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En la villa de Bilbao moró Adriano Legasso, padre, en doña María Iñiguez de Pertusa, de Pero Ochoa Legasso e Iñiguez, casado con doña Tota Ortiz de Ugarte, a la que hizo madre de Adriano Legasso y Ortiz, Caballero de la Orden de Alcántara, desde el 14 de Septiembre de 1630.

Escudos de Armas del apellido:
En el expediente de pruebas del mencionado Caballero de Alcántara, se describen así: "Primer cuartel, un árbol con cuatro hojas de yedra, y en otro un jabalí atravesado a una encina, y en el tercero, una cruz, en cuyos brazos hay cinco lobos y en cada vacío de ella dos llaves en aspa, y todas hacen ocho llaves, y en el último, o cuarto, una cruz, y en cada vacío de ella dos lobos y dos árboles, encontrados." Este escudo, tan confusamente descrito, se veía en la custodia del Santísimo, de la parroquia del lugar de Legasa (Navarra), sin duda donada por algún caballero del linaje, lo cual parece indicar que los de este apellido de Legasso procedían del mencionado lugar, y que acaso descendieran de los Legasa.               

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El brazo simboliza la fortaleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.