIRA, Señores dc Oca); la casa de Caraño, de los ROIS, estuvo por algún tiempo en el dominio de ]os Luace... Otras casas fueron las del pazo de Lestrove, la Casa Grande de la villa de Muros, etc. Hemos visto sus escudos también en el pazo de Cotón, de la villa de Negreira; en Vivero; en el pazo de Bergondo (Noya); en la capilla de la iglesia parroquial de Ginzo de Limia (Orense); en una antesala de la sala capitular de la catedral de Palencia (la de los maravillosos tapices regalados por Fonseca) de un Luaces, obispo de Palencia, etc. El Catálogo de Basanta nos ofrece luchando por el reconocimiento de su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid a: Angela y Juana de Loaces, de San Martiño de Corbelle (Ayuntamiento de Pastoriza, partido judicial de Mondoñedo), cn 1784; a D. Diego de Loaces, de Mondoñedo, en 1628; a D. Pedro de Loaces, de Cabanillas (partido judicial de Ponferrada), en 1541; a D. Juan de Luaces, de Mondoñedo, en 1540; a D. Luis Antonio de Luaces, de Mondoñedo, en 1628; a D. Manuel Francisco de Luaces, de San Esteban de Aveleira (?), en 1783; a D. Pedro de Luaces, de Santiago de Compostela, en 1580; a D. Pedro de Luaces, de Villafelle (?), en la antigua jurisdicción de Santiago de Compostela, en 1580; a D. Luis Antonio de Luaces Castro Somoza, de Mondoñedo, en 1613. Ya en 27-IV-1510, la Real Chancillería había expedido una ejecutoria reconociendo la hidalguía de esta familia, cuyos componentes ostentaron cargos que en otros tiempos exigían condición hidalga; y tuvieron enterramientos en iglesias, como los de Santiago, después señores jurisdiccionales de Oca, con sepultura propia en una capilla de su propiedad, en la iglesia de la virgen del Camino, con estatua orante de Don Gonzalo de Luaces. Otros de Mondoñedo, como D. Francisco Antonio de Luaces Somoza, lo mismo que sus padres D. Luis y Dª. Mariana de Montenegro. fueron enterrados en la catedral mindoniense, frente al altar de Ntra. Sra. La Grande, también llamada la Inglesa. En Santiago se repitió mucho el nombre de los Gonzalo de Luaces, que fue nombre también de un célebre bordador compostelano, que pasa por autor de las capas pluviales del siglo XVI atribuidas a Santa Isabel.Casa de Mondoñedo D. JUAN GARCÍA DE LUACES, de Lugo, a quien Sancho IV, el Bravo, en virtud de los méritos contraídos en la toma de Tarifa, había librado privilegio de hidalguía el 22-V-1293. De éste se llamaron descendientes los dueños y señores de la casa de Mondoñedo: D. JUAN (o PERO) DE LUACES, de la casa de Labrada, y procurador general del consejo mindoniense por 1491, casó con Dª. María Yáñez y fueron vecinos de la feligresía de Labrada; tuvo por hijo a D. DIEGO DE LUACES, natural de La.brada; casó con Dª. María Mayor Alonso; vecinos de Labrada (feligresía de San Pedro; Casa de Otero de Labrada); tuvo por hijo a 1. D. Juan de Luaces, vecino de Villamayor de Mondoñedo, que ganó ejecutoria de nobleza en la Real Chancillería de Valladolid, a 27-IV-1510 (477). 2. D. García de Luaces, que sigue la línea D. GARCÍA DE LUACES fue regidor de Mondoñedo y casó con Dª. Aldara Gómez Aguiar; tuvo por hijo a D. LUIS DE LUACES Y LABRADA, señor de Abadín y Lagoa de Montes de Meda, regidor de Mondoñedo; aparece asistiendo a una reunión del concejo mindoniense en 1585, y en 1558 era el regidor más antiguo. Construyó la alameda de los Remedios, en Mondoñedo, y celebró la primera fiesta del árbol, con tal motivo, de que hay noticia en España; casó con Dª. Leonor de Estoa y Miranda (V. ESTÚA). Ambos esposos, en 2-XI-1581; fundaron un vínculo muy importante: casa donde vivía el matrimonio en Mondoñedo; torre y coto de Abadín; pazo y coto de Lagoa, etc., etc. Don Luis falleció en 1601. Heredó el vínculo su hijo D. ÁLVARO DE LUACES ESTÚA Y LABRADA, que casó con Dª. Catarina Niño de Castro y tuvo por hijo a 1. D. Diego de Luaces Estúa y Labrada, que sigue la línea 2. D. Juan de Luaces Estúa y Labrada. 3. Dª. Ana de Losada. 4. D. Antonio (o Luis Antonio) de Luaces, capitán, Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 1628. Este y Diego eran vecinos de Mondoñedo. D. DIEGO DE LUACES ESTUA Y LABRADA, capitán, casó con Dª. Beatriz de Barrientos y Cueto (hija de D. Juan Barrientos y Cueto y de Dª. Juana M.ª Sánchez, vecinos de Salamanca); tuvo por hijo a 1. D. Jacinto de Luaces Estúa y Labrada, que sigue la línea 2. D. Francisco. 3. D. Juan. 4. D. Luis. Siendo soltero D. Diego tuvo un hijo natural, Don Diego de Luaces, al que profesaba gran cariño, y que falleció en 1630. D. JACINTO DE LUACES ESTÚA Y LABRADA, casó con Dª. Magdalena de Cancio de segundas nupcias; tuvo por hijo, entre otros a D. LUIS DE LUACES Y SOMOZA, que casó dos veces: la 1.ª con Dª. Mariana de Montenegro (hija de D. Antonio Montenegro Ribadeneira, vecino de la jurisdicción de Villalba); y de segundas con Dª. María Luases Navarro y Gante (hija de D. Antonio Ramos y de Dª. Isabel Navarro Gante; nieta de D. Bartolomé Luaces y de Dª. Teresa Ramos de Villar, natural de San Mamed de Fojos, en el arzobispado de Santiago); fue regidor del concejo de Mondoñedo por 1658. Don Luis fue llamado por carta especial a las guerras con Portugal, peleando valerosamente en ellas; otorgó su testamento el 19-XI-1665; fue muy espléndido y muy patriota; testó por segunda vez el 17-IX-1718; y tuvo por hijo de Dª. María, entre otros, a D. FRANCISCO ANTONIO DE LUACES SOMOZA, sucesor en el vínculo de sus mayores y piadoso como todos sus antepasados, amigo y protector del convento de San Pedro de Alcántara, de Mondoñedo; regidor partido judicial del concejo mindoniense y gentilhombre de boca de S. M.; casó con Dª. Josefa Ron de Presno (hija de D. Gaspar de Presno y de Dª. Florencia Pardo Vaamonde, vecinos de Ribadeo). Doña Florencia, suegra de D. Francisco Antonio, era hija del capitán Pedro Fernández de Vaamonde y Saavedra, regidor mindoniense, señor del coto de Otero, hijo del capitán Pedro Fernández de Vaamonde y Cabarcos, que sirvió más de 32 años seguidos en Flandes, Nápoles, Milán y Portugal; y biznieto de Matias López de Vaamonde, que vivía por 1619, casó con Dª. María de Sarmiento, señora del solar de los Sarmiento, del coto de Otero. Don Francisco Antonio y su esposa eran vecinos de Mondoñedo por 1773 y tuvo por hijo a los siguientes (aparecen colocados primero los varones, después las hembras) : 1. D. Luis José de Luaces y Somoza, que sigue la línea 2. D. Francisco Javier, canónigo de Mondoñedo. 3. D. Juan, canónigo de Oviedo. 4. D. José Cayetano del Carmen, colegial. mayor de Sta. Cruz, doctor y en 1756 penitenciario de Valladolid y catedrático de su universidad; en 1765 obispo de Palencia. 5. D. Andrés, falleció niño. 6. Dª. María Agustina y 7. Dª. María Luisa, monja de la Concepción, de Mondoñedo. 8. Dª. Josefa Ignacia, monja de la Concepción, en Vivero. 9. Dª. Rosa Agustín, que casó con Castro, capitán de Dragones. 10. Dª. Jerónima, que casó con D. Cayetano Valcarce. 11. Dª. María Teresa, que casó con D. Antonio de Granda y Villar. Don Francisco Antonio testó el 1-XI-1756 y falleció el 26 del mismo mes. D. LUIS JOSÉ DE LUACES Y SOMOZA fue alcalde orden de Mondoñedo; casó 1.º con Dª. María Agustina Bermúdez y Pardiñas, de la que tuvo a 1. Dª. María Josefa Bermúdez y Luaces, que casó con D. Juan Jacinto Varela y Gayoso (V. VARELA). De segundas nupcias casó con Dª. Micaela de Cancio, que le hizo padre de 2. D. Vicente. 3. D. Manuel de Luaces, que sigue la línea 4. Dª. María Sebastiana. 5. Dª. Vicenta. D. MANUEL DE LUACES, casó con Dª. Rafaela de Presno Parga Fuentes y Donlebún, estaba viudo por 1791, en que otorgó su testamento, declarando heredero a su hijo único. D. JOSÉ MARIA DEL CARMEN LUACES Y PRESNO, vecino de Mondoñedo y una de las figuras más sobresalientes de su época en dicha ciudad, de la que fue regidor; fue caballero maestrante de Ronda; de la Orden de Carlos III; condecorado con la espuela dorada, por el Papa, etcétera; señor jurisdiccional y dueño de las casas de Luaces, de Mondoñedo, de la torre solar de Abadín y Lagoa y bienes a ellas anexos; por su madre poseía casas solares en Ribadeo (una correspondiente al vínculo de los PRESNO, y otra, llamada de la Aduana, al fundado por Pedro González Villagormaz); también por parte de su madre era dueño de la casa principal de San Esteban de Piantón (en Asturias); de las de Tras do Río (feligresía de San Claudio, en Sta. Marta de Ortigueira) y de la torre de Outeiro, en San Fiz. Fue conservador de la cofradía del Carmen, de Mondoñedo; alcalde por esta ciudad en 1822; devotísimo de la Virgen de los Remedios, dejó en su testamento, del 11 -XII-1830, valiosas alhajas para su santuario mindoniense; falleció soltero el mismo día en que otorgó testamento, disponiendo le enterrasen en la «capilla que tengo frente a mi casa» (la de la Peña de Francia), todo lo cual se cumplió puntualísimamente.Los del Pazo de Lestrove D. BERNARDO DE LUACES, viudo de Dª. Carolina Fernández de Cervela, en el año de 1580, y a 15 días del mes de abril, fundó un vínculo, ante el escribano de Santiago, D. Domingo Cabaleiro, reservándose el usufructo y designando primer sucesor a su hijo (de su primer matrimonio con Dª. Carolina Fernández de Cervela), que era su primogénito, D. Jácome de Luaces y Fernández de Cervela. Este D. Bemardo también es llamado en las escrituras Don Bernardo de Luaces y Bolaño.   D. JÁCOME DE LUACES Y FERNÁNDEZ DE CERVELA fue regidor de la ciudad de Santiago; compró a D. Rodrigo Suárez de Reino, canónigo que había sido de la iglesia de Iria Flavia, la finca que se llama :"Pazo de Lestrove", en el Ayuntamiento de Dodro, con su capilla (que ya no existe), muy cerca de la villa del Padrón. Fundó D. Jácome un mayorazgo en 1614, en el cual incluyó, entre otros bienes, la finca de la Torre, sita en el referido lugar de Lestrove, en la cual puso dos escudos, lo mismo que en la desaparecida capilla. Habiendo falleció sin descendencia, heredó sus bienes y derechos su hermano D. BERNARDO DE LUACES, oidor, que casó con Dª. Catalina de Fueronte, y tuvo por hijo a D. BERNARDO LUACES, que casó con Dª. Ana de Sotomayor, y tuvo por hijo a a. D. Bernardo Luaces, que casó con Dª. Catalina Castro, con descendencia b. Dª. Francisca Antonia de Luaces Sotomayor, que sigue la línea Dª. FRANCISCA ANTONIA DE LUACES SOTOMAYOR, casó con D. Gregorio Ozores Valladares y fueron padres de D. Benito Ozores, el cual casó con Dª. Ana Romay, de los que nació D. Benito Ozores de Romay y Luaces, que casó con Dª. Rosa María de Villafañe. Dª. Francisca Antonia debió casar de segundas nupcias con D. Pedro de Hermida y Mosquera, que le dio por hijo a D. GREGORIO DE HERMIDA LUACES, y cuya descendencia aparece en Hermida (V. HERMIDA, los del Pazo de Lestrove). Existe cierta confusión en los árboles. Por un lado parece que Dª. Francisca Antonia de Luaces fue esposa de D. Pedro de Hermida. Por otra parte parece que lo fue otra Dª. Francisca (de Paula de Luaces), quinta hija de Don Bernardo de Luaces, casó con Dª. Inés de Saavedra. ¿Sería el mismo que vemos casado, antes o después, con Dª. Catalina de Castro? Dª. Inés era de Monforte Lemos. Tuvo por hermanos D. Bernardo de Luaces, a la Madre Juana, religiosa mercedaria; a D. Gregorio de Luaces, falleció sin descendencia; a Dª. Clara Francisca, religiosa de Sta. Clara, y a Dª. Inés Benita, monja de San Payo .Casa Grande de Muros Dª. CATALINA FERNÁNDEZ DE LUACES, casó con D. Alberto González da Baya, regidor de la villa de Muros, el cual nos sale al paso en escrituras del siglo XVI, en su última mitad. Ambos esposos hicieron una fundación vincular en 1603, en favor de su hijo D. Lope, el Mozo; tuvo por hijo a 1. D. Lope da Baya, el Viejo, vecino de Muros, que vivió a fines del XVI y en el XVII. 2. Dª. Antonia Fernández de Luaces, que casó con Pedro Álvarez de Basanta. 3. Dª. Juana Pérez de Baya, que casó con el bachiller Fernán Gutiérrez de Bustillo. 4. D.'- Isabel González Fernández de Luaces, que sigue la línea por fallecer sin sucesión de su hermano Lope, el Mozo. 5. D. Lope da Baya, el Mozo, mejorado por su padre y heredero del vínculo. D. LOPE DA BAYA, falleció sin descendencia por lo que el vínculo pasó a su hermana Dª. ISABEL GONZÁLEZ FERNÁNDEZ DE LUACES, segunda llamada; casó con D. Juan de Pena y Porrúa (también llamado Juan de Lerna, en algunas escrituras); tuvo por hijo a 1. Dª. Catalina Fernández González de Luaces, que sigue la línea 2. Alberto González da Baya, que donde sus derechos y tuvo un hijo de su mismo nombre. Dª. CATALINA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ DE LUACES, casó con D. Martín de Antelo (V. ANTELO), con sucesión2.ª Línea de la Casa Grande de Muros La línea anterior, de Dª. Catalina Fernández ále Luaces, debemos completarla con las que se derivaron de sus hermanos D. Juan Gonzalo de Luaces y D. Fernando Lorenzo de Beabia (todos los tres hijos de D. Gregorio de Beabia y de alguna señora Luaces, cuyo nombre no hemos podido averiguar). D. JUAN GONZALO DE LUACES, tuvo por hijo al capitán D. JUAN DE LUACES, que casó con Dª. María Fernández Valladares, y tuvo por hijo a 1. Dª. Antonia Fernández de Luaces, que casó con D. Gregorio de Pazos, y tuvo por hijo a a. D. Alberto Romero, cura de la Ulla. b. Licenciado D. Francisco Luaces y Valladares, cura de Baos. 2. D. Domingo Romero. 3. D. Alberto Romero. 4. Dª. Mayor de Ulloa, que casó con D. Martín Rodríguez Gondomil. 3.ªLínea de la Casa Grande de Muros D. FERNANDO LORENZO DE BEABIA, casó con Dª. Alberta Fernández, y tuvo por hijo a   Dª. MARIA HERNÁNDEZ BEABIA, que casó con D. Juan Tomé, escribano, y tuvo por hijo a 1. D. Alfonso Tomés de Luaces, que casó con Dª. Inés Fernández de Castro, y tuvo por hijo a a. D. Antonio Bermúdez de Luaces, padre de D. Andrés Bermúdez de Leis y Luaces. 2. Dª. María Fernández Luaces, que casó con Don Marcos Paz; en 1645 presentaron para el curato de Baos, tuvo por hijo a a. D. Diego de Luaces, que casó con Dª. Ana Zúñiga y Figueroa; presentaron para el curato de Baos en 1701. D. Diego fue regidor de la vecino de Noya. b. Dª. Antonia Fernández de Luaces, que vivía por 1645; casó con D. Vasco Bermúdez, y tuvo por hijo a Dª. Ana María Bermúdez de Luaces, vecino de Noya, que presentó para el mismo curato en 1739, y estuvo casada con D. Agustín de San Martín. Los de Santiago de Compostela D. DIEGO ARES DE LUACES, casó con Dª. María de Pol; descendía de la casa solar de los Luaces, de Labrada; tuvo por hijo a D. GONZALO DE LUACES, viudo de sus primeras nupcias con Inés González casó con Aldonza Fernández de Luaces; salió de su tierra para Santiago, donde se casó; tuvo por hijo a D. JUAN DE LUACES, vecino de Santiago de Compostela; casó con Dª. Constanza López de Quirós; tuvo por hijo a D. PEDRO DE LUACES. Era primo de Juan Otero (hijo de Gonzalo de Otero de Luaces; nieto de Gonzalo de Luaces y de su primera esposa, Dª. Inés González. Ambos primos iniciaron juicio por el reconocimiento de su hidalguía; Pedro, en 26-VI-1577; su primo Juan, en l-l-1577; el pleito es de los de probanza «ad perpetuam rei memoriam».Los de Braña (San Miguel) D. PEDRO FERNÁNDEZ DE LUACES, vecino del coto de San Miguel de Braña (Ayuntamiento de Baleira, partido judicial de Fonsagrada), casó con Dª. Isabel de Páramo, y tuvo por hijo a   D. ANTONIO FERNÁNDEZ DE LUACES casó en Millares, 1-V-1677, con Dª. María Isabel Sol (hija de D. Mateo Rivera y de Dª. Isabel Sol); tuvo por hijo a PEDRO LUACES, vecino de la feligresía de San Miguel de Braña, natural de Millares, couto de San Miguel de Braña; bautizado el 15-XI-1679; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 23-IX-1735; Real Provisión del 18-IX-1736. Los de Corbelle (Santa María de) D.ÁNGELA DE LOACES, casó con D. Juan Antonio Vilariño y Moscoso, y tuvo por hijo a D. MANUEL ANTONIO VILARINO Y MOSCOSO, y a su hermana Dª. Juana de Luaces. El primero Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, a 9-XI-1684; Real Provisión del 17-IX-1686.Los de Villamayor de Mondoñedo Parecen ser los mismos que damos al principio de la Casa de Mondoñedo. Villamayor está en las inmediaciones de Mondoñedo. JAVIER DE OTERO, tuvo por hijo a JUAN DE LUACES, que fue padre de DIEGO DE LUACES, que lo fue a su vez de JUAN DE LUACES, que Instruyó Juramento por su hidalguía, 10-III-1440; era vecino de Villamayor de Mondoñedo.Los de Perelas (San Pedro de) D. FRANCISCO LÓPEZ DE LUACES, casó con Dª. María Fernández; tuvo por hijo a D. FRANCISCO LÓPEZ DE LUACES; viudo de Dª. Ana Vázquez, n. de San Pedro das Perelas (jurisdicción de Cancelada de Abajo); bautizado el 8-XI-1668; casó con Dª. Teresa de Rois y Bolaño (hija de D. Juan de Bolaño y de Dª. Mariana de Rois), en la feligresía de San Pedro das Perelas, el 30-VIII-1711; tuvo por hijo a D. MANUEL LÓPEZ DE LUACES, y a Don Benito López de Luaces, naturales del lugar de Villarelle, jurisdicción de Cancelada de Abajo. El primero Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 23-IX-1735; con Real Provisión del 18-X-1736. El segundo, Don Benito, recibió el bautismo en 21-111-1716.Los de Buján, Teutón, etc. D. BERNARDO DE LUACES SUEVOS Y SOTOMAYOR, señor de la villa de Santiago de Buján (Ayuntamiento del partido judicial de Ordenes), casó con Dª. Inés de Saavedra (hija de D. Gregorio Saavedra, maestre de campo de Infantería, dueño de la Casa y vasallos de Ramil, y de Dª. Mayor Mariño de Lobera., que lo era de D. Rodrigo Mariño de Lobera Bermúdez de Castro, juez superintendente de la gente de mar de los puertos de Galicia); tuvo por hijo a D. GREGORIO AGUSTÍN LUACES MARINO DE LOBERA, señor de Teutón, dueño de la Casa de Mariño de Lobera y sus vasallos, diputado general del reino de Galicia. Este heredó a sus hermanos, el Excmo. Sr. D. Antonio Saavedra, caballero del hábito de Santiago, capitán general de Artillería del ejército de Cataluña; y a D. Diego de Saavedra, caballero de Santiago, y comisario general de Caballería en el estado de Milán, ambos fallecidos en servicio de S. M. D. Gregorio hizo información de nobleza y filiación en Santiago, en el año de 1727.            

Escudos de Armas del apellido:
De azur, con cinco estrellas de oro., una en abismo, surmontada de un creciente ranversado, de plata, y las otras cuatro en los ángulos del escudo. Este blasón campea con el creciente adiestrado, y de oro, en un Testimonio dado por Juan de Arginagorta, escribano, de una información de hidalguía, correspondiente al señor D. Juan Otero de Luaces, por la Real Chancillería de Valladolid, el 4-IV-1594; Cf. Archivo de Camarasa, Sección de Santiago, Legajo 1.º, núm. 45). Sobre este linaje existe un ms. de 1594, compuesto por el muy Rdo. P. Fray Francisco de Mújica, de la Orden de San Benito. Y hablando de las Armas de los Luaces, dice el autor del ms.: «Una doncella en un castillo, con una espada en la mano», y a continuación describe también las más comunes. Dicho blasón consta en el cuartel 1.º del escudo de los Solloso, del Ferrol. En campo de azur, un creciente, de plata, ranversado, con siete estrellas, de oro, tres en lo alto y cuatro en lo bajo. En campo de azur, un creciente, de plata, ranversado, en el centro; y cuatro estrellas, del mismo metal, de siete puntas, distribuidas en los cantones. En campo de azur, un creciente, de plata, ranversado; bordura de oro, con ocho aspas, de gules. Escudo cuartelado: 1.º, de azur, con una torre de plata; 2.º, de oro, con cinco lises de azur; 3.º, como el 2.º, y 4.º de plata, con tres fajas, de azur. En el número 12 de la rúa de las Casas Reales, de Santiago de Compostela, existen varias labras heráldicas de los de esta familia, con el creciente ranversado en el centro, acompañado de dos estrellas en lo alto y tres en lo bajo.     

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedio después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.