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Poderoso linaje, cuyo apellido proviene de la feligresía de San Martín de Lanzós, sita en las inmediaciones de la villa de Villalba. Los Lanzós intentaron prevalecer en la zona de su origen, oponiéndose a los Andrade, señores feudales de Villalba, como más adelante lo hicieron con el mariscal Pedro Pardo de Cela. Con los Andrade cesó la rivalidad al unirse matrimonialmente ambos linajes, que figuran como LANZOS y ANDRADE como señores de Betanzos, primero, y de la Casa de San Salvador de Louredo, en el valle de la Louriña, más adelante. Como casa solar de estos célebres señores es tenida la Torre de Betanzos (que últimamente vino a parar a manos de los Armada, lo mismo que la casa de Santantuíño, en una eminencia sobre la feligresía citada de San Salvador de Loredo. Los testigos del expediente número 4.311 de Santiago, en el Archivo Histórico Nacional del año 1658, afirman que los Lanzos de Andrade venían de la casa solar "sita en la ciudad de Betanzos". Por sucesivos entronques matrimoniales llegaron los Lanzós a ser señores jurisdiccionales no sólo de Betanzos y del valle de la Louruña, sino también de las poderosas Casas de Maceda, de Taboada, de Layosa, etc. Numerosos expedientes santiaguistas nos hablan también de los Lanzós Andrade, con casa en la villa de Pontevedra, de los Condes de Maceda, que todavía ostenta su señorial empaque; y de la que poseían en la feligresía de Sto. Tomé de Piñeiro, en Morrazo, de donde salieron para la villa portuguesa de Monzón. Estimamos que los lectores amigos de conocer estas antigüedades (sin las cuales es punto menos que imposible poseer un conocimiento exacto de la sociedad de hoy) me agradecerán que les transcriba las descripciones que de sus palacios principales nos hacen los Vetustos y casi inasequibles expedientes del Archivo Histórico Nacional, reservados solamente a los investigadores de estas notables curiosidades. Detengámonos, pues, en esta materia por unos momentos comenzando por la descripción de laFortaleza y Castillo de Betanzos "... la fortaleza, castillo y escudo de Armas que en ella se halla, y el nombramiento de alcalde mayor que obtenía, era y fueron siempre de los Excmos. Sres. Condes de Maceda, cuya fortaleza era la casa solar y varonía de Lanzós..., teniendo dicha Excma. Casa de Maceda en ella jurisdicción civil y criminal, mero mixto imperio, siendo aquella ciudad realenga, vencida dicha regalía en contradictorio juicio, y ganada por los dueños de dicha fortaleza, la que reconocieron dichos señores informantes... y vieron componerse de varias piezas de piedra de cantería sus paredes, que a nuestro parecer, tendrían tres varas o más de ancho, con ventanas pequeñas arqueadas, y a trechos sus cubos y troneras, rodeada dicha casa de un foso, cuya muralla está la mayor parte arruinada; y al Norte, mirando a la Marina, un castillo, su mayor fuerte, por lo ancho de sus paredes y altura, con algunas almenas que se dejan ver. En medio de dicho castillo hay un cubo pequeño, con una ventana de la hechura de las otras; que en medio de dicha ventana, en la parte superior, vimos un escudo pequeño, de piedra, con un cuartel solo, y en él un tronco atravesado de cinco lanzas... por la varonía y apellido de Lanzós, cuya era aquélla."Palacio y casa-fuerte de Taboada Al relatar la situación del palacio y casa-fuerte que en la villa de Taboada poseían los condes de Maceda, los informantes de la Orden de Santiago encargados de hacer las averiguaciones pertinentes dicen que en ella existía por aquel tiempo un puente levadizo de tres varas de largo "y al salir del puente hay un arco de piedra, por donde se entra al patio o plazuela de dicho palacio, y más adelante una bóveda con dos puertas sumamente fuertes, y una escalera angosta, y en él sus salas con ventanas pequeñas y en los cuatro cubos fuertes con algunas almenas; y en la fachada de dicho palacio se ve, a la parte que mira al Norte, un escudo pequeño, de pie- dra, en el que se ven tres tablas con seis calderos por orlas... por el apellido de Taboada, cuya casa solar era aquélla".Casa de Louredo (Santantuíno) y de Pontevedra Los condes de Maceda tuvieron casa en la feligresía de Louredo, no lejos de Redondela. En la feligresía de San Salvador de Louredo se advierten enterramientos blasonados y timbrados de estos señores, y en la elevada cima de Santantuíño hemos podido contemplar la vieja casona, que no hace mucho tiempo vendieron los Armada, sus dueños hasta hace muy poco tiempo. Otros enterramientos de estos señores aparecen en el convento de San Francisco, de la villa de Noya, en la capilla de San Miguel, de la que eran patronos. La casa-palacio que poseyeron en Pontevedra es descrita también en el expediente citado, número 4.313 de Santiago, en la calle de Maceda, siendo una casa- fuerte "que hace esquina a dicha calle, con una torre alta muy antigua... en el frente y fachada que dice al Norte, y en medio de los balcones se halla un escudo de Armas de piedra de cantería, sobresaliente un poco fuera de la pared; su figura por la parte de abajo, medio lugar, y por la de arriba en cuadro con un recorte, y en el cuartel principal de en medio, una M coronada... Armas de los Montenegros; y a su lado derecho cuatro sierras enlazadas... de los Sotomayores; y aunque en dicho escudo se hallan otros cuarteles y Armas, el mismo apoderado dijo no saber lo que significan ni por qué apellido son". En el Archivo Histórico Nacional existen los expedientes de varios señores de este linaje, que llegó a ser poderosísimo, y del cual se puede decir que desciende toda la nobleza gallega actual y titulada. Además del varias veces citado 4.313, de Santiago, tenemos los números 4.310, 4312, etc.. todos de caballeros santiaguistas.Señores de Betanzos, Louredo y Taboada, luego Condes de Maceda. D. JUAN DE LANZOS Y ANDRADE (cuyos antecesores se podrán ver en ANDRADE, señores de la Louriña y del solar de Lanzós) heredó los estados de sus padres. Salazar y Castro pone inexactamente el nombre de su madre, que no fue Dª. Urraca de Moscoso, sino Dª. Ana de Sotomayor y Osorio (hija, sí, de Dª. Urraca de Moscoso y Osorio y de su esposo D. Pedro IV de Sotomayor, señor de la Casa de este nombre). Don Juan tuvo un hermano, D. Antonio de Castro, que fue oidor del Real Consejo de Santiago. Su casamiento es importante, porque de él dependio que los Lanzós pasasen a ser señores de Maceda y sus estados: casó con Dª. Aldonza de Novoa y Lemos, señora de la fortaleza y vecina de Maceda, que había quedado viuda de D. Fernando das Seixas Andrade (V. ORDÓÑEZ; V. SEIXAS). Era Dª. Aldonza, natural y señora de Maceda y vecina de Layosa, hija de D. Juan de Novoa y Lemos, señor y natural de la fortaleza solar de Maceda; y de Dª. María de Ulloa, natural de la casa solar de Taboada; nieta paterna de D. Alonso López de Lemos, señor de Layosa, y de Dª. Elvira de Nóvoa, XVIII señora de Maceda; y nieta materna de D. Lope de Taboada y Ulloa, señor de Taboada, y de Dª. Aldonza de Mosquera. Esta Dª. Aldonza, lo mismo que sus antepasados, recibió sepultura en la iglesia conventual de San Francisco de Orense. Hemos dicho (ANDRADE, 1. cit.) que de este matrimonio nacieron D. Alonso, que sigue la linea., y el célebre obispo de Jaén, etc., D. Fernando de Andrade y Castro; además de una hija, Dª. María de Novoa y Lemos. Parece que hubo otro hijo más, D. Gabriel de Quirós y Sarmiento, calatravo (exp. 4.311 de Santiago). EL EXCMO SR. D. ALONSO DE LANZOS Y ANDRADE (o LANZOS NOVOA Y ANDRADE) fue señor y natural del valle de La Louriña y I conde de Maceda. En la partida de casamiento con Dª. María de Córdoba y Ayala (en la feligresía de San Sebastián, de Madrid, en 11-VI-1634), se le llama vizconde de Layosa; y en el testamento que otorgó en la ciudad de Santiago, a 10-IV-1659, se le da siempre el tratamiento de conde de Maceda. Fue dueño y señor de las casas solares de Lanzós, en Betanzos; de la de Nóboa, en Maceda; de la de San Salvador de Louredo, en el valle de la Louriña; de la de Layosa, amén de otras muchas menores, que se verán en ANDRADE (loc. cit.). Su testamento le muestra como hombre de suma conciencia; por él conocemos numerosas noticias de su parentesco con otros magnates gallegos. Manda le den sepultura en la capilla mayor de San Francisco de Orense, si falleciere en aquella ciudad o en sus cercanías, pues allí yacían su madre y sus abuelos maternos; y que, de finar su vida en la ciudad de Santiago, sus huesos fuesen llevados a la capilla de la iglesia de Santiago de Betanzos, pues de ambas era patrono. Nombra a sus hijos, mejorando en 3.º y 5.º de sus bienes libres a su hijo mayor., a manera de vínculo. Don Alonso fue caballero de Santiago (1621) y creado I conde de Maceda (1654), con el vizcondado previo de Layosa. Su esposa Dª. María de Córdoba y Ayala, era natural de la vecina de Madrid (hija de D. Bernardino de Avalos y Ayala, caballero de Calatrava, y de Dª. Francisca de Córdoba, condesa de Villalba, naturales de Madrid; nieta paterna de D. Juan de Ayala, comendador de Moratalla, en la Orden de Santiago, embajador en Roma y Polonia, sumiller de cops del archiduque Alberto, etc.; nieta materna de Iñigo Álvarez Osorio, señor de Abarca y Villarramiro, cabalero de Santiago, etc. La Grandeza de España fue otorgada al IV Conde. De este matrimonio de los I condes de Maceda nacieron:     1. D. Bernardino de Lanzós y Avalos y Ayala, que sigue la línea. 2.Dª. María de Córdoba, que casó con D. Carlos de Vargas y Eraso, auditor de la Real Audiencia de Galicia; tuvo por hija a Dª. Josefa Vargas y Eraso, condesa de Humanes, que casó con D. Pedro de Toledo y Sarmiento, primogénito del Conde de Gondomar, caballero de Santiago y del Consejo Real 3. Dª. Francisca de Córdoba. 4. Dª. Aldonza. 5. Dª. Ana de Nóvoa y Andrade. 6. D. Jacinto de Nóboa y Andrade, que se encontraba con su tío, el obispo de Jaén. El testamento cita también un hijo natural, habido en los años de su soltería, llamado D. Francisco de Lanzós y Sotomayor, colegial de las 1Jniversidades de Santiago y de Salamanca, en favor del cual funda un vínculo y mayorazgo. EXCMO. SR. D. BERNARDINO DE LANZOS Y ANDRADE AVALOS AYALA, II conde de Maceda y vizconde de Layosa, sucedio a sus padres en todos sus estados y posesiones; nació en Madrid y fue bautizado en la parroquia de San Sebastián, de aquella villa, el 23-X-1636. Entre sus posesiones se citan también la Casa de Sobrán y la de Trabanca, no lejos de Villagarcía de Arosa; agraciado por S. M. con un hábito de Santiago, para el cual fue aprobado en 11-V-1658, cuando contaba 22 años. Se le llama de muchas formas al poner sus apellidos, debido a las numerosas casas que representaba, y cuyos archivos le apellidan según los apellidos exigidos por los mayorazgos. El 12-V-1752, en la parroquia de San Bartolomé de Pontevedra, se unió en matrimonio con la Excma. Sra. Dª. Baltasara Montenegro, natural de Pontevedra, señora de Mourente y de Sobrán (hija de D. Payo Sorred de Montenegro, señor de Mourente, y Dª. María de Sotomayor, señora de Sobrán: V. MONTENEGRO). Digamos que su madre era la segunda esposa de Don Payo Sorred. Doña Baltasara fue agraciada por sus padres con el mayorazgo de la Casa de Sobrán. Ambos esposos ya eran difuntos por 1687, cuando se celebraron las bodas de su hijo Don José Benito de Lanzós, etc. Don Bernardino otorgó su testamento ante el escribano de la jurisdicción de Sobrán, D. Antonio de Pedrosa, el 1-VII-1687, estando en su casa solar de Sobrán. Manda le entierren en la capilla de San Andrés, inclusa en el templo de San Martín de Sobrán; y si tuviera efecto la fundación del convento de Santa Mariña, en aquella feligresía, que sus huesos fuesen trasladados allí, lo mismo que los de su esposa, difunta ya por entonces. Don Bernardino aparece haciendo unas capitulaciones con su suegro. D. Payo, en 1633. (Añadamos que se debe ver MONTENEGRO, los de Pontevedra.) Dª. Baltasara Montenegro había recibido las aguas bautismales en la feligresía de San Bartolomé de Pontevedra, en 3-X-1618. Hijos de este matrimonio fueron: 1. D. José Benito de Lanzós y Nóboa, que sigue la línea 2. D. Francisco de Paula. 3. Dª. María Teresa. EL EXCMO. SR. D. JOSÉ BENITO DE LANZOS Y NOBOA (o DE LANZOS Y ANDRADE) es considerado como el III conde de Maceda, aunque otros le llaman el IV, porque le premurió sin sucesión un hermano llamado D. ANTONIO DE LANZOS MONTENEGRO Y SOTOMAYOR. Siguiendo, pues, la costumbre de llamarle IV conde de Maceda, fue también vizconde de Layosa y le fue otorgada la Grandeza de España; natural de la ciudad de Santiago, fue bautizado en la parroquia de San Fructuoso, 11-XII-1670. Heredero de los estados de sus padres, fue señor de las Casas de Betanzos, Louredo, Maceda y Layosa, Mourente, Sobrán y otras menores; la Grandeza de España le fue otorgada en 18-XII-1709, y la de Primera Clase, desde el 25-III-1710; casó con Dª. María Teresa Taboada Villamarín y Castro, condesa de Taboada, natural de la villa de este nombre, no lejos de la villa de Chantada (hija de D. Juan de Taboada, caballero de Santiago y natural de la ciudad de Orense: y de Dª. Aldonza de Castro, natural de la villa de Noya: V. TABOADA). Esta Dª. Aldonza de Castro, bautizada en la feligresía de San Martín de Noya el 20-XII-1643 (suegra de D. José Benito de Lanzós y Nóboa), era hija de D. Fernando Bermúdez de Castro, señor de Puebla de Cereijo, de Carantoña, de Rivas y Cornes, solares de los CARANTONA, ORCELLAN Y GUIZAMONDE, vecino de la villa de Noya, cuyo testamento aparece en el expediente n.º 4.313 de Santiago (Noya, 1640); nieta paterna de D. Rodrigo Pérez da Costa, fundador de un vínculo y sepultado en la capilla de San Miguel, en el templo franciscano de Noya, de la cual era patrono). De este matrimonio nacieron     1. D. Antonio Pedro Nolasco de Lanzós y Taboada, que sigue la línea 2. D. Francisco Xavier de Lanzós, teniente general de. los Reales Ejércitos, natural de San Martín de Sobrán, cuyo expediente para ingresar en la Orden de Santiago lleva la aprobación del 24-V de 1752. Seguirá l. 1. de los Condes de Maceda. Agreguemos que Dª. María Teresa Taboada había recibido el bautismo en San Pedro de Benvibre (Ayuntamiento de Taboada, partido judicial de Chantada) el 21-X de 1666; y que D. José Benito otorgó su última voluntad en la ciudad de Santiago, 10-XI-1725, ante el escribano Simón Rodríguez. Manda se le dé sepultura con dos hábitos, uno de San Francisco, y otro de Sto. Domingo; y que sus huesos sean trasladados al santuario dé Ntra. Sra. de la Barca, en Mugía; agregando que se le apliquen cuatro mil misas. 3. D. Baltasar de Lanzós y Taboada, capitán de Caballero (que debe colocarse como hijo n.º 2) que sigue la línea, que casó con el conde de Fuentesaúco y tuvo por hijo único a D. Gonzalo Manuel de Lanzós y Taboada, citado en el testamento de su abuelo materno, D. José Benito, al que nos veníamos re firiendo. También sigue la línea EL EXCMO. SR. D. ANTONIO PEDRO NOLASCO DE LANZOS Y TABOADA, V conde de Maceda, conde de Taboada, vizconde de Layosa, Grande de España de 1.ª clase; señor de las casas susodichas; casó con Dª. Margarita de Silba y Córdoba, en primeras nupcias; y de segundas, con Dª. Antonia M.ª Fernández de Velasco y Pimentel, sin sucesión de ninguna de las dos esposas; falleció en 1754, sucediéndole su hermano EL EXCMO. SR. D. BALTASAR DE LANZOS Y TABOADA, VI conde de Maceda, conde de Taboada, vizconde de Layosa, Grande de España de 1.ª clase; señor de las casas susodichas; falleció soltero, sucediéndole su tercer hermano EL EXCMO SR. D. FRANCISCO XAVIER DE LANZOS Y TABOADA, nacido en Sobrán, VII conde de Maceda, conde de Taboada, vizconde de Layosa, Grande de España de 1.ª clase, gentilhombre de cámara de D. Carlos III. alférez mayor y regidor de la ciudad de Betanzos, caballero de Santiago desde el 24-V-1752; falleció también sin descendencia, heredando sus estados y derechos su hermana LA EXCMA. SRA. Dª. MARIA IGNACIA DE LANZOS Y TABOADA, nacida en Pontevedra, VIII condesa de Maceda, vizcondesa de Layosa, señora de las casas referidas, que casó con el Excmo. Sr. D. Juan Manuel de Lando y Manuel de Lando, natural de Córdoba, IV conde de Fuente del Saúco; tuvo por hijo al EXCMO. SR. D. GONZALO MANUEL DE LANDO Y LANZOS, IX conde de Maceda, conde de Taboada, V conde de Fuente de Saúco, señor de varias villas; casó con Dª. María Teresa de Córdoba Fernández de Velasco, marquesa de Jódar, sin sucesión; por lo que el condado de Maceda pasó a la Casa de los PARDO DE FIGUEROA, marqueses de Figueroa (V. FIGUEROA, donde se hallará la lista de éstos). EL EXCMO. SR. D. FRANCISCO JAVIER DE LOSADA PARDO DE FIGUEROA, X conde de Maceda, VII marqués de Figueroa, VIII vizconde de Fefiñanes, VIII marqués de la Atalaya, etc. etc., era hijo de Dª. Ramona Baltasara Pardo de Figueroa y Valladares y de D. José Gabriel de Losada y Prado-Garza, señor de Pol (V. GARZA; V. FIGUEROA, Marqueses de); casó con Dª. Joaquina de Miranda y Gayoso, VI condesa de San Román, V marquesa de Santa María del Villar; tuvo por hijo al   EXCMO. SR. D. JOSE DE LOSADA Y MIRANDA, XI conde de Maceda, IX marqués de la Atalaya, IX vizconde de Fefiñanes, VI marqués de Santa María del Villar, VII conde de San Román y VIII marqués de Figueroa, falleció soltero en 29-I- 1857, heredándole su hermano, el EXCMO. SR. D. BALTASAR DE LOSADA Y MIRANDA, XII conde de Maceda, IX marqués de Figueroa, X vizconde de Fefiñanes, X marqués de la Atalaya, VIII conde de San Román, VIII marqués de Santa María del Villar; casó con Dª. María Luisa Torres y Barrenechea, 1885, sucediéndole en el condado de Maceda su hijo, el EXCMO. SR. D. BALTASAR LOSADA TORRES, XIII conde de Maceda, nacido en Madrid, 1863, senador vitalicio, primer montero de S. M., casó en 1884 con Dª. Lucía Ozores y Saavedra (dama de la Reina; hija mayor de los Marqueses de Aranda, señores de la Casa de Rubianes); tuvo por hija a la EXCMA. SRA. Dª. BEATRIZ DE LOSADA Y OZORES, nacida en Madrid en 1889, XIV condesa de Maceda, XIII vizcondesa de Fefiñanes y X condesa de San Román, etc.; casó con el Excelentísimo Sr. D. Fernando Casani y Terreros de Tejada, conde de Vilana; tuvo por hija a 1. La Excma. Sra Dª. Lucía Casani y Losada, condesa de Vilana.   2. La Excma. Sra Dª. Carmen Casani y Losacla, condesa de San Román.   3. La Excma. Sra. Dª. María de la Aurora Casani y Losada, vizcondesa de Fefiñanes.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, una torre de piedra con su homenaje, acostada de cuatro lanzas de hierro, con puntas de azur, dos a cada flanco. En campo de azur, un roble de sinople, perfilado de oro, con una lanza de plata arrimada al tronco, en el flanco siniestro. En campo de azur, un roble de su color, perfilado de plata, y terrasado de sinople; y arrimadas a su copa, cinco lanzas de plata, con las varas de oro. En campo de plata, un árbol de su color, y diez lanzas arrimadas a él; bordura de oro. En campo de oro, una banda de gules, resaltadas de cinco lanzas, con las astas de sable y los hierros de plata dispuestas en faja, de tal modo que se hallen retiradas de jefe y punta respectivamente. En campo de azur, un roble al natural, perfilado de plata y terrasado de sinople, y arrimada a su copa, cinco lanzas de plata con las varas de oro. Otros traen: en campo de plata, un árbol de sinople y diez lanzas apoyadas en su tronco; bordura de oro.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.