Tuvo su solar de notorios hijosdalgo, en el lugar de Irura, del partido de Tolosa (Guipúzcoa). Es linaje muy antiguo y destacado. Varias de sus ramas se establecieron en Tolosa. Lope Pérez de Lasquibar, hijo de Pedro Martínez de Lasquibar, era vecino de Tolosa en 1346. I. Rodrigo de Lasquibar, descendiente del solar de Irura, casó con doña Ana de Aguirre, el solar de este apellido en Alquiza, y fueron padres de II. Martín de Lasquibar Aguirre, que contrajo matrimonio con doña Josefa de Zuriarrain, del solar de Zuriarrain-Goena, en Amézqueta, naciendo de esta unión: 1º Juan de Lasquibar Zuriarrain, que probó su hidalguía ante las Justicias ordinarias de Tolosa y de Albistur, en 1711, y 2º José de Lasquibar y Zuriarrain, que sigue. III. Este José de Lasquibar y Zuriarrain, también probó su hidalguía ante las Justicias ordinarias de Tolosa y de Albistur, en 1714. Casó con doña María Ignacia de Ibarzábal, de la que tuvo estos hijos: 1º Juan Bautista de Lasquibar e Ibarzábal, que sigue. 2º Juan Francisco de Lasquibar e Ibarzábal, y 3º Jerónimo de Lasquibar e Ibarzábal. Los tres probaron su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Albistur en 1760. IV. Juan Bautista de Lasquibar e Ibarzábal casó con doña María Magdalena de Aranzabe, y procrearon a José Ignacio, Francisco, Miguel Antonio, Juan Bautista y María Ignacia de Lasquibar y Aranzabe, que también hicieron probanza de hidalguía en Albistur, en 1775. A otra rama que se estableció en Berástegui, perteneció I. Juan de Lasquibar, que casó con doña María de Garciarena Domingozurinea, y fueron padres de II. Ambrosio de Lasquibar Garciarena, bautizado en Berástegui el 21 de Julio de 1682, que en su esposa doña María Tomasa de Aranalde, tuvo a III. Miguel de Lasquibar Aranalde, bautizado en Berástegui el 17 de Diciembre de 1707, que contrajo matrimonio con doña María Josefa de Echevarría, bautizada en Elduayen el 13 de Febrero de 1703, naciendo de este enlace IV. Juan Marciel de Lasquibar Echevarría, bautizado en Berástegui el 2 de Junio de 1747. Pasó a residir en Castro Urdiales (Santander) y allí casó.
Escudos de Armas del apellido:
De oro, con una encina de sinople, y un lobo de sable empinado al tronco. Bordura de azur con cinco flores de lis de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
