Tienda online de heráldica en diversos materiales

El palacio de Loyola tuvo su asiento en las inmediaciones de la villa de Azpéitia, en Guipúzcoa, y poseyó el patronato de la iglesia parroquial de San Sebastián de Loreasu, en la misma villa de Azpéitia, donde también poseyó enterramiento propio a la entrada del presbiterio y capilla mayor de la iglesia. En la misma parroquia, que es la matriz, se conserva aun la pila en que fue bautizado San Ignacio de Loyola. En diez iglesias y ermitas de la jurisdicción de Azpéitia, gozaron los Loyola del mismo patronato. El linaje procede de Martín López de Murúa, y era después del de Lazcano, uno de de los más ricos. Dimanadas de la casa de Azpéitia hubo otras en las villas de Placencia y Vergara, también en Guipúzcoa. Pasaron a Navarra.          

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas fueron: De plata, con dos lobos de sable asidos a una caldera del mismo color, que pende de unas llares, también de sable. Los Oñaz-Loyola: Escudo partido: 1º, de oro, con siete barras de gules en su verdadera acepción heráldica, y 2º, las armas primitivas de Loyola. Las casas de Placencia y Vergara, dimanadas de la de Azpéitia, traen estas mismás armas, pero invirtiendo los cuarteles, o sea poniendo primero las armas de Loyola, y en el segundo cuartel las de Oñaz. Los Loyola-Jáuregui: Cuartelado: 1º, las armas primitivas; 2º, tres bandas fileteadas; 3º, un árbol y un jabalí pasante, mirando hacia el lado izquierdo, y 4º, otro árbol y un jabalí pasante, mirando hacia la derecha, afrontado con el del tercer cuartel. Así las describe Juan Carlos de Guerra, pero sin determinar los esmaltes. Otros Loyola en Guipúzcoa: Cuartelado: 1º y 4º, de oro, con tres bandas de azur, y 2º y 3º, también de oro, con dos calderas de sable. Otros, también cuartelado: 1º y 4º, de sinople, con tres bandas de oro, y 2º y 3º, con las armas primitivas. En campo de plata, una caldera de sable colgada de un llar de lo mismo, sostenida por dos lobos, también de sable.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.