Apellido de raíces guipuzcoanas, siendo una palabra euskera que en castellano significa "junto a la casa". Tuvo ilustres linajes en Zumárraga y Azcoitia, donde sus miembros siempre estuvieron considerados como hidalgos. En Zumárraga. Miguel y Martín Leturiondo probaron su hidalguía en Azcóitia, en 1590, y Juan Pérez de Leturiondo, en Zumárraga, en 1478. Varios de los de este linaje pasaron a América, a finales del siglo XVII, estableciéndose en Méjico. Para darse una idea de la nobleza de este apellido, que se extendió muy poco por España, quedando limitado casi exclusivamente a sus lugares de origen, baste decir que sus miembros figuraron numerosas veces como Diputados Generales de Guipúzcoa. Casas solares del apellido estuvieron en las villas de Deva, Guetaria Zara, Vergara, Mondragón, Elgoibar y Villafranca, a fines del siglo XVII.
Escudos de Armas del apellido:
De oro, con un pino de sinople, y dos osos de sable pasantes al pie del tronco.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
