Tienda online de heráldica en diversos materiales

Escriben varios autores, explicando el origen de este antiguo y noble apellido, que un caballero de Olaguti pobló en Lezama, villa que pertenece al partido judicial de Amurrio; en Álava, y construyó la iglesia de Santa María. De ese caballero procedió Pedro Roys de Lezama, que edificó la Torre de Lezama y casó con doña Elvira (hija de Diego Pérez) de de la cual tuvo cinco hijos, apellidados todos Lezama. El primogénito, Pedro de Lezama, no tuvo hijos varones, y sí heredó el solar y contrajo matrimonio con Ordoño de Zamudio, del que tuvo a Juan de Lezama Zamudio. Sin embargo, no fue este el pariente Mayor del linaje, sino Fernando de Lezama, cuarto hijo de Pedro Roys de Lezama y de doña Elvira Muñatones, porque a la muerte de Pedro de Lezama, el primogénito, habían precedido las de Diego y Rodrigo de Lezama, hijos segundo y tercero de Pedro Roys de Lezama. Fernando de Lezama, elegido entonces Pariente Mayor por los individuos que componían la familia, recibió la iglesia de Santa María de Lezama, construida, como hemos dicho, por el fundador del linaje, y edificó junto a ella un solar nuevo, pues el de la familia pertenecía a su sobrina. Casó con una señora de la familia de Susunaga y tuvo de ella a Iñigo, Fortuño y Diego de Lezama, además de muchos hijos bastardos. No dejaron descendencia los hijos legítimos, por lo que una hija ilegítima de Iñígo de Lezama, el primogénito, heredó el nuevo solar y celebró su enlace con Ordoño de Zamudio, hijo del otro Ordoño de Zamudio, ya citado, el cual fue nombrado Pariente Mayor del linaje. Dimanadas de estos dos primitivos solares de Lezama, hubo otras casas muy principales en la villas de Amurrio, Subijana de Morillas, del partido judicial de Vitoria, en Bilbao, y Valle de Arratia. De la casa de la villa de Amurrio fue Rafael de Lezaina y Arberás, natural de Amurrio y Caballero de Carlos III, ingresado el 24 de Noviembre de 1825. Procedió de la casa de Bilbao Antonio de Lezama y Jugo, natural de Bilbao, del Consejo de S. M. en el Real de Castilla y Caballero de Calatrava, desde el 12 de Agosto de 1639. Casó con doña María Lobo Castillo, natural de Madrid, y fueron padres de Antonio y Melchor de Lezama y Lobo, naturales de Madrid y Caballeros de Calatrava, con fecha 1663. Procedió de otro solar vizcaíno Diego de Lezama y Álvarez (hijo de Juan de Lezama y de doña María Álvarez, vecinos de Bembibre y Villafranca, y nieto de Domingo de Lezama y de doña Inés Dotecio), que fue vecino de Unamio, e hizo en 1572 información ad perpetuam rei memoriam, para conservar las pruebas de la hidalguía de su casa.          

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas de la casa de la villa de Lezama y de la de Sujana de Morillas: Cortado: 1º, de plata, con dos lobos pasantes de gules, uno sobre otro, y 2º, de plata también, con dos calderas de sable, fajadas de oro y puestas en faja. Bordura general de gules, con ocho sotueres de oro. En un escudo existente en la casa de la señora viuda de Arberas, en Bilbao, y que se dice procedente de la torre de Mariaca, se ven las anteriores armas ocupando el primer cuartel, y en el segundo de dicho escudo (que es partido), cinco panelas, puestas en sotuer y acompañadas de dos sotueres, uno en el jefe y otro en punta. Bordura para este segundo cuartel y en cada flanco una especie de hoja. La casa de Bilbao: De sinople, con dos flores de lis de oro, puestas en palo. La casa del valle de Arratia: De oro, con un árbol de sinople, y un lobo de sable pasante al pie del tronco. Bordura de gules con ocho panelas de plata. Otros: Mantelado: 1º, de sinople, con una cruz de plata, cargada de cinco lobos de sable; 2º, de oro, con un árbol de sinople, y dos lobos de su color, empinados al tronco, y 3º, ó manteladura, de gules, con dos flores de lis de oro, una sobre otra. El primer cuartel es de Areguita y el segundo de Lezama. Otra casa en Amurrio: Partido: 1º, de azur, con dos flores de lis de plata, puestas en palo, y 2º, de oro, con dos lobos andantes de gules, uno sobre otro, acompañados, en punta, de dos calderas de sable, una sobre otra. Bordura general, de gules, con ocho sotueres de oro. Divisa: "Grandes cunt aucta labore", puesta en letras de plata, sobre un volante de azur.        

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.