El primitivo solar de este linaje estuvo en Villaro, del partido judicial de Durango (Vizcaya), con casa en la calle de Yusera, frente a la torre de Leguizamón, de cuyo ilustre linaje proceden los Lecanda, como hijos de los Gortázar, filial (como es bien sabido), de los leguizamoniegos de Arratia. Hoy no existen en Villaro ninguna de dichas casas, sustituídas por otros edificios de moderna construcción. Sea cual fuere el significado de este apellido, sobre lo que no acaban de ponerse de acuerdo los etimologistas, no puede negarse su gran antigüedad e ilustre ascendencia, a la que aluden los cinco fuegos (representación de la familia señorial de Gortázar en Alsusta, Cofradía de Ceánuri, por las cinco casas o folgueras que en Arratia dependían de ella) y los estandartes de tres fajas, emblemática leguizamoniega, coetánea del "Poema del Mío Cid". Dimanadas de la primitiva casa de Villaro hubo otras en Erandio, Gordejuela, Güeñes y Valmáseda, todo en Vizcaya. Pasó a Álava el linaje, fundando nueva casa en Llodio, del partido judicial de Amurrio, y de allí volvió a Vizcaya, radicando en Begoña y en Bilbao. De esta rama fue I. Pedro de Lecanda, que casó con doña Marina de Goiti, y fueron padres de II. Domingo de Lecanda y Goiti, vecino de Begoña (Bilbao), que el 25 de Julio de 1647 contrajo matrimonio en la misma anteiglesia de Begoña con doña María Martínez de Mundaca y Palacios, vecina de Bilbao. Procrearon a III. Juan de Lecanda y Martínez de Mundaca, bautizado en Begoña el 16 de Marzo de 1655, que fue Regidor de Bilbao y falleció el 6 de Septiembre de 1719. Testó ante Antonio de Tellaeche y casó el 15 de Julio de 1680 en San Antón, de Bilbao, con doña María Ventura de Arbolancha y Urrutia, bautizada en Bilbao, parroquia de los Santos Juanes, el 29 de Noviembre de 1659 (hija de Domingo Zuri de Arbolancha y de doña Catalina de Urrutia, y nieta paterna de Domingo Zuri de Arbolancha y de doña Agueda de Gorordo). De esa unión nació IV. Manuel de Lecanda y Arbolancha, bautizado en la parroquia de los Santos Juanes de Bilbao, el 8 de Junio de 1681. Falleció en la misma villa el 24 de Agosto de 1751. Testó el 26 de Julio del mismo año, ante Martín de Achútegui. Dejó esta hija V. Magdalena de Lecanda, que el 26 de Junio de 1730 contrajo matrimonio con Bartolomé de Goicoechea y Uribarri, que la hizo madre de VI. Juan Antonio de Goicoechea y Lecanda, bautizado en San Antón de Bilbao, el 22 de Marzo de 1733.
Escudos de Armas del apellido:
Partido: 1º, de oro, con un árbol, arrancado, de sinople, y un lobo andante, de sable, atravesado al tronco, y 2º, de azur, con una lechuza, quieta, de plata. Bordura general de plata con cinco fuegos de gules. Divisa: "Scientia destruetur", puesta en letras de plata sobre un volante de azur.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
