Este apellido procede de Aragón y la Rioja. Pasó a Vizcaya, fundando noble casa en la villa de Bilbao. Gonzalo Lucio fue Comendador de Villamartín y de Peña, en la Orden de Santiago, en tiempos del Rey don Enrique III de Castilla, el Doliente. Otro Gonzalo Lucio, Comendador de Calatrava la Vieja y Gobernador del Campo de Calatrava. Otros autores dicen que el apellido es castellano, de donde pasó a otras provincias limítrofes. Parece que las primitivas casas solares radicaron en Santander y Burgos. Varios de sus caballeros participaron activamente en la Reconquista y estuvieron presentes en América desde los primeros años del Descubrimiento. En lo que se refiere a América, a este linaje perteneció el doctor don Rafael Lucio Nájera, que nació en Jalapa, Méjico, en 1.819 y fue director del Hospital de San Lázaro y profesor de la Escuela de Medicina, siendo uno de los fundadores de la actual Academia de Medicina mejicana. Estuvo considerado como uno de los mejores médicos de su época. Los Lucio acreditaron repetidas veces su nobleza en las diversas Chancillerías.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, un lucero de oro de ocho rayos. La casa de Bilbao: De azur, con un lucero de oro, cuyos rayos llenan casi todo el escudo. Otros pintan el campo de sable y el lucero de plata. Otros: De azur, con un castillo de oro, y a su lado, un leopardo de su color. Otros: Escudo partido: 1º, de sinople, con una peña de púrpura sumada de un águila de sable, membrada y picada de oro, que tiene en las garras un cordero de plata boca arriba, sacándole las entrañas, y 2º, también de sinople, con dos becerros de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La púrpura se traduce por dignidad, soberanía, grandeza y poder. Los que traen estas armas quedan obligados a socorrer a los eclesiásticos y los religisos. La púrpura representa la amatista; su signo, el de Júpiter; su elemento, el aire; su día de la semana, el jueves; los meses, febrero y noviembre; el metal, el estaño; la planta, la sabina y su flor, el lirio; y en lo que se refiere al Zodiaco, se añade al planeta Júpiter, los signos de Sagitario y Piscis. Su animal es el león y de los peces, la ballena. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El becerro simboliza pecho generoso, en quien los recuerdos de su linaje, representados en rojo de su sangre, le inflaman el deseo de grandes empresas. Se asocia a este animal con los hechos de armas por los que se ha derrotado a un feroz enemigo y enseñoreado sus tierras. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
